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Caroline Kennedy puede convertirse en la próxima embajadora de EE UU en Japón

Fue uno de los grandes apoyos del presidente Obama durante su campaña en 2008

Caroline Kennedy, durante un discurso de apoyo al entonces candidato a la presidencia, Barack Obama, en 2008.
Caroline Kennedy, durante un discurso de apoyo al entonces candidato a la presidencia, Barack Obama, en 2008. EFE

Caroline Kennedy, hija del expresidente John Fitzgerald Kennedy, podría convertirse en la próxima embajadora de Estados Unidos en Japón, según adelantan varios medios estadounidenses. El nombramiento podría ser confirmado en las próximas semanas por la Casa Blanca, que hasta el momento se ha mantenido al margen de la conversación sobre el futuro de la candidata.

Kennedy, de 55 años, continuaría así la saga de una de las familias más significativas de EE UU. Su abuelo Joseph Kennedy fue embajador en Reino Unido entre los años 1938 y 1940, su padre ocupó la Casa Blanca desde 1961 hasta que fuera asesinado en Dallas dos años después, su tío Ted, fallecido en 2008, llegó a ser en uno de los senadores más influyentes y queridos del país y su primo ‘Joe’ acaba de inaugurar la entrada de la cuarta generación de la dinastía en el Congreso, como representante del Estado de Massachusetts.

El presidente de EE UU, Barack Obama, ha contado con el apoyo de los Kennedy desde el inicio de su campaña electoral en 2008, cuando anunciaron en un discurso en Washington su respaldo al demócrata. Kennedy se convirtió en asesora de la campaña de Obama, dedicación que repetiría en 2012. Abogada de profesión y madre de tres hijos, Kennedy llegaría a apostar después de las elecciones por el escaño que dejó Hillary Clinton en el Senado por Nueva York -al convertirse en secretaria de Estado-, aunque retiraría su candidatura en el último instante.

Barack Obama ha contado con el apoyo de los Kennedy desde el inicio de su campaña electoral en 2008, cuando anunciaron en un discurso en Washington su respaldo al demócrata.

Allí terminó, en 2009, la última oportunidad de Kennedy para saltar a la vida pública estadounidense. Su aterrizaje en Tokio, sin embargo, podría hacerle cambiar el rumbo, al convertirse en la primera mujer que ocupa el puesto de embajadora en el país asiático y continuar la tradición de grandes figuras políticas, desde senadores hasta un vicepresidente, que han liderado la Embajada de EE UU en Japón.

El nombramiento de una Kennedy para este cargo supone además un gesto de EE UU hacia Japón, uno de sus mayores aliados. La nación, que todavía se recupera de los efectos del terremoto y tsunami que sufrió hace dos años, es una pieza clave en la región, afectada estas semanas por la escalada de tensión entre las dos Coreas. La Casa Blanca no ha hecho aún ninguna declaración pública con respecto a la elección de Kennedy y este lunes el portavoz de la Administración, Jay Carney, rechazó responder a las preguntas de los periodistas que buscaban confirmar el nombramiento.