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Planeta Futuro

México-EE UU: la senda tenebrosa

El italiano Fabio Cuttica, radicado en Tijuana (México), retrata la difícil odisea de miles de migrantes mejicanos que a diario intentan llegar a la tierra de las oportunidades. Su trabajo ha resultado finalista en el XVII Premio Internacional Luis Valtueña de Fotografía Humanitaria que otorga Médicos del Mundo

  • Nació en Italia, pero pasó su niñez en Colombia y Perú. Pese a que regresó a Roma en la adolescencia y allí estudió fotografía, su vida quedó ligada a Latinoamérica. Trabaja para la agencia italiana Contrasto, pero vive en Colombia y ha pasado los dos últimos años en Tijuana (México). En este país ha desarrollado gran cantidad de trabajos, financiando los viajes y la producción de su propio bolsillo. Uno de esos proyectos es 'Dark passage', una serie fotográfica en la que refleja la peligrosa odisea de miles de migrantes que cada año atraviesan México, procedentes de Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador, para llegar a Estados Unidos. La mayoría viajan en trenes de mercancías en un peligroso trayecto en el que se arriesgan a ser atacados o secuestrados por bandas del crimen organizado. Una selección de 10 imágenes de este trabajo le han valido ser finalista del XVII Premio Luis Valtueña de fotografía humanitaria de Médicos del Mundo. Se podrán ver una exposición en el espacio CentroCentro de Madrid desde el 22 enero. Cuttica comenta para EL PAÍS cada una de ellas. No solo relata lo que vio (y vemos), sino lo que sintió y la huella que las personas con las que compartió este difícil viaje dejaron en él.
    1Fabio Cuttica Nació en Italia, pero pasó su niñez en Colombia y Perú. Pese a que regresó a Roma en la adolescencia y allí estudió fotografía, su vida quedó ligada a Latinoamérica. Trabaja para la agencia italiana Contrasto, pero vive en Colombia y ha pasado los dos últimos años en Tijuana (México). En este país ha desarrollado gran cantidad de trabajos, financiando los viajes y la producción de su propio bolsillo. Uno de esos proyectos es 'Dark passage', una serie fotográfica en la que refleja la peligrosa odisea de miles de migrantes que cada año atraviesan México, procedentes de Honduras, Nicaragua, Guatemala y El Salvador, para llegar a Estados Unidos. La mayoría viajan en trenes de mercancías en un peligroso trayecto en el que se arriesgan a ser atacados o secuestrados por bandas del crimen organizado. Una selección de 10 imágenes de este trabajo le han valido ser finalista del XVII Premio Luis Valtueña de fotografía humanitaria de Médicos del Mundo. Se podrán ver una exposición en el espacio CentroCentro de Madrid desde el 22 enero. Cuttica comenta para EL PAÍS cada una de ellas. No solo relata lo que vio (y vemos), sino lo que sintió y la huella que las personas con las que compartió este difícil viaje dejaron en él.
  • Huixtla, Estado de Chiapas. Una pareja de migrantes de origen centroamericano caminan siguiendo la vía ferroviaria cerca de Huixtla, para llegar a la pequeña ciudad de Arriaga donde podrán subirse al tren de mercancías que los llevará hacia el norte. Muchos migrantes de origen centroamericano –en su mayoría hondureños y guatemaltecos–, una vez que ingresan en México, deciden recorrer a pie los 250 kilómetros que separan la ciudad fronteriza de Tapachula de Arriaga. Este trayecto está lleno de peligros representados por la policía de migración, asaltos, secuestros y violaciones por parte de bandas organizadas. Es el comienzo del largo camino y en muchos casos el mas difícil. Esta imagen la realicé durante uno de mis primeros viajes al sur de México, aun no sabía que de alguna manera también para mí era el principio de un largo camino que me llevaría muchas a veces al sur de México para realizar el proyecto 'Dark Passge'.
    2México-EE UU: la senda tenebrosa Huixtla, Estado de Chiapas. Una pareja de migrantes de origen centroamericano caminan siguiendo la vía ferroviaria cerca de Huixtla, para llegar a la pequeña ciudad de Arriaga donde podrán subirse al tren de mercancías que los llevará hacia el norte. Muchos migrantes de origen centroamericano –en su mayoría hondureños y guatemaltecos–, una vez que ingresan en México, deciden recorrer a pie los 250 kilómetros que separan la ciudad fronteriza de Tapachula de Arriaga. Este trayecto está lleno de peligros representados por la policía de migración, asaltos, secuestros y violaciones por parte de bandas organizadas. Es el comienzo del largo camino y en muchos casos el mas difícil. Esta imagen la realicé durante uno de mis primeros viajes al sur de México, aun no sabía que de alguna manera también para mí era el principio de un largo camino que me llevaría muchas a veces al sur de México para realizar el proyecto 'Dark Passge'.
  • Mexicali, Estado de Baja California. Un grupo mexicanos recién deportados de EE UU llegan al 'Hotel Migrante' en el centro de Mexicali, a unos 300 kilómetros de Tijuana, en busca de un refugio seguro. Entran al comedor, todavía cargando sus mochilas con las pocas pertenencias personales que pudieron traer. La mirada perdida es algo común en ellos. Llegué allí con la idea de contar este drama y cómo el 'Hotel Migrante' se había convertido en símbolo de esta situación. Este hotel abandonado fue transformado por un grupo de activistas en un refugio para los mexicanos que han sido expulsados de EE UU. Durante mis días allí escuché muchas historias y entendí que para muchos de ellos la condición de deportados se convierte en un limbo del cual no logran salir. Sin poder volver a EE UU, su hogar, y sin ningún interés en regresar a sus lugares de origen en México, se quedan vagando por las ciudades fronterizas esperando una oportunidad para cruzar de nuevo.
    3Deportados: ni de aquí ni de allí Mexicali, Estado de Baja California. Un grupo mexicanos recién deportados de EE UU llegan al 'Hotel Migrante' en el centro de Mexicali, a unos 300 kilómetros de Tijuana, en busca de un refugio seguro. Entran al comedor, todavía cargando sus mochilas con las pocas pertenencias personales que pudieron traer. La mirada perdida es algo común en ellos. Llegué allí con la idea de contar este drama y cómo el 'Hotel Migrante' se había convertido en símbolo de esta situación. Este hotel abandonado fue transformado por un grupo de activistas en un refugio para los mexicanos que han sido expulsados de EE UU. Durante mis días allí escuché muchas historias y entendí que para muchos de ellos la condición de deportados se convierte en un limbo del cual no logran salir. Sin poder volver a EE UU, su hogar, y sin ningún interés en regresar a sus lugares de origen en México, se quedan vagando por las ciudades fronterizas esperando una oportunidad para cruzar de nuevo.
  • Ixtepec, Estado de Oaxaca. En el albergue 'Hermanos en el camino', un hombre le reza a la virgen de Guadalupe antes de seguir su viaje hacia el norte. Los trenes de carga provenientes de Arriaga paran en esta pequeña ciudad y los migrantes que viajan en ellos se tienen que bajar para cambiar de tren. Durante la espera, se alojan en este albergue fundado por el padre Alejandro Solalinde, un luchador incansable. Es increíble cómo estos refugios, la mayoría manejados por congregaciones religiosas, se han convertido en pocos años en estructuras cada día más grandes, funcionales e importantes, donde los migrantes pueden descansar, alimentarse, comunicarse con sus hogares, curar sus heridas y hasta protegerse del crimen organizado. Para mi trabajo estos puntos fueron muy importantes. En ellos tuve el primer contacto con grupos de migrantes, pude hablarles de mi trabajo y establecer una relación de confianza para luego emprender junto a ellos el viaje hacia el norte. Al entrar en los albergues después de cada etapa de travesía existe una sensación de paz, tranquilidad, protección, seguridad.
    4Un alto para rezar Ixtepec, Estado de Oaxaca. En el albergue 'Hermanos en el camino', un hombre le reza a la virgen de Guadalupe antes de seguir su viaje hacia el norte. Los trenes de carga provenientes de Arriaga paran en esta pequeña ciudad y los migrantes que viajan en ellos se tienen que bajar para cambiar de tren. Durante la espera, se alojan en este albergue fundado por el padre Alejandro Solalinde, un luchador incansable. Es increíble cómo estos refugios, la mayoría manejados por congregaciones religiosas, se han convertido en pocos años en estructuras cada día más grandes, funcionales e importantes, donde los migrantes pueden descansar, alimentarse, comunicarse con sus hogares, curar sus heridas y hasta protegerse del crimen organizado. Para mi trabajo estos puntos fueron muy importantes. En ellos tuve el primer contacto con grupos de migrantes, pude hablarles de mi trabajo y establecer una relación de confianza para luego emprender junto a ellos el viaje hacia el norte. Al entrar en los albergues después de cada etapa de travesía existe una sensación de paz, tranquilidad, protección, seguridad.
  • Rio Suchiate, Estado de Chiapas. El Río Suchiate es la frontera natural entre Guatemala y México. Cada día es atravesado por centenares de migrantes provenientes de Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador. El caudal baja mucho durante la estación seca y es posible cruzarlo a pie si se conoce bien la ruta. Así lo hicieron Juan Carlos y Edwin, de Honduras. Apenas cruzaron el río pude conversar con ellos. Me contaron que tenían miedo de ser atrapados por la 'migra'. En general, hay desconfianza hacia las autoridades mexicanas y apenas entran en México se sienten amenazados por todos. Antes de irme y dejarles seguir su camino les tome una fotografía que se me quedó grabada más que otras. En ella, ambos, todavía cansados y sin cambiarse de ropa, permanecen de pie en la orilla mientras miran hacia el lado guatemalteco. Cada vez que recuerdo esa imagen trato de imaginar qué pensaban en ese momento, una pausa con muchos sentimientos, una despedida de lo que dejan atrás, seguramente sus familias, sus amigos, que termina con una bocanada de aire para reincorporarse y seguir adelante.
    5La última mirada atrás Rio Suchiate, Estado de Chiapas. El Río Suchiate es la frontera natural entre Guatemala y México. Cada día es atravesado por centenares de migrantes provenientes de Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador. El caudal baja mucho durante la estación seca y es posible cruzarlo a pie si se conoce bien la ruta. Así lo hicieron Juan Carlos y Edwin, de Honduras. Apenas cruzaron el río pude conversar con ellos. Me contaron que tenían miedo de ser atrapados por la 'migra'. En general, hay desconfianza hacia las autoridades mexicanas y apenas entran en México se sienten amenazados por todos. Antes de irme y dejarles seguir su camino les tome una fotografía que se me quedó grabada más que otras. En ella, ambos, todavía cansados y sin cambiarse de ropa, permanecen de pie en la orilla mientras miran hacia el lado guatemalteco. Cada vez que recuerdo esa imagen trato de imaginar qué pensaban en ese momento, una pausa con muchos sentimientos, una despedida de lo que dejan atrás, seguramente sus familias, sus amigos, que termina con una bocanada de aire para reincorporarse y seguir adelante.
  • Irapuato, Estado de Guanajuato. Un hombre envuelto en un bolsa de plástico se protege del del frio y trata de descansar (eran las cinco de la madrugada) mientras viaja en el techo del tren de carga conocido como 'la Bestia' por los peligros que se enfrentan cuando se viaja en él. Los trenes de mercancías son los mas utilizados por los migrantes como medio de transporte para desplazarse hacia el norte de México. Viajar en ellos es muy peligroso. El riesgo de caerse o ser asaltado es muy alto. Desde 2010 recorrí varias rutas en trenes. Es un viaje duro, tanto por los peligros como por las condiciones climáticas y la falta de comida y agua. Aunque el miedo por lo que me podía pasar siempre me acompañó, la increíble relación que establecí con muchos de los migrantes, mis compañeros de viaje, me permitió sentirme seguro, protegido. Compartir mis historias, y ellos las suyas conmigo, es probablemente lo mas valioso de este proyecto.
    6El tren, la 'Bestia' Irapuato, Estado de Guanajuato. Un hombre envuelto en un bolsa de plástico se protege del del frio y trata de descansar (eran las cinco de la madrugada) mientras viaja en el techo del tren de carga conocido como 'la Bestia' por los peligros que se enfrentan cuando se viaja en él. Los trenes de mercancías son los mas utilizados por los migrantes como medio de transporte para desplazarse hacia el norte de México. Viajar en ellos es muy peligroso. El riesgo de caerse o ser asaltado es muy alto. Desde 2010 recorrí varias rutas en trenes. Es un viaje duro, tanto por los peligros como por las condiciones climáticas y la falta de comida y agua. Aunque el miedo por lo que me podía pasar siempre me acompañó, la increíble relación que establecí con muchos de los migrantes, mis compañeros de viaje, me permitió sentirme seguro, protegido. Compartir mis historias, y ellos las suyas conmigo, es probablemente lo mas valioso de este proyecto.
  • Cada año un grupo de familiares, la mayoría mujeres de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala, recorre México en busca de sus allegados desaparecidos durante su viaje hacia el norte. En esta imagen, Alicia me muestra una pequeña fotografía de su esposo, Miguel Ángel. Era 2012 y durante dos semanas acompañé a 62 familiares de desaparecidos. Visitamos albergues, estaciones de tren, hablamos con las autoridades y ellas mostraban fotografías de sus familiares por calles y plazas de todas las ciudades en busca de información. Fueron días intensos y llenos de emociones. Compartir el camino con estas mujeres extraordinarias me mostró el fenómeno de la migración desde otra perspectiva, desde la difícil situación que viven “los que se quedan” esperando una comunicación, un “ya llegué a Estados Unidos”. Son hermanos, madres, esposas, que aunque hayan pasado muchos años no pierden la esperanza de volver a abrazar a sus seres queridos. Al volver de este viaje, lo primero que hice fue llamar a mi madre en Italia.
    7En busca de los desaparacidos Cada año un grupo de familiares, la mayoría mujeres de El Salvador, Honduras, Nicaragua y Guatemala, recorre México en busca de sus allegados desaparecidos durante su viaje hacia el norte. En esta imagen, Alicia me muestra una pequeña fotografía de su esposo, Miguel Ángel. Era 2012 y durante dos semanas acompañé a 62 familiares de desaparecidos. Visitamos albergues, estaciones de tren, hablamos con las autoridades y ellas mostraban fotografías de sus familiares por calles y plazas de todas las ciudades en busca de información. Fueron días intensos y llenos de emociones. Compartir el camino con estas mujeres extraordinarias me mostró el fenómeno de la migración desde otra perspectiva, desde la difícil situación que viven “los que se quedan” esperando una comunicación, un “ya llegué a Estados Unidos”. Son hermanos, madres, esposas, que aunque hayan pasado muchos años no pierden la esperanza de volver a abrazar a sus seres queridos. Al volver de este viaje, lo primero que hice fue llamar a mi madre en Italia.
  • Coatzcoalcos, Estado de Veracruz. En un pequeño albergue para migrantes ubicado en un iglesia en la periferia de la ciudad de Coatzacoalcos, una familia de origen hondureño descansa durante su viaje hacia Estados Unidos. Era la primera vez que hacían este viaje. Originarios de la ciudad de San Pedro de Sula, querían llegar a Houston, donde residía un hermano. Las difíciles condiciones económicas y los altos indices de criminalidad obligan a miles de hondureños a dejar sus hogares para migrar hacia EE UU. En estos últimos años he podido observar como el número de menores de edad que viajan solos o acompañados hacia el norte ha ido aumentando año tras año. El pasado mes de octubre de 2013, cuando realicé el último de mis viajes a la zona, quedé impresionado de lo difícil que era encontrar migrantes mayores de 21 años en el albergue de Arriaga.
    8El viaje de los niños Coatzcoalcos, Estado de Veracruz. En un pequeño albergue para migrantes ubicado en un iglesia en la periferia de la ciudad de Coatzacoalcos, una familia de origen hondureño descansa durante su viaje hacia Estados Unidos. Era la primera vez que hacían este viaje. Originarios de la ciudad de San Pedro de Sula, querían llegar a Houston, donde residía un hermano. Las difíciles condiciones económicas y los altos indices de criminalidad obligan a miles de hondureños a dejar sus hogares para migrar hacia EE UU. En estos últimos años he podido observar como el número de menores de edad que viajan solos o acompañados hacia el norte ha ido aumentando año tras año. El pasado mes de octubre de 2013, cuando realicé el último de mis viajes a la zona, quedé impresionado de lo difícil que era encontrar migrantes mayores de 21 años en el albergue de Arriaga.
  • Tierra Blanca, Estado de Veracruz. Un hombre descansa sentado en las vías en la estación de Tierra Blanca mientras espera del próximo tren de mercancías que lo llevará más al norte. Al principio pensé que era un migrante más, pero conversando con él, supe que era un 'pollero'. Un guía pagado para desvelar los caminos más seguros. Tierra Blanca, paso obligado para los migrantes que viajan en 'la Bestia', se ha convertido en una de las zonas más peligrosas. Las bandas del crimen organizado que controlan esta parte del país- en muchos casos con la colaboración de las autoridades mexicanas-, ven a los migrantes como “mercancía” para trata o como objetos de asaltos, secuestros y violaciones. El temor y la inseguridad al cruzar esta zona del país es algo que se siente en cada momento. Salir del Estado de Veracruz sin haber tenido algún problemas es considerado por muchos un verdadero milagro.
    9'Pollero', un guía para las rutas seguras Tierra Blanca, Estado de Veracruz. Un hombre descansa sentado en las vías en la estación de Tierra Blanca mientras espera del próximo tren de mercancías que lo llevará más al norte. Al principio pensé que era un migrante más, pero conversando con él, supe que era un 'pollero'. Un guía pagado para desvelar los caminos más seguros. Tierra Blanca, paso obligado para los migrantes que viajan en 'la Bestia', se ha convertido en una de las zonas más peligrosas. Las bandas del crimen organizado que controlan esta parte del país- en muchos casos con la colaboración de las autoridades mexicanas-, ven a los migrantes como “mercancía” para trata o como objetos de asaltos, secuestros y violaciones. El temor y la inseguridad al cruzar esta zona del país es algo que se siente en cada momento. Salir del Estado de Veracruz sin haber tenido algún problemas es considerado por muchos un verdadero milagro.
  • Estado de Veracruz. Carmen, originaria de Honduras, viaja junto con su hija de tres años, Jenny, en la parte inferior de un tren de carga. Quiere llegar a la ciudad al norte de México, Monterrey, en donde una hermana trabaja en una peluquería. Carmen espera poder conseguir trabajo en esa ciudad para ahorrar dinero y continuar su viaje hacia Estados Unidos. Junto a ellas, un grupo de migrantes llegamos a Ciudad de México. Desde ahí, muchos tratan seguir su viaje hacia el norte de manera más segura utilizando autobuses de linea ya que los controles por parte de la policía de migracion son muy pocos. Jenny, la niña de tres años, se convirtió en la hija de todo el grupo. Todos velaban por ella y ayudaban a Carmen en lo que podían.
    10Jenny, la hija de todos Estado de Veracruz. Carmen, originaria de Honduras, viaja junto con su hija de tres años, Jenny, en la parte inferior de un tren de carga. Quiere llegar a la ciudad al norte de México, Monterrey, en donde una hermana trabaja en una peluquería. Carmen espera poder conseguir trabajo en esa ciudad para ahorrar dinero y continuar su viaje hacia Estados Unidos. Junto a ellas, un grupo de migrantes llegamos a Ciudad de México. Desde ahí, muchos tratan seguir su viaje hacia el norte de manera más segura utilizando autobuses de linea ya que los controles por parte de la policía de migracion son muy pocos. Jenny, la niña de tres años, se convirtió en la hija de todo el grupo. Todos velaban por ella y ayudaban a Carmen en lo que podían.
  • Jacumè, Estado de Baja California. Entre el desierto y las montañas de esta zona de California, se ve el muro de metal como una pequeña linea que se confunde con el horizonte. En un día de lluvia y frío se ve todavía más misterioso y lejano. Mas de 4.000 kilómetros separan este lugar, en la frontera norte de México, del Río Suchiate, en la frontera sur. Llegar a este lugar es una verdadera odisea para la mayoría de los migrantes, cruzar el muro es el ultimo reto. Esta imagen siempre la vi como la última de una selección de fotografías del proyecto 'Dark passage'. Se ve todo tan borroso, tan poco definido, tan lejano y misterioso, que alguna manera es una metáfora del viaje hasta este lugar. Mas allá de ese pequeño muro al horizonte está finalmente Estados Unidos, el fin de este largo y difícil camino, el comienzo para muchos de una nueva vida.
    11Un muro de metal, el final de camino Jacumè, Estado de Baja California. Entre el desierto y las montañas de esta zona de California, se ve el muro de metal como una pequeña linea que se confunde con el horizonte. En un día de lluvia y frío se ve todavía más misterioso y lejano. Mas de 4.000 kilómetros separan este lugar, en la frontera norte de México, del Río Suchiate, en la frontera sur. Llegar a este lugar es una verdadera odisea para la mayoría de los migrantes, cruzar el muro es el ultimo reto. Esta imagen siempre la vi como la última de una selección de fotografías del proyecto 'Dark passage'. Se ve todo tan borroso, tan poco definido, tan lejano y misterioso, que alguna manera es una metáfora del viaje hasta este lugar. Mas allá de ese pequeño muro al horizonte está finalmente Estados Unidos, el fin de este largo y difícil camino, el comienzo para muchos de una nueva vida.