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Vidas de vuelta a ninguna parte

Cada pocos meses desde España parten los llamados vuelos macro, cargados de inmigrantes irregulares a los que las autoridades expulsan a donde no quieren volver

  • Moustapha Diouf viajó dos veces en cayuco hasta Canarias, en 2006 y 2008. En ambas ocasiones fue repatriado directamente desde las Islas. En la actualidad es el presidente de la Asociación de Jóvenes Repatriados de Thiaroye sur Mer, un pueblo de las afueras de Dakar especialmente tocado por el fenómeno de la emigración. Asegura que les "mintió todo el mundo, el Gobierno español, el Gobierno senegalés, todo el mundo". "Nos hicieron muchas promesas y nada de nada”, se queja.
    1Moustapha Diouf viajó dos veces en cayuco hasta Canarias, en 2006 y 2008. En ambas ocasiones fue repatriado directamente desde las Islas. En la actualidad es el presidente de la Asociación de Jóvenes Repatriados de Thiaroye sur Mer, un pueblo de las afueras de Dakar especialmente tocado por el fenómeno de la emigración. Asegura que les "mintió todo el mundo, el Gobierno español, el Gobierno senegalés, todo el mundo". "Nos hicieron muchas promesas y nada de nada”, se queja.
  • A sus 35 años, Abdoulaye Ndiaye se ha visto obligado a empezar de cero. Natural de Guediawaye, empezó a trabajar con solo diez años como ayudante en un taller mecánico. Desde 2007 vivía en Granada (España) con su tía y se ganaba la vida vendiendo collares y fundas de móvil por la calle. En noviembre de 2012 fue detenido y expulsado a Senegal por no tener papeles. Allí, ha alquilado un pequeño local y vende productos de cosmética. "Pero es muy difícil salir adelante aquí, ya no puedo ayudar a mi familia como hacía antes”, dice.
    2A sus 35 años, Abdoulaye Ndiaye se ha visto obligado a empezar de cero. Natural de Guediawaye, empezó a trabajar con solo diez años como ayudante en un taller mecánico. Desde 2007 vivía en Granada (España) con su tía y se ganaba la vida vendiendo collares y fundas de móvil por la calle. En noviembre de 2012 fue detenido y expulsado a Senegal por no tener papeles. Allí, ha alquilado un pequeño local y vende productos de cosmética. "Pero es muy difícil salir adelante aquí, ya no puedo ayudar a mi familia como hacía antes”, dice.
  • Parte de la carta de cumpleaños que Concepción Fernández envió a su novio Alioune Diop el pasado 24 de marzo, cuando este se encontraba aún en el CIE de Aluche. Ahora se encuentra en Senegal, a donde fue expulsado tres días después. “Me han destrozado la vida”, asegura este joven de Dakar que llegó en cayuco a Tenerife en 2006 y que desde entonces vivía en Granada. Ahora vive con su familia en Touba, pero no deja de pensar en volver a encontrarse con su novia, con la que estaba a punto de casarse.
    3Parte de la carta de cumpleaños que Concepción Fernández envió a su novio Alioune Diop el pasado 24 de marzo, cuando este se encontraba aún en el CIE de Aluche. Ahora se encuentra en Senegal, a donde fue expulsado tres días después. “Me han destrozado la vida”, asegura este joven de Dakar que llegó en cayuco a Tenerife en 2006 y que desde entonces vivía en Granada. Ahora vive con su familia en Touba, pero no deja de pensar en volver a encontrarse con su novia, con la que estaba a punto de casarse.
  • Nacido en Dakar hace 29 años, fue expulsado el pasado 27 de marzo en el último vuelo de repatriación organizado desde España, a donde llegó en cayuco en 2006. Ha trabajado en una tienda de Sierra Nevada, de mantero, de pintor y de jardinero, lo que fuera para enviar un poco de dinero a su familia y sobrevivir. Desde hace un año vivía con su novia, a la que llama cariñosamente 'la Chon', con la que esperaba casarse. Sólo le faltaba que el juez le diera cita para la boda.
    4Nacido en Dakar hace 29 años, fue expulsado el pasado 27 de marzo en el último vuelo de repatriación organizado desde España, a donde llegó en cayuco en 2006. Ha trabajado en una tienda de Sierra Nevada, de mantero, de pintor y de jardinero, lo que fuera para enviar un poco de dinero a su familia y sobrevivir. Desde hace un año vivía con su novia, a la que llama cariñosamente 'la Chon', con la que esperaba casarse. Sólo le faltaba que el juez le diera cita para la boda.
  • “El CIE es un auténtico infierno para quien, como yo, no ha hecho nada. Es muy injusto”, asegura Ndiaga Ndiaye, quien pasó 55 días en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche. Su vida de vendedor ambulante en España, a donde había llegado en 2009, se vio bruscamente interrumpida en agosto de 2013 cuando la Guardia Civil le paró y le pidió los papeles. Residía en Navalmoral de la Mata (Cáceres) con un primo y un tío suyos. Tiene 32 años y procede de un pueblo llamado Keur Gallo, en Thiés, aunque ahora se queda en casa de su hermano en Parcelles Assainiés (Dakar), donde sueña con montar un taller informático.
    5“El CIE es un auténtico infierno para quien, como yo, no ha hecho nada. Es muy injusto”, asegura Ndiaga Ndiaye, quien pasó 55 días en el Centro de Internamiento de Extranjeros de Aluche. Su vida de vendedor ambulante en España, a donde había llegado en 2009, se vio bruscamente interrumpida en agosto de 2013 cuando la Guardia Civil le paró y le pidió los papeles. Residía en Navalmoral de la Mata (Cáceres) con un primo y un tío suyos. Tiene 32 años y procede de un pueblo llamado Keur Gallo, en Thiés, aunque ahora se queda en casa de su hermano en Parcelles Assainiés (Dakar), donde sueña con montar un taller informático.
  • Niños corren sobre la arena de la playa de Thiaroye sur Mer, en las afueras de Dakar. Este pueblo de unos 60.000 habitantes vio salir a decenas de cayucos entre 2006 y 2008 y partir a miles de jóvenes. Unos 300 desaparecieron para siempre y muchos de los que lograron llegar fueron repatriados. Es un lugar muy humilde, de estrechas calles de arena, en el que ahora prolifera el asociacionismo en torno a las migraciones. De aquí procede Yaye Bayam, la popular madre coraje de los cayucos.
    6Niños corren sobre la arena de la playa de Thiaroye sur Mer, en las afueras de Dakar. Este pueblo de unos 60.000 habitantes vio salir a decenas de cayucos entre 2006 y 2008 y partir a miles de jóvenes. Unos 300 desaparecieron para siempre y muchos de los que lograron llegar fueron repatriados. Es un lugar muy humilde, de estrechas calles de arena, en el que ahora prolifera el asociacionismo en torno a las migraciones. De aquí procede Yaye Bayam, la popular madre coraje de los cayucos.
  • Tiene 27 años y todos le llaman Mor. Procede de Mbour, donde fue taxista dos años. “Mucha gente se había ido a España y volvían como jefes, con grandes casas, coche y una mujer guapa. Yo también quería una vida mejor”. Así que en 2006 se fue en cayuco a Canarias y de allí fue trasladado a Madrid. Sin embargo, él escogió vivir en Oviendo, donde residía un amigo de su padre. Vendiendo CD por las calles y repartiendo publicidad sobrevivió durante siete años hasta que la Policía le detuvo y le mandó al CIE de Aluche, donde le asignaron el número 2374. Fue expulsado el 19 de noviembre de 2013 “esposado, por la noche, como un delincuente. No merecemos ese trato”.
    7Tiene 27 años y todos le llaman Mor. Procede de Mbour, donde fue taxista dos años. “Mucha gente se había ido a España y volvían como jefes, con grandes casas, coche y una mujer guapa. Yo también quería una vida mejor”. Así que en 2006 se fue en cayuco a Canarias y de allí fue trasladado a Madrid. Sin embargo, él escogió vivir en Oviendo, donde residía un amigo de su padre. Vendiendo CD por las calles y repartiendo publicidad sobrevivió durante siete años hasta que la Policía le detuvo y le mandó al CIE de Aluche, donde le asignaron el número 2374. Fue expulsado el 19 de noviembre de 2013 “esposado, por la noche, como un delincuente. No merecemos ese trato”.
  • Saliou Niabaly, de 41 años, en la azotea de la casa de un amigo en Grand Yoff, Dakar, donde ha decidido quedarse unos días hasta reunir las fuerzas para volver a la casa familiar. Fue expulsado el pasado 27 de marzo en el último vuelo macro organizado desde España. Llevaba 18 años entre Portugal y España, los últimos siete en Zaragoza, donde vivía con su novia Maite en un piso de alquiler. “Me parece que todo esto es un sueño horrible, ya no conozco Dakar ni a la gente, no sé qué voy a hacer”.
    8Saliou Niabaly, de 41 años, en la azotea de la casa de un amigo en Grand Yoff, Dakar, donde ha decidido quedarse unos días hasta reunir las fuerzas para volver a la casa familiar. Fue expulsado el pasado 27 de marzo en el último vuelo macro organizado desde España. Llevaba 18 años entre Portugal y España, los últimos siete en Zaragoza, donde vivía con su novia Maite en un piso de alquiler. “Me parece que todo esto es un sueño horrible, ya no conozco Dakar ni a la gente, no sé qué voy a hacer”.