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Revista de verano

Arrestado por drogas el hijo de Jackie Chan

La detención de Jaycee Chan y de otros famosos chinos pone de relieve la cruzada de las autoridades de Pekín contra el consumo de estupefacientes

Jaycee Chan junto a su padre, el actor Jackie Chan, en Pekín en 2009.
Jaycee Chan junto a su padre, el actor Jackie Chan, en Pekín en 2009. Cordon Press

Cae la noche en Pekín y la capital china se sumerge en un frenesí al ritmo de los destellos de neón de los bares y de los rayos láser de las discotecas. En el garito Dos Kolegas un nutrido grupo de gente disfruta de un espectáculo de música en vivo. Hasta que una docena de agentes de policía, algunos de paisano, entran y bloquean la salida. Después de identificar al dueño del establecimiento, anuncian que van a realizar un test de drogas a todos. Tras haber sido identificados, y sin importar su sexo, los clientes se ven obligados a orinar inmediatamente con la puerta abierta para analizar la muestra in situ. Quienes dan positivo son esposados en la calle: los chinos son arrestados, mientras que a los extranjeros se los deporta sin posibilidad de apelación.

Este episodio, vivido hace unos días por el corresponsal de la cadena estadounidense ABC, Stephen McDonell, debería ser prueba suficiente de que la cruzada que las autoridades de Pekín han lanzado contra el consumo de droga no es ninguna broma. Pero, a pesar de ello, hay muchos que hacen oídos sordos, incluidos algunos famosos chinos. Quizá pensaban que la fama y el dinero los protegerían como lo han hecho tradicionalmente, pero ayer se certificó que no es así. Jaycee Chan, de 31 años e hijo del actor Jackie Chan, está detenido junto a su amigo del alma, el actor y cantante taiwanés He Zhendong, ocho años menor que él.

La breve información publicada en la prensa local al principio no daba detalles sobre el lugar y el momento de la detención, pero lo cierto es que desde el pasado martes ninguno de los dos ha actualizado sus cuentas en las redes sociales. Horas después de conocerse la detención, el Diario del Pueblo publicaba que el hijo de Jackie Chan fue formalmente detenido por poseer más de cien gramos de marihuana en su casa.

Lo curioso de este caso concreto es que el propio He protagonizó hace tres años una campaña contra el abuso de estupefacientes. “Quienes los utilizan creen que sus problemas se resolverán con las drogas, pero es solo un espejismo fruto del nefasto efecto que tienen”, afirmó en un vídeo el protagonista de la popular trilogía Tiny Times. Es más, en abril, durante la celebración del 60 cumpleaños del rey de las patadas acrobáticas, He prometió a Jackie Chan, que para más inri es embajador del Control de Narcóticos de la policía china, que no sería una mala influencia para su retoño. A juzgar por los acontecimientos, le mintió.

Chan y He se suman así a una lista cada vez más larga de famosos que han sucumbido al peso de ley en la guerra contra la droga, muestra de que las sustancias prohibidas, sobre todo las anfetaminas, están mucho más extendidas en China de lo que parecía. Así, en los últimos meses han acabado entre rejas algunos pesos pesados de la farándula: desde el director de culto Zhang Yuan, cuyas películas están prohibidas en su país, hasta estrellas de series televisivas como Huang Haibo, pasando por el cantante del equivalente a Operación Triunfo Li Daimo o el guionista Chen Wanning. Curiosamente, todos ellos son hombres.

Pero los dirigentes chinos no solo quieren hacer limpieza entre los aficionados a colocarse. También van a por los clientes de la prostitución y a por las meretrices con el caché más alto. Lo han demostrado con la detención del ángel inversor Xue Biqun, que fue arrestado en una redada llevada a cabo en el distrito de Chaoyang a pesar de que esgrimió a gritos su pasaporte estadounidense y exigió, sin éxito, hablar con su abogado, y Guo Meimei, la joven millonaria que saltó a la fama después de hacerse pasar por directora general de Cruz Roja en China, y que ha sido humillada en público por la retransmisión en televisión de la confesión en la que reconoció cobrar hasta 100.000 yuanes (12.000 euros) a quien quisiera pasar la noche con ella y haber participado en apuestas ilegales durante el Mundial de Brasil. Un problema añadido para todos ellos es que, a partir de ahora, están en la lista negra de las productoras y las agencias que solían contratarlos.

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