Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La moda italiana se divierte en Dubái

Roberto Cavalli, Janet Jackson, los directores creativos de Valentino o Peter Dundas acuden a la llamada de la directora de 'Vogue Italia' para promocionar la industria en el Emirato

Franca Sozzani rodeada por Farida Khelfa (de rojo), Peter Dudas (con chaqueta rosa), Constanza y Kean Etro (de pie) o Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccicoli (a la derecha).
Franca Sozzani rodeada por Farida Khelfa (de rojo), Peter Dudas (con chaqueta rosa), Constanza y Kean Etro (de pie) o Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccicoli (a la derecha). Getty Images for Vogue & The Dubai Mall

“Mi moda es sexual y positiva”. “A mediados de los noventa se vivió el momento más aburrido de la moda: el minimalismo”. "La vulgaridad no es problema del vestido, sino de cómo una mujer se lo pone”. Con frases como esta, el excéntrico diseñador italiano Roberto Cavalli se metió a los dubaitíes en el bolsillo. Los asistentes a su charla, el pasado sábado, dentro del marco de la Vogue Fashion Experience Dubai, auspiciada por la revista Vogue Italia y la empresa emiratí Emaar Properties. Hubo carcajadas, ovaciones y aplausos.

El día anterior, mientras amanecía en Los Ángeles alguien en la sede local de Water Entertainment Technologies pulsaba el botón para arrancar la canción Thriller en la fuente musical de Dubái. En ese mismo momento daban las ocho y media de la tarde en la ciudad más poblada de los Emiratos Árabes Unidos y Janet Jackson cruzaba una puerta lateral del Hotel Armani para asistir a una cena de gala presidida por la Princesa Haya (esposa de Mohamed bin Rashid Al Maktum, jeque de Dubai y primer ministro y vicepresidente de los Emiratos Árabes Unidos). La pequeña de los Jackson, vestida con una abaya negra y un gran collar de diamantes, hizo su entrada triunfal ante el silencio sepulcral de los más de 400 asistentes a esta cena de gala con fines benéficos. Fue la única capaz de eclipsar, aunque solo por un momento, el carismático e irreverente magnetismo del septuagenario diseñador italiano.

Entre el resto de invitados de honor se encontraban supermodelos como Karolina Kurkova y diseñadores de la talla de Peter Dundas (director creativo de Emilio Pucci), Maria Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli (responsables de Valentino) o Kean Etro. Pero permanecieron en un segundo plano mientras los flases se dirigían a la mesa en la que Jackson estaba sentada. De poco sirvió la mediática aglomeración a su alrededor. La ex-cantante y su marido, el millonario catarí Wissam Al Mana, prohibieron posteriormente la publicación de cualquier imagen suya por motivos de seguridad.

La cantante Ciara con el diseñador Roberto Cavalli durante la gala en Dubái
La cantante Ciara con el diseñador Roberto Cavalli durante la gala en Dubái Getty Images for Vogue & The Dubai Mall

La cena que congregó a tanta celebridad por metro cuadrado tuvo lugar en el imponente Hotel Armani, situado a los pies del rascacielos Burj Khalifa. Con sus 828 metros de altura no solo ostenta el curioso récord de edificio más alto del mundo, sino que encarna el espíritu de una ciudad cuyos sueños y perspectivas económicas apuntan al infinito. A tan solo unos metros de distancia (que se pueden cubrir por un túnel subterráneo con aire acondicionado para salvaguardarse de los rigores atmosféricos) se encuentra el Dubai Mall, el mayor centro comercial del planeta. Ambos proyectos llevan el sello de Emaar, la compañía con la que Vogue Italia se alía por segundo año consecutivo para promover nuevas iniciativas en la moda. “Solo por este espacio pasaron el año pasado 75 millones de personas. Si eso no lo convierte en un altavoz único, no sé qué podría hacerlo”, explicaba Franca Sozzani el día anterior durante la inauguración del evento. La cifra supera en 20 millones al número de visitantes de Nueva York durante el mismo espacio de tiempo.

Este evento, llamado a ser la gran cita de la moda en Oriente Próximo, se inspira en el evento Vogue Fashion Night Out celebrado por la revista alrededor del globo para dinamizar los establecimientos de moda, pero la triplica el número de jornadas. “Durante la primera edición solo hicimos un desfile y la cena de gala, pero este año hemos querido complementarlo con exposiciones y conferencias: creemos que hay mucho que contar”, comentaba Sozzani a su llegada al Dubai Mall. Del jueves al sábado este centro comercial junto con el Hotel Armani albergó sendas muestras efímeras. La primera exhibía piezas icónicas de la moda italiana y la segunda presentaba las colecciones de 20 talentos emergentes de todo el globo terráqueo.

Peter Dundas y Karolina Kurkova durante la gala
Peter Dundas y Karolina Kurkova durante la gala

La zarina de la moda italiana, con su sempiterna melena rubia y su complexión menuda, inauguró las ponencias con una charla sobre la necesidad de descubrir y fomentar el trabajo de nuevos diseñadores. Declaró orgullosa que su revista celebra en 2014 el décimo aniversario del concurso Who’s on next. Una década premiando cada año a un talento emergente y dándole apoyo editorial. En Dubái ha tratado de replicar esta fórmula de mecenazgo a través de un desfile grupal y varias exposiciones.

Sin embargo fue el pequeño ciclo de conferencias, moderado por la periodista estadounidense J.J. Martin, el que cautivó a los parroquianos. Un puñado de aspirantes a diseñadores de moda, estilistas, fotógrafos y blogueros vieron desfilar sobre el escenario a Alberta Ferretti, Philipp Plein o Peter Dundas. Un elenco poco habitual en Oriente Próximo. Roberto Cavalli, el hombre más espontáneo de la industria, hizo triplete: asistió al desfile del jueves, la cena de gala del viernes (incluyendo el afterparty celebrado en su club, Just Cavalli, donde pasó la madrugada entre cucharaditas de caviar y chupitos de vodka) y ofreció una charla el sábado.

Si Vogue Italia y Emaar son capaces de montar un espectáculo de tres días para dar prestigio y visibilidad a nuevos diseñadores, Cavalli es la guinda entrecomillada capaz de proporcionar titulares a ese glorioso pastel.