Nacionalismos de izquierda
Siempre me ha sorprendido la asunción del nacionalismo por un partido de izquierda. En su origen, el marxismo era internacionalista y buscaba superar las barreras nacionales. Por ello, cuando desde ERC se lanza el mensaje de que España nos roba, está primando el concepto territorial sobre el social, o este se reduce únicamente a los trabajadores catalanes. Nietzsche ya criticaba a “los políticos de mirada corta y mano rápida” que hacían una política disgregacionista, retrasando con ello que Europa llegara a ser una. Ortega, también hace casi un siglo, hablaba de la necesidad de superar las pequeñas naciones europeas y crear una Europa que mirara al futuro. La UE tiene sus orígenes en la eliminación de barreras comerciales, pero este origen debe ser contrarrestado con una Europa social; una Europa donde los trabajadores vean reconocidos y defendidos sus derechos, y esto, sin duda, tendría más fácil alcance si estos partidos tuvieran una proyección más europeísta y menos disgregacionista.— Joaquín Gismero Bris.


























































