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Cuando un megáfono se convierte en el instrumento más valioso

La Cruz Roja y la Comisión Europea lanzan una campaña para sensibilizar sobre la importancia de preparar a las comunidades más vulnerables a los desastres naturales

Lenita Macavinta-Diego, voluntaria de Cruz Roja en Filipinas.
Lenita Macavinta-Diego, voluntaria de Cruz Roja en Filipinas.

Lenita Macavinta-Diego, voluntaria de 49 años de Cruz Roja Filipina, no quiere más muertes en su pueblo, el diminuto Aliputos, en la isla de Panay, FIlipinas. Por él pasó el súper tifón Haiyan, clasificado como la tormenta más intensa jamás registrada. Barrió parte del país en diciembre de 2013 y causó 10.000 muertos, cientos de miles de desplazados y pérdidas económicas millonarias. En Aliputos hay 571 hogares; de ellos, 110 fueron completamente destruidos y todos los demás quedaron dañados pero, contra todo pronóstico, no hubo ninguna víctima mortal. Ese aparente milagro se debió, en gran parte, a los esfuerzos de los habitantes de esta comunidad, como Lenita, que llevan varios años preparándose para afrontar desastres naturales.

Para que otras comunidades reaccionen igual de bien que lo hizo Aliputos, la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, 12 sociedades de la Cruz Roja en Europa (entre ellas la española) y la Comisión Europea han lanzado una campaña que busca insistir en la importancia de preparar a la población para afrontar desastres y fortalecer su capacidad de resistencia con el fin de reducir las consecuencias al mínimo. La clave: que las personas respondan de la manera más rápida y se recuperen lo antes posible.

Los desastres naturales —como las inundaciones, terremotos, sequías, tsunamis o ciclones entre otros— son cada vez más habituales porque los fenómenos climáticos extremos también aumentan en frecuencia, en magnitud y en gravedad. La consecuencia directa, por tanto, es que también cada vez hay más población afectada: en los últimos 20 años murieron 1,3 millones de personas a causa de este tipo de catástrofes y 4.400 millones más se vieron afectadas de alguna manera. Solo en 2012, el Centro de Investigación sobre la Epidemiología de Desastres (CRED), registró 221 fenómenos con 9.656 muertos.

Día 5: Mujeres resistentes en el mundo

Cuando un megáfono se convierte en el instrumento más valioso

Las mujeres desempeñan un papel vital en la preparación para desastres y las situaciones posteriores a la crisis, pero continúan siendo uno de los grupos más vulnerables de la sociedad debido a su condición y a su posición. Ellas, con frecuencia, son las proveedoras de un suministro estable de alimentos, agua limpia y alojamiento para sus familias. Su capacidad de resistencia y recuperación va más allá de los desastres naturales. Sigue leyendo >>>

La herramienta para llegar a la población es un documental interactivo titulado Diario de la capacidad de recuperación ante desastres que está disponible en Internet desde el 22 de septiembre hasta el 2 de noviembre. En este diario, durante 42 días se explican las medidas que toman personas, comunidades y países para luchar contra ciclones, inundaciones y terremotos. Cada artículo se asocia con un tema general y se desarrolla en tres fases: Infórmate para saber cuáles son los problemas a los que se enfrentan las comunidades en riesgo; Prepárate, para determinar qué medidas están tomando las personas y comunidades para prepararse para los desastres y hacerse más resistentes, y Refuerza tu resistencia, para analizar qué significa y cómo se reconoce la capacidad de resistencia y recuperación.

Son historias como la de Lenita y su Aliputo que recorren todo el mundo, desde Haití a las Islas Salomón y hacen que el internauta se haga preguntas acerca del mundo globalizado en el que vivimos desde la perspectiva de la capacidad de recuperación de las personas. Estos relatos cotidianos narran cómo se preparan las comunidades locales ante un desastre, con medidas como la preparación de refugios en Haití, los simulacros de evacuación en Bangladesh o la siembra de huertos en Mauritania.

Prevenir e informar a la población vulnerable justo antes de que ocurra un desastre supone reducir el riesgo de muertes y también un ahorro económico, indican desde Cruz Roja española. Por cada 0,77 euros invertidos en reducción de riesgos, se ahorran 11,47 en gastos de respuesta a emergencias, según explicó en una rueda de prensa el pasado jueves Manuela Cabero, vicepresidenta de Cruz Roja Española. El gasto fue de 121.600 millones de euros en 2012 y, para 2030, estas pérdidas podrían ascender a 328.000 millones de euros. "La prevención es el modo más sostenible de amortiguar las tremendas desgracias que la población sufre al estar sometida a cualquier desastre", indica Cabero.

Lenita ya había vivido otra súpertormenta, el tifón Frank, que arrasó parte de su casa en 2008. Después de recibir ayuda de Cruz Roja para reconstruir su casa, se convirtió en voluntaria de la organización. Ahora, es uno más de los 44 miembros de la comunidad que ayudan a poner en práctica las lecciones aprendidas durante una larga historia de adversidades en un país que sufre una media de 20 tifones anuales.

Día 7: El panorama de la urbanización en África

Vista aérea de Nairobi (Kenia)
Vista aérea de Nairobi (Kenia)

Muchas ciudades africanas se han expandido rápidamente en las últimas décadas. Inevitablemente, esto conlleva un coste. Riesgos de inundaciones, incendios, normativas de urbanismo poco estrictas y suburbios congestionados. Estos son algunos de los retos a lo que se enfrentan muchas ciudades africanas. Sigue leyendo >>>

Así, cuando Haiyan barrió Filipinas, los habitantes de Aliputo estaban preparados: habían realizado ejercicios, simulacros, y cursos de primeros auxilios; tenían almacenado material de socorro; habían establecido un sistema de alerta casa a casa ante la llegada de tormentas y realizado una identificación previa de las personas más vulnerables de la comunidad para evacuarlas primero (niños, ancianos, discapacitados...); habían identificado también con anterioridad cuáles eran las viviendas situadas en áreas más propensas a inundaciones para evacuarlas antes; habían protegido el ganado y habían señalado qué edificios podían servir como centros de acogida para los evacuados como viviendas de dos plantas, el Ayuntamiento o la iglesia del pueblo. Todo esto salvó la vida de los habitantes del pueblo.

Comunidades enteras se salvan gracias a este tipo de preparación. Entre 1994 y 2014, la Comisión Europea, y más en concreto el Departamento de Ayuda Humanitaria y Protección Civil (ECHO en sus siglas en inglés), aportó 806 millones de euros a apoyar el trabajo internacional de la Cruz Roja en 118 países. De esa cantidad, 73,5 millones fueron a parar a acciones orientadas a preparar a comunidades locales para recuperarse después de sufrir un desastre natural. "Hay que formar en primeros auxilios porque quien primero te va a ayudar es tu vecino", insiste María Alcázar, directora de Cooperación Internacional de Cruz Roja. Se trata de educar para que la ciudadanía sea capaz de dar una respuesta inmediata, de que tengan preparados mapas de riesgos, de que sepan cuáles son las zonas seguras, las más fácilmente inundables o por dónde se puede evacuar mejor una comunidad en riesgo cuando un río se desborda. "Desde el punto de vista económico son medidas nada costosas", completa Alcázar.

El diario muestra el efecto que causan estas medidas en las personas más vulnerables en 11 idiomas mediante textos, ensayos fotográficos, vídeos, entrevistas y juegos. La campaña se puede apoyar de dos maneras: alojando el diario en una página web propia y animando a la audiencia a compartir sus historias de recuperación y supervivencia en una cuenta creada en la plataforma Tumblr.