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EL ACENTO

Gracias por vuestra confianza

Ángela Bachiller da un ejemplo de superación convirtiéndose en la primera concejal con síndrome de Down

Gracias por vuestra confianza

La sonrisa de Ángela Bachiller, una persona con síndrome de Down, al ser proclamada este lunes concejal del Ayuntamiento de Valladolid, en sustitución de un edil obligado a dimitir por asuntos de corrupción, ha sido un destello que ha iluminado esta semana trágica. Es la primera persona con esa forma de discapacidad intelectual que lo consigue, y estaba tan nerviosa al tomar posesión que solo alcanzó a decir esas pocas palabras: “Gracias por haberme dado la confianza”.

Pero no son palabras vanas: en España hay unas 25.000 personas con síndrome de Down en edad laboral de las que apenas el 2% tiene un trabajo remunerado. De estudios realizados y memorias personales publicadas estos últimos años se deduce que la mayor dificultad para su integración en el mundo laboral es su déficit de confianza, el temor a no estar a la altura; pero la principal vía para reforzar la autoestima es tener un trabajo. Para favorecer la búsqueda de salidas a ese callejón se aprobó en 1983 la Ley de Integración Social de los Minusválidos, que obliga a las empresas con más de 50 empleados a reservar un mínimo del 2% de sus plantillas a personas con algún tipo de discapacidad; cuota que se eleva al 4% en las Administraciones públicas.

Pero esa norma se ignora o incumple, frecuentemente con el argumento de la insuficiente formación de las personas que aspiran a cubrir esa cuota. Formación que difícilmente se adquiere fuera del centro de trabajo. Datos de las asociaciones especializadas indican que son las personas con discapacidad intelectual las que encuentran más dificultades para conseguir un empleo.

Ejemplos como el de Ángela Bachiller, que ya fue la primera persona con síndrome de Down que obtuvo un título de Formación Profesional en su comunidad, indica sin embargo que si se les da confianza son muy capaces de cumplir con su tarea profesional, frecuentemente con más seriedad y eficacia que la mayoría. Su familia ha indicado que su táctica ha consistido en tratarla igual que a su hermana; y que, como en la mayoría de los hogares, es ella quien ayuda a su padre a entender los misterios del ordenador.

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