Cartas al director
Opinión de un lector sobre una información publicada por el diario o un hecho noticioso. Dirigidas al director del diario y seleccionadas y editadas por el equipo de opinión

La crueldad del alzhéimer

Mi madre murió en 2012, su cuerpo se apagó un día de enero de ese año, aunque mucho antes el alzhéimer se había apoderado de ella hasta quitarle la consciencia, robarle sus recuerdos e impedirla identificar a sus seres queridos. El alzhéimer es, quizás, la enfermedad más injusta que existe porque elimina lo que de racional tiene el ser humano.

Una noche, mientras acompañaba a mi madre en la habitación de un hospital, varios años antes que nos dejase, viví la experiencia de que se dirigiera a mí, como si yo fuera su marido (mi padre). Tiempo después no era capaz de recordar cuántos hijos tenía, ni recordaba a sus nietos o sus nombres, finalmente tampoco sabía quién era aquel “muchacho” que la visitaba periódicamente; era yo, su hijo, pero eso ella, ya, no lo recordaba. Era el momento de darle amor y no exigirle nada.

He sentido la necesidad de compartir públicamente lo que ha sido mi experiencia con el alzhéimer a la vista de la exposición que se ha hecho de un hombre víctima de esta cruel enfermedad: Pascual Maragall. No es de recibo que se utilice la buena fama y prestigio de una persona como él, llevándole a actos, sitios o lugares, sin que él prácticamente sea consciente.

A todas las personas les debemos un respeto, a los enfermos más y a quienes padecen una enfermedad como el alzhéimer, no siendo capaces de tomar sus decisiones por sí mismos, mucho más.— Mario Martín Lucas.

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