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De niños de la calle a bailarines profesionales

The Place, Londres, 2010. Fotografía de Hugo Glendinning
The Place, Londres, 2010. Fotografía de Hugo Glendinning

Autora invitada: Marta Romero Diego

“Nada está bien o mal, sólo tenéis que sentir y dejaros llevar” con esas palabras Junaid Jemal Sendi nos guía en clase de danza cuando toca improvisación. “Dobla tus piernas, intenta sentir la energía que viene de la tierra, el centro está aquí” dice Addisu, señalándose el ombligo. Pero para los ferenjis (forma coloquial con la que los etíopes llaman a los blancos en Etiopía) todo esto a veces es un tanto complicado. Venimos de un mundo en el que la vida se planifica, mide y transcurre en la cabeza. Nos pasamos el tiempo plasmando el futuro en un papel con indicadores y cifras. Intentar cambiar eso y vivir aquí y ahora, dejando que el corazón te guíe, suena un tanto marciano.

Pero empecemos por el principio ¿a qué viene todo esto del sentir y dejarse llevar? y lo más importante ¿quiénes son Junaid y Addisu? La historia comienza en 1998, cuando las organizaciones Dance United y Gemini Trust se unieron para llevar a cabo una locura: convertir a 18 niños de las calles de Addis Abeba, Etiopía, en bailarines profesionales de danza contemporánea en tan solo cinco años. A pesar de parecer una idea totalmente utópica e irrealizable, los impulsores fueron consiguiendo que los coreógrafos y profesores británicos, al igual que la financiación, llegasen año tras año a un estudio hecho de hojalata en la caótica capital del Cuerno de África.

A contemporary dance story

En 2003 Adugna Community Dance Theatre, comenzó su andadura. Los 18 chavales, se graduaron por la Universidad de Middlesex, del Reino Unido, y comenzaron a viajar y actuar. Junaid Jemal Sendi (1984) pasó de vender pañuelos de papel en la calle para ayudar a su familia, a ser el primer africano y también bailarín más joven del mundo galardonado con el premio Rolex Mentor and Protégé Arts Initiative. Trabajó con la compañía KARAS, bajo el mando del coreógrafo Saburo Teshigawara, y ha actuado en escenarios y festivales en Europa, África, Asia y América. Por su parte, Addisu Demissie –que era limpiabotas cuando fue aceptado en el programa de danza– ha actuado y presentado sus numerosos trabajos coreográficos nacional e internacionalmente desde entonces, y ha trabajado con coreógrafos de la talla de Royston Maldoom, Russell Maliphant o Adam Benjamin.

Clases en el estudio de hojalata.


Han pasado más de 16 años desde aquella idea, aparentemente absurda, concebida en Londres por Andrew Coggins. Algunos de aquellos jóvenes Adugnas emigraron al extranjero en busca de mejores oportunidades y otros tuvieron que abandonar la danza y realizar otros trabajos para sacar adelante a sus familias. Pero Addisu y Junaid no se dieron por vencidos: quieren devolver al destino la oportunidad que les ofreció un día. La danza ha sido su fortuna pero también es su sino. Sienten que es su responsabilidad ayudar a otros a soñar bailando.

Así, en 2012 la idea que durante años había estado rodándoles la cabeza –y el corazón–, empezó a germinar con el apoyo de personas voluntarias que también creyeron en ella. Y en febrero de 2014 crearon la primera compañía profesional de danza contemporánea en Etiopía, DESTINO Dance Company.

Tráiler shows DESTINO

Con la creación de la compañía se formaliza finalmente el trabajo que Addisu y Junaid han venido llevando a cabo en la comunidad durante muchos años, principalmente con personas estigmatizadas por discapacidades físicas o enfermedades, y de entornos marginales o centros de detención juvenil.

Porque las oportunidades para los jóvenes en Etiopía son muy limitadas. El 47% de la población del país (80-90 millones de personas) tiene menos de 15 años, según la Ethiopian Demographic and Health Survey de 2011. Addis Abeba, con sus 5 millones de personas, se compone de chabolas mezcladas con nuevos edificios de oficinas y glamurosos restaurantes, productos de la rápida urbanización y reconstrucción que está viviendo la ciudad. Gran parte de la población sigue viviendo de forma marginal, ya sea en las zonas rurales o en los suburbios de las afueras, debido a los altos niveles de pobreza así como la falta de servicios sociales básicos. La prostitución, el trabajo infantil, el SIDA y los niveles de inseguridad y criminalidad desafortunadamente aumentan cada año. Así, las grandes aspiraciones de la juventud se reducen principalmente emigrar a EE.UU. en busca de fortuna o servir en casas en el mundo árabe en un sistema de semi-esclavitud.

 (2)- Borja Santos

Junaid y Addisu quieren trabajar con esos jóvenes y darles la oportunidad de cambiar su futuro. El proyecto más ambicioso de todos es sacar de la calle a 12 chavales, huérfanos o niños trabajadores –como lo fueron ellos– y conseguir que crean en ellos para vislumbrar otro porvenir. Durante tres años esos 6 chicos y 6 chicas recibirán formación en distintos estilos de danza, música, percusión y teatro para después formar parte de la compañía o buscar sus propias opciones.

Este vídeo explica quiénes son Junaid y Addisu y qué es DESTINO

Hubiera sido seguramente más fácil para los dos marcharse de ese entorno y vivir acomodadamente en el extranjero. Pero han decidido quedarse para intentar aportar su grano de arena al desarrollo de su país. Y así los pequeños milagros se han ido sucediendo. Amigos y conocidos aportan su tiempo y motivación para que este proyecto salga adelante: Isra cuenta la historia en un vídeo, Heleanna deja su local en la fábrica de café, Matthew diseña un plano del futuro estudio, Guillermo contacta con todo Madrid, Luis les concede los visados… Y la idea de viajar a Europa para darse a conocer por fin se materializa. DESTINO aterrizará en Madrid el 3 de octubre. Junto con Junaid y Addisu, también vendrán Morka, Mondo y Tsegaw, tres bailarines con discapacidad física. Durante este tiempo, actuarán en distintas salas en Madrid y Valencia y darán clases y talleres para todos los públicos.

Con la danza, las barreras culturales, el idioma, el sexo o el color de la piel pasan a un segundo plano, y se crea una comunicación profunda y extraordinaria entre las personas. “El cuerpo expresa lo que las palabras no pueden” decía Martha Graham. Ahora tienes la oportunidad de conocerles y aprender de su mano a improvisar y sentir. Quizás te resulte difícil, pero lo que es seguro es que te envolverán con la energía positiva que rezuma por cada poro de su piel. La danza es su vida y ellos son danza en estado puro.

Fotografía de Borja Santos

Más información de los proyectos, pinchando aquí

www.destinodance.org www.facebook.com/destinodance destinodance@gmail.com

Actuaciones en España:

Fotografía de Borja Santos