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CARTAS AL DIRECTOR

Soy hombre, soy padre

Me llamo Carlos y tengo tres estupendos hijos de 18, 12 y 9 años con los que siempre he intentado ser un padre responsable y cercano. Pero desde el inicio del proceso legal de divorcio en febrero de 2013 no puedo serlo. Un sistema social y legal que privilegia la crianza de los hijos como un derecho casi exclusivamente femenino y que pone bajo sospecha la capacidad de los hombres para ejercer responsablemente nuestra paternidad en un acuerdo justo de guarda y custodia compartida, me aleja cruelmente de ellos en un momento decisivo para su crecimiento. Mientras la Administración judicial, desesperantemente, tarda más de un año en resolver una simple demanda de divorcio, ese sistema me anula como padre, condenándome a conformarme con las “migajas” que se dignan a conceder a los muchos hombres que, como yo, reclamamos seguir siendo lo que, más allá del fracaso de nuestros matrimonios, siempre fuimos: padres enamorados de nuestros hijos.

Soy hombre. Soy padre. Concedámosle a nuestros hijos la plenitud emocional —ratificada por numerosos estudios— de seguir gozando de sus padres después de un divorcio. Es nuestro compromiso como hombres y nuestro deber como padres y es su innegociable derecho como hijos.— Carlos Hernández García. 

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