Hay otras soluciones
Cuando el presidente del Gobierno se marchó a Polonia para ver el partido de la selección española, al día siguiente de aprobarse el rescate de la banca, declaró muy ufano que ya se habían solucionado todos los problemas y por eso podía irse tranquilamente al fútbol. No hemos necesitado mucho tiempo para comprobar lo errado de su pronóstico.
Ahora, tras los últimos recortes, el Gobierno se empeña en hacernos creer que sus decisiones son la única opción política posible.
Modestamente, quiero aportarle dos ideas que suponen una alternativa. La primera, me la ha sugerido la afirmación del ministro de Hacienda de que es necesario subir el IVA porque hay quienes no lo pagan. Si el ministro sabe que hay quienes no pagan, y siguen sin pagar tras la reforma, ¿por qué no persigue a los defraudadores en lugar de aumentar el porcentaje de los que ya pagan?
La segunda, me surge a partir de las declaraciones recientes del ministro de Economía. Pide a las grandes empresas que reduzcan el sueldo de sus directivos. Si entiende que los beneficios obtenidos por tales directivos son excesivos, ¿por qué no sube los tramos altos del IRPF y les deja que ganen lo que quieran?— Luis Rodríguez Lobato.


























































