_
_
_
_
Blogs / El Viajero
El viajero astuto
Por Isidoro Merino

Asientos reservados: ¿duermes, finges leer o te levantas?

Isidoro Merino

Entre los usuarios del transporte público, y sobre todo del metro, abunda una especie, de aspecto ensimismado, que solo da indicios de estar despierta cuando queda un asiento libre. Cuando esto ocurre, sale de su letargo y se mueve con inaudita rapidez, como la lengua de un camaleón frente a una mosca.

El caso es que mientras unos, sin necesitarlo, codician el asiento como Gollum el anillo: “Mi tesssoooooro…”,

para otros --ancianos, personas con problemas de movilidad, embarazadas o papás con bebés-- , es simplemente una necesidad. Ellos son quienes deberían ocupar los asientos reservados que existen en cada vagón. Pero la realidad no es así.

En una versión anterior del post se podía leer que una encuesta realizada entre 300 usuarios del metro de Madrid indicaba que la mitad de los viajeros no cedía el asiento, y que además, el 75% de ellos eran jóvenes. Pido disculpas a los jóvenes a los que pueda haber ofendido: digan lo que digan los sondeos, la mala educación no conoce edades, como apunta Javier Marías en el excelente artículo La perversión de viejos.

Boletín

Las mejores recomendaciones para viajar, cada semana en tu bandeja de entrada
RECÍBELAS

Discrepo con el comentario de Aleix: yo sí veo a menudo a embarazadas o abueletes aguantando de pie nueve estaciones de la línea 5 sin que nadie haga amago de levantarse. También he constatado, y esto no es de ninguna encuesta, sino conocimiento empírico (viajo casi a diario en el metro de Madrid), que pocos adolescentes ceden el sitio.

El truco más extendido es hacerse el despistado. ¿Cómo? No levantando la cabeza del libro, por ejemplo. Otros fingen dormir: cierran los ojos en cuanto ven asomar un bastón, una barriga o cuatro canas por las puertas del vagón, y los abren cuando el peligro ha pasado o justo antes de llegar a su estación. También hay quien alega no ver los letreros que señalan los sitios reservados; o no entender los pictogramas, como si fuesen jeroglíficos egipcios.

Hace unos meses, Metro de Madrid puso en marcha una campaña para que sus usuarios respeten los asientos reservados. Para ello está cambiando las antiguas pegatinas por otras más grandes y en lugares más visibles, de forma que no queden ocultas cuando alguien se siente, como ocurre con las anteriores, que todavía permanecen en muchos trenes. En ellas, además de los pictogramas, se pueden leer estas recomendaciones: "Respeta los asientos reservados", y "Cuando veas esta señal (el pictograma) respeta los asientos reservados cediéndolos a quienes más los necesitan". También se están colocando en los ascensores de las estaciones pegatinas como esta:

Metro

En algunos metros, como en el de Tokio, los han estampado en la tapicería de los asientos, para que no haya dudas.



Priority-seat-sign

¿Creéis que hace falta reservar un número de plazas por vagón y colocar pegatinas en ellas para que levantemos nuestras mullidas posaderas? A mí me parece que no: quienes habitualmente ceden el sitio, seguirán haciéndolo; y quienes no lo ceden, seguirán durmiendo. Tengan la edad que tengan.

Comentarios

Yo me quito un zapato y hablo por él como si fuera un teléfono.http://maquetasestaticas.blogspot.com/
¿Vejez prematura? A la vista de los dos comentarios anteriores, no hay duda. Hay un a falta de educación, civismo y sentimiento de vivir en sociedad entre la gente joven que a mí me asusta. Desgraciadamente cuando esta "maravillosa" juventud llegue a los 50 años, ya no existirá el estado de bienestar paternalista que les ha dado todo lo que tienen y le ha hecho egoístas e ignorantes. Estarán jodidos y tal vez no tengan dinero ni para coger el "metro" y poder allí "cascársela" o hablar por teléfono. No hay duda, no servirá de nada. La actual juventud es mediocre, inculta, egoísta y resignada.
Pues yo la verdad no me fijo en qué asientos son reservados, me da completamente igual. Si estoy sentada y entra alguien mayor, con un bebé, con muletas, embarazada o simplemente muy cargado, le cedo el sitio tenga o no tenga pegatina.Pero también es verdad que con el tema de las embarazadas y las personas mayores tengo más miedo a meter la pata y tengo que ver muy claro que la chica está embarazadísima o la persona mayor es directamente anciana. Me moriría de corte si alguien me espetara un "qué pasa, me ves viejo?"
actualmente estoy embarazada de 9 meses y puedo decir que en todo este tiempo nadie me ha cedido un sitio en los asientos reservados en el metro o autobus.. .Por tanto lo he sufrido en carne propia. También me pregunto que es lo que falla...
Utilizo contadas ocasiones el transporte público, y siento vergüenza ajena cuando mucha gente - por no llamarles gentuza -, son incapaces de ceder un asiento - ni aunque esté reservado-, a otras personas que lo necesitan. Lo dicho: no son incívicos, simplemente, incivilizados.
Eso depende de qué juventud se hable. Es verdad que la muchos jóvenes tienen una marcada carencia de valores, pero no todos somos así. Es una pena que la etiqueta de joven incluya "maleducado", "egoísta" y "inculta", cuando esos son una minoría pero que como saca mucho ruido, se estereotipa el concepto.En Agosto, iba sentado en el último asiento del abarrotado tren de cercanías, cuando entró una señora mayor, le ofrecí el sitio, y se sorprendió. A mí me parece muy triste que estos gestos nos sorprendan.
Yo siempre cedo mi sitio del transporte público, esté o no reservado. El único problema es que una vez metí la pata: entró una chica de mediana edad y yo pensé que estaba embarazada y le dije que se sentara. Error! La cara de la chica fue un poema. NO es que estuviera gruesa, es que la ropa que llevaba inducía a la confusión.
Actualmente estoy embarazada de 8 meses , utlizo el transporte público a diario, y durante todo el embarazo solo ha habido un par de personas que se han levantado. Ya ni siquiera se hacen los dormidos, te miran y desvían la mirada para otro lado o se ponen a hablar con el de al lado. Es una verguenza, no se levantan ni jóvenes ni menos jóvenes.El colmo fue al principio del embarazo con el tren hasta arriba y una chica bastante más embarazada que yo a mi lado de pie, tuve que cederle yo el sitio porque nadie se levantaba.. No hay educación en éste pais, asi nos van las cosas, ya podíamos aprender de otros países.
La primera vez que me levanté para ceder un asiento, la señora mayor que seria "beneficiada" me echo una bronca fenomenal - que ella no estaba enferma, ni vieja y que no hacia falta. Aun asi, sigo dejando mi asiento si veo a alguien que lo necesita, pero, todas las histórias tienen 2 versiones.
Veo que te quedaste sin tema y buscaste un tópico sobre el que escribir cuatro bobadas y quedarte tan tranquilo. Que sepas que somos muchísimos los jóvenes que vivimos en la gran ciudad y cedemos diariamente nuestros asientos a los necesitados. Tu pedantería y los claros prejuicios que tienes respecto al tema son altamente ofensivos, especialmente cuando encuentras cualquier estudio que dice que "bla bla bla" y te lo crees, apuesto, sin revisar quién lo ha hecho ni bajo qué intereses. Por lo menos podrías poner la fuente. Probablemente sería otro interesado en hacer un estudio sobre algún tópico porque no sabía sobre qué hacerlo, era lunes por la mañana y no le apetecía pensar demasiado. Y esto lo digo porque jamás he visto un anciano o una embarazada de pie en el metro. Vivo en Madrid desde hace 8 años y si no he cedido yo el asiento a estas personas, otro lo hizo. Normalmente un joven, cabe decir.Otra cosa que me corroe por dentro es cómo los lectores se dejan llevar por la ola provocada por este señor al escribir este tipo de artículos. He llegado a leer en un comentario: "No hay duda, no servirá de nada. La actual juventud es mediocre, inculta, egoísta y resignada." Ni siquiera necesito responder a semejante estupidez. Mediocre será usted, señor, que no se digna a pensar que, de jóvenes, los hay de muchos tipos. Unos honrados y otros no, unos educados y otros no, lo mismo que sucede con los más mayores: unos estafan, otros roban, otros mienten, otros abren aeropuertos que cuestan cientos de millones para luego no poder usarse, otros se montan fiestas privadas en chalés en la montaña o en una isla para tirarse a 50 prostitutas y, a pesar de todo eso, aún confío en que alguno sensato habrá.
Veo que te quedaste sin tema y buscaste un tópico sobre el que escribir cuatro bobadas y quedarte tan tranquilo. Que sepas que somos muchísimos los jóvenes que vivimos en la gran ciudad y cedemos diariamente nuestros asientos a los necesitados. Tu pedantería y los claros prejuicios que tienes respecto al tema son altamente ofensivos, especialmente cuando encuentras cualquier estudio que dice que "bla bla bla" y te lo crees, apuesto, sin revisar quién lo ha hecho ni bajo qué intereses. Por lo menos podrías poner la fuente. Probablemente sería otro interesado en hacer un estudio sobre algún tópico porque no sabía sobre qué hacerlo, era lunes por la mañana y no le apetecía pensar demasiado. Y esto lo digo porque jamás he visto un anciano o una embarazada de pie en el metro. Vivo en Madrid desde hace 8 años y si no he cedido yo el asiento a estas personas, otro lo hizo. Normalmente un joven, cabe decir.Otra cosa que me corroe por dentro es cómo los lectores se dejan llevar por la ola provocada por este señor al escribir este tipo de artículos. He llegado a leer en un comentario: "No hay duda, no servirá de nada. La actual juventud es mediocre, inculta, egoísta y resignada." Ni siquiera necesito responder a semejante estupidez. Mediocre será usted, señor, que no se digna a pensar que, de jóvenes, los hay de muchos tipos. Unos honrados y otros no, unos educados y otros no, lo mismo que sucede con los más mayores: unos estafan, otros roban, otros mienten, otros abren aeropuertos que cuestan cientos de millones para luego no poder usarse, otros se montan fiestas privadas en chalés en la montaña o en una isla para tirarse a 50 prostitutas y, a pesar de todo eso, aún confío en que alguno sensato habrá.
yo vivo en londres y aqui no cede el asiento ni dios. Yo siempre lo hago y siempre se sorprenden pero más de una vez algún que otro anciano se ha enfadado, creo que les sienta mal el que los veamos torpes o que no se pueden valer por si mismos. Eso si yo tengo 30 años y nunca veo a nadie más joven que yo ceder el asiento, siempre es una persona casi de la misma edad del que se va ha sentar, especialmente hombres mayores ceden asiento a mujeres mayores. Cuando yo sea mayor me apuesto a que ningun señor mayor me cederá el asiento.
Yo me levanto a veces. Depende de lo cansado que estoy y del día. En general prefiero no sentarme directamente, porque sé que me da pereza levantarme luego y porque no me gusta que la gente me mire cuando cedo el asiento (no me gusta ser el centro de atención ni por un instante, ni por una buena causa). Lo reconozco.
Soy de Sudamérica y vivo en Alemania. Trabajo todos los veranos en Barcelona. Si los espanioles fingen dormir, los alemanes son LOS dormilones. Unos maleducados! Mi mujer suele tener que pedirle a la gente que le ceda el asiento o que la ayude con el cochecito en las escaleras. Sin embargo, los que lo hacen, lo hacen con mala cara. El último verano estuve trabajando por dos meses en Barcelona y, ya que llevé a mi mujer y nuestro ninio de, entonces, 4 meses, le ensenié a mi mujer (que no habla el castellano) a pedirle a la gente que la ayudara. Y la verdad es que no lo necesitó, porque no hubo ni una única situación en que alguien no se levantara o la ayudara voluntariamente sin que se lo pidiera. Puede que en Barcelona sea diferente? No lo sé, yo no conozco Madrid. Pero aunque los catalanes sean unos bárbaros con respecto a entrar en el metro (no esperan que la gente salga primero), tengo que decirles que, en cuatro anios de idas a Barcelona, yo no conozco el problema de los asientos.Saludos desde Berlín.
Yo una vez iba en tren sentada de cara a la direccion del tren, en una de las estaciones entraron dos personas mayores y se sentaron enfrente. Me ofrecí a cambiar de sitio ya que ellos irian de espaldas a la direccion del tren y se podian marear. Se sorprendieron un monton de que una joven les propusiera eso ya que nunca les habia pasado. Creo que es lo mas logico, a mi me gustaria que me lo hicieran cuando fuera mayor, pero creo que lo tengo claro.
Yo animo a todas las embarazadas, ancianos o aquellos que necesiten un asiento a dejar en verguenza al que esta sentado en un lugar reservado y no lo cede. Yo estoy embarazada y cuando no me ceden el asiento, lo pido con mucha educacion y recordando que son asientos reservados....se les cae la cara de verguenza y a lo mejor la proxima vez lo hacen voluntariamente...
Yo tengo 60 años y desde que tengo uso de razón sé que, por educación, debo ceder el asiento a personas que lo necesiten. Lo que observo ahora es que la educación se ha perdido en este y en otros muchos aspectos de la vida.
En general la gente se levanta aunque hay pocas veces en que no lo hace, en ese caso le tengo dicho a mi padre que va con muletas que defienda sus derechos, ya hay asientos que estan reservados y tienen la OBLIGACION de cederlo a personas embarazadas, con muleta o baston. Y asi lo hace, le dice que por favor le deje sentarse. Hasta ahora nunca se ha encontrado con nadie que no se levante. Tenemos que procurar todos ser mas conscientes del tema ya que seguramente algun dia tambien necesitaremos que nos dejen sentarnos.
Solo quería decirle al sudamericano que vive en Berlín y viaja de tanto en tanto a Barcelona que tiene una visión muy deformada de esta ciudad. En Barcelona pasa todos los días lo mismo que denuncia el artículo, es decir, pasotismo (principalmente de los jóvenes, pero también de los menos jóvenes) a la hora de ceder los asisentos reservados. Hace un par de años estuve dos meses con muletas tras una operación de rodilla. Viajé asiduamente en metro y autobús por Barcelona en aquellos dos meses. Puen bien, con vergüenza tengo que reconocer que nunca (y cuando digo nunca es NUNCA) nadie me cedió su asiento para que yo me sentara. Aunque no me pilló de sorpresa, porque Barcelona, como toda España, está llena de gente maleducada, sobre todo los jóvenes.
Tengo 39 años y una lesión en la rodilla por la que estoy pendiente de operación, si bien no llevo muletas y procuro no cojear para no agravar el problema. Dicho de otro modo: que desde fuera quizá no se me nota que tengo la rodilla mal, sólo yo sé lo mucho que me duele. A diario veo a mujeres mayores que corren a la parada y suben al bus con una agilidad que ya quisiera para mí. Y sin embargo, en cuanto me ven sentada se me pegan, me empujan con el bolso para que repare en su presencia, y si no me levanto se ponen a echar pestes contra la juventud que no se levanta ante una anciana, y a continuación se van a sentar más atrás porque allí sí quedan asientos libres, aunque les molaba más el mío. Curiosamente al chaval que hay sentado repantingado más allá no le dicen nada, siempre intentan que les cedan el asiento otras mujeres
Estoy totalmente de acuerdo con el tema expuesto, pero no achacaría el problema de incivismo sólo a jóvenes. Lo hago extensible a todas las edades.Generalmente suelo sentarme en el metro porque así mantengo mi sitio reservado en caso de que entre alguien que realmente necesita sentarse. Aunque vaya con la música puesta, tengo ojos y siempre estoy atenta a quién entra y no me cuesta ni me supone un problema ceder el asiento. Lo hago porque sé que nadie más se va a ofrecer asiento. Las personas que MENOS ceden asientos son mujeres jóvenes y de mediana edad. Hacen que leen una novela y ya está. O si están de pie con un libro entre las manos, en cuanto ven un asiento libre, van como buitres.Recuerdo el día en que me levanté para darle mi asiento a una señora mayor con bastón, y uno de esos buitres se sentó rauda antes de que la viejecita se pudiera sentar. Mi cara fue épica, y la bronca que le eché también lo fue.Por otra parte me sucedió que yendo yo con el pie vendado en el autobús, unos ancianos me increparon porque no cedí mi asiento a una señora que se tenía de pie sobradamente o podía ir andando hasta los asientos de atrás. Yo tenía que andar con muletas, la señora ni llevaba bastón. Educadamente les dije a los que me increparon "gracias por hacerme sentir ruin y maleducada por hacer uso de asiento reservado teniendo una fractura"Un saludo
No es mal educación se llama EGOISMO.
Yo tengo 36 años, siempre que veo a alguien que lo necesita cedo el asiento. También me ha pasado alguna vez que alguien a quien lo cedía se haya ofendido, aunque intento quitarle importancia, normalmente la gente es agradecida. Lo que si que no entiendo es lo de los asientos reservados, en mi opinión no sólo hay que ceder los asientos reservados, hay que ceder cualquier asiento, para mi, todos los asientos están reservados para quien los necesita.Dicho esto, no estoy de acuerdo con lo que dicen algunos de que los hay que disimulan leyendo o durmiendo, seguro que los hay, pero también hay gente que simplemente es más distraída o se absorbe en la lectura. A mi también me pasa, me pongo a leer y no me fijo en mi alrededor, me doy cuenta de la estación por la que vamos por los avisos acústicos o echando una mirada afuera al llegar a una estación. Estoy seguro que en algún momento de esos algún anciano que no he visto habrá pensado que soy un maleducado.Ante esto animo a la gente a que pida el asiento, sin vergüenza. No hay que esperar a que se fijen en uno, si lo necesitas, pide tus derechos con amabilidad pero sin dudas.
Vivo en una tierra donde el PP tiene el 70% de los votos; es decir, que vivo en una tierra de insolidarios con los más desfavorecidos. Por lo tanto si se me acerca una puta vieja pepera a que le ceda el asiento, le digo que se joda y que baile el son de la gaviota
Para "que se vayan a la mierda".... creo que eres más fascistas que los fascistas Nazis... insultas a una persona mayor por su condición politica, y parece que estás orgulloso por ello...enhorabuena, con personas como tú tenemos lo que nos merecemos y un futuro prometedor.....
Yo creo que es una falta de educación. Y ya no solo en el metro o en el bus, sino en cualquier sitio donde haya que esperar un rato de pie y haya asientos. Yo lo hago con personas mayores, con bebes, etc. se me caeria la cara de vergüenza si me quedara sentada y alguna de estas personas de pie, pero los que estan comodamente sentados piensan, que se levante otro.Ahora estoy embarazada de 8 meses y aunque me muevo con bastante facilidad, si que es cierto que no puedo estar esperando inmovil y de pie mucho tiempo. Ayer mismo en la oficina de correos habia 3 asientos, cuando yo llegue estaban los 3 ocupados (ninguna persona mayor, ni con muletas...) Alli no se levanto ni dios, es mas, cuando se levanto uno porque era su turno, enseguida se sentó otro, a mi no me dio a llegar. Hasta ahi llega la educación de la gente!
Estoy embarazada de 6 meses, cojo a diario el metro con un transbordo, y raro es el día que me ceden el asiento, aún oyéndome comentar con mi marido que busco un asiento. Por ahora resisto, pero el día que me canse, simplemente me dirigiré a alguien con asiento y pegatina de sitio reservado y le pediré que me ceda el asiento. Un poco triste, la verdad.
Jamas cederé mi asiento a una señora mayor q lleva unos tacones de vertigo q va a bailar ...
Hace unos años, me ocurrio que me realizaron una operacion en el hombro y tuve que llevar un inmovilizador muy aparatoso. Era navidad, en Madrid e iba al centro a comprar unos regalos. Con el autobus abarrotado, habia dos mujeres que estuvieron hablando durante todo el trayecto (una de pie y la otra sentada) y estuvieron fingiendo todo el rato que no me veian. De hecho, cuando la que estaba sentada llego a su parada le cedio directamente el asiento a su amiga. Ahora mismo, por simples principios, no le dejo el asiento a nadie que no tenga problemas evidentes a la hora de sujetarse o de movilidad. La edad no me importa lo mas minimo.
Iba yo parado en el autobús -lleno. De repente se oye la voz de una dama, quien también iba de pie, dirigiéndose en voz muy alta a todos los presentes: "Ya no quedan caballeros en este mundo". Desde el fondo se escucha una voz de hombre que le responde: "Señora, lo que no quedan son asientos".
Pues es que a mi nunca se me ha ocurrido sentarme en un asiento reservado, aunque sea el unico disponible. Igual que nunca aparco en un sitio de minusvalidos...
Yo no entiendo para qué tiene la gente la boca. Cuando he tenido alguna pierna enyesada no me he cortado en pedir el asiento en plena hora punto de los FFCC.Tampcoo es España el único lugar sin educación. Varias veces me he levantado para cederle el asiento a embarazadas en el metro de Toronto, dándome cuenta que estando la señora en la otra punta del vagón nadie se levantaba a su paso. O el otro día, esperando en Ámsterdam coger el avión, la sala de espera a petar y varios (muchos viejos), yo fui de las pocas que se quedó sin asiento por cederlo a quienes lo necesitaban. Y la pena es ver la actitud de ciertos padres con niños que no hacen lo que debieran, y enseñan incivismo a sus criaturas. pero supongo que esa es otra historia.No todos los jóvenes son incívicos.
Me parece muy buena la iniciativa del ayuntamiento. Yo cada día cojo el autobús interurbano que va a la ciudad y muchas veces no se ceden los asientos a personas de más de 80 años, a gente con muletas... Y la verdad es que me indigna, no sé por qué no les sienta bien ceder el asiento a personas mayores (que podría ser su abuela) o a personas con muletas que tienen muy poca estabilidad y al menor frenazo podrían caerse. En definitiva falta EDUCACIÒN y SOLIDARIDAD.
Tambien te puede pasar que cedas el asiento a una embarazada acompañada de un niño y ella misma invite al niño a sentarse. Ahora que se acercan las navidades, lo típico es venir de trabajar hecho una pena y ver el coche lleno de niños pateando asientos y berreando y ningún papá o mamá se fijen en que algunos han trabajado y están cansados. Otro clásico son los abuelos atletas, especialistas en codazos y cruzar en rojo. Esto se puede extender a todos lo ámbitos: cuantas más bolsas seas capaz de portar en las manos al venir del "super", más probabilidades existen de que alguien entorpezca deliberadamente tu camino. Es un problema de educación no de edad.
Tengo 69 años y estoy aceptablemente conservado, por eso me asombré y después me encantó cuando por dos veces, el año pasado, jóvenes de unos 30 años me cedieron el asiento en el metro. Este año estoy más viejo, pero parece que los viajeros jóvenes están más ciegos, y no lo digo por mí, es que hasta he tenido que cederle el asiento a una embarazada porque nadie lo hacía.
Estoy de acuerdo con dos comentarios ya vertidos: no cedo el asiento a señoras con tacones (si pueden ir al Corte Ingles con ellos pues tambien en el autobus) y no me siento NUNCA en un asiento reservado. Y añado a lo ya comentado, si veo a una persona mayor/embarazada saco los colores a los que ocupan sus asientos para que se levanten y cedan, que para eso estan reservados
Me ha encantado el comentario de "Alcestes, el de la mantequilla", excepto la última frase, que no viene a cuento.
Estoy en la treintena y tengo una hernia discal. Hay días en que no aguanto de pie ni veinte minutos. No puedo pedirle a nadie que me ceda un asiento reservado porque no llevo muletas ni nada. Hay días que no puedo ceder mi asiento porque lo necesito seguramente tanto como una embarazada o como una persona de setenta años.
Cojo el transporte público si puedeo ir sentando, para ir de pie voy caminando y más relajado. Así el transporte público se puede convertir en el medio de transporte de las personas que tienen asiento reservado.
Supongo Isidoro que eres periodista, por lo que tu formación matemática es inexistente. Es la única manera que se me ocurre la barbaridad de que niegues un dato estadístico "por mis santos..." porque tú lo vales. El sondeo, efectivamente Isidoro, indica claramente que SÍ es un problema de edad el incivismo. Los sondeos son la única guía fiable de conocimiento del mundo, ya que la opinión no lo es. Es curioso cómo sin darnos cuenta nuestra ignorancia nos define. Menos soberbia y más educación, Isidoro. Estudia matemáticas. No te matará, te hará más libre, y de paso no harás el ridículo. Saludos.
Supongo Isidoro que eres periodista, por lo que tu formación matemática es inexistente. Es la única manera que se me ocurre la barbaridad de que niegues un dato estadístico "por mis santos..." porque tú lo vales. El sondeo, efectivamente Isidoro, indica claramente que SÍ es un problema de edad el incivismo. Los sondeos son la única guía fiable de conocimiento del mundo, ya que la opinión no lo es. Es curioso cómo sin darnos cuenta nuestra ignorancia nos define. Menos soberbia y más educación, Isidoro. Estudia matemáticas. No te matará, te hará más libre, y de paso no harás el ridículo. Saludos.
Supongo Isidoro que eres periodista, por lo que tu formación matemática es inexistente. Es la única manera que se me ocurre la barbaridad de que niegues un dato estadístico "por mis santos..." porque tú lo vales. El sondeo, efectivamente Isidoro, indica claramente que SÍ es un problema de edad el incivismo. Los sondeos son la única guía fiable de conocimiento del mundo, ya que la opinión no lo es. Es curioso cómo sin darnos cuenta nuestra ignorancia nos define. Menos soberbia y más educación, Isidoro. Estudia matemáticas. No te matará, te hará más libre, y de paso no harás el ridículo. Saludos.
a todos los que no cen el sitio, se hacen los longuis o piensan :"que se levante otro!"les haria pasar un mes de cualquier discapacidad fisica para que sintiesen empatiaconel anciano, la embarazada o el que lleva muletas.Mas empatia señores!!!en esto y en todo, asi vamos...
Supongo, Enrique, que eres matemático. Quizás por eso has multiplicado por 3 tu comentario. No hacía falta, solo necesité leerlo una vez. Los sondeos pueden ser fiables, pero no todos; se pueden manipular los datos. Los que daba en mi primer post procedían --lo averigüé después-- de una encuesta de Nasciturus, una asociación antiabortista de talante muy conservador, y se había realizado entre solo 300 personas ¿sus propios miembros? Por eso rectifiqué. Un saludo Ah, se me olvidaba: soy de Ciencias.
Siempre he cedido el asiento cuando he visto ancianos, gente en muletas, embarazadas...Ahora que estoy embarazada, si no me ceden el asiento pido que me lo cedan a los que ocupan asientos reservados. Se quedan con cara de poker pero se levantan. No hay que avergonzarse por hacerlo, para eso están y es normativa del metro (aunque debería funcionar el sentido común).
Lo triste es que haya que tener normas para algo que tenía que ser cuestión de educación. Al final acabará en ley y con multas como ha pasado con el tabaco, donde los fumadores se jactaban de su "vicio" sin preocuparse nunca del que estaba con él o a su lado.
Suelo ceder el asiento siempre. Excepto aquellos casos en los que considero que no debo hacerlo. Por ejemplo, en una ocasión una señora de mediana edad (unos 55 ó 60 años) con un abrigo de piel que te cagas y cargada al menos con 8 ó 10 bolsas de El Corte Inglés me increpó por no cederle el sitio. Le dije que yo me levanto a las 5 de la mañana para ir a currar, y que ella para ir al Corte Inglés podría cogerse un taxi e ir bien repachingada en el asiento del coche. En otra ocasión otra señora que subió al bus con un niño de la mano y al verlo lleno cogió al niño en brazos y reclamó un sitio. Incluso el niño se removía en los brazos porque lo que quería es ir de pie. O sea, según lo vea.
No soy una anciana, ni discapacitada, ni embarazada, ni llevo a ningún niño en brazos. Pero cuando estoy sentada en uno de esos asientos no me levanto. Porque creo tener más derecho a ellos que muchas de las personas a las que están reservados.Tengo una enfermedad que no se nota a simple vista, y que como se desconoce su origen y su tratamiento, se hace como que no existe. Sufro de fibromialgia. Hace años que no duermo más de 3 horas cada noche y lo usual es que me duela todo el cuerpo y que siempre esté agotada. Pero no se tiene en cuenta mi enfermedad para nada. Hago una jornada laboral como cualquier persona sana, y como me resulta imposible demostrar por una prueba clínica lo que me duele o lo agotada que estoy, se hace como si esto no estuviera ocurriendo.Así que me niego a dejarle el asiento a una señora de 70 años que viene de la playa, porque cuando yo me levanté a las 6'15 de la mañana ya estaba más cansada que ella a las 3 de la tarde. Ni a un señor de la misma edad que viene de atizarse vasos de vino en el hogar del jubilado. Porque aunque no lleve un bastón hay veces que necesito que alguien me peine, porque no puedo levantar el brazo. La edad o el aspecto no se corresponden muchas veces con el estado de cada cual. Si a mí me ignoran en mi enfermedad, y nadie me cuida, me veo obligada a cuidarme yo misma.
Contestación para Maireen, el prmer comentario de la lista.-Decir que los viejos vienen de emborracharse en el centro de dia es una falta de respeto-Que las ancianas vienen de la playa también lo es-Que una embarazada no merece ese sitio mas que tu cuanto menos es discutible (prueba a coger el metro embarazada de 8 meses, yo lo he hecho y es sencillamente imposible estar de pie, no es que es que estes cansada es que ES IMPOSIBLE, y las consecuencias de una caida no son alagüeñas)Todo esto DESACREDITA tu propio estado físico (que no digo que no sea serio y grave), Obviamente los sientos solo se ceden si la gente puede apreciar una NECESIDAD EVIDENTE, desgraciadamente no se puede culpar a la gente por no ceder el asiento a alguien que no tiene una necesidad evidente. Y tu lo estas haciendo.Si tu no le cedes el sitio un persona para la que el easiento está reservado por que piesas que lo necesitas mas recuerda que es una evaluación personal, eres libre de ahcerlo, pero no critiques a las personas para las que ese asiento está reservado.
Si estoy en un asiento reservado, me levanto siempre. Si no, sólo (y siempre) se lo cedo a una embarazada, porque cuando mi mujer lo estaba no se levantaba nadie, ni de asiento reservado ni, menos aún, de los otros.
Totalmente cierto, conocimiento empirico , todo lo que dices y ademas apuntaria,las pocas personas jovenes , que ceden los asientos son inmigrantes.
Es sólo una cuestión de civismo. En Tokyo no sólo está muy señalizado, sino que también hay carteles indicando que no uses móviles ni aparatos de música cuando estés cerca de dichos asientos,pues a algunas personas puedes molestar. Y también hay un cartel muy gracioso que pide que por favor no te quedes dormido en el hombro de nadie.Yo he visto a 5 personas levantarse a la vez en el metro de Tokyo para ceder su asiento, con su respectiva reverencia, a una señora mayor, y no eran asientos reservados. Así que ya imaginaos cuando se trata de dichos asientos, a nadie se le ocurre no cederlos.
Contestación para Sumillangles, por alusiones:Si he puesto esos ejemplos es porque los he vivido. Que la anciana venía de la playa era evidente por su vestuario y por su silla de playa en la mano (a pesar de que no era verano, lo que me reafirmó en la falta de necesidad de un asiento, porque si fuera de temporada estaba en la playa, significaba que se sentía físicamente muy bien). Que el anciano venía de tomarse unos vinos era evidente por su aliento. Y ambos pretendían, de muy malos modos, que yo les cediera el asiento, porque sí. Los critico más por sus formas que por otra cosa. Yo no soy joven, tengo 52 años, de forma que no había garantías de que yo no necesitara el asiento.Estoy cansada (y lo he oído a muchísimas personas) de gente que creen que porque tienen unos años tienen derecho a colarse de manera descarada en el supermercado o en el autobús. Te arrollan, literalmente.
Maireen, el hecho de levantarte a las siete de la mañana y que tengas un trabajo agotador y ademas una enfermedad que te agota no te da derecho a acupar un asiento reservado para un determinado colectivo al que no perteneces. Lo siento pero es asi, y si no lo quieres ver es tu problema. La manera de hablar sobre ese colectivo da a entender que tienes muchos prejuicios. Supongo que por gente como tu llegara el dia que habra que llamar a los guardias para que ciertas personas levanten el culo de un asiento que esta reservado a unos colectivos muy concretos. Por cierto yo tambien tengo 52 años.
Pienso que Maireen tiene razón. Indudablemente personas como ella debería poder sentarse en esos asientos, porque por desgracia reúne condiciones para ello. No debemos pelearnos por ver que colectivo tiene más derecho a sentarse ahí, ancianos, embarazadas,... y personas enfermas, todos por igual. Y también es verdad que también hay personas que sin pertenecer a esos colectivos, a veces tiene más necesidad de los asientos que ellos, por ejemplo abuelos/as sanos y fuertes (que son los primeros en levantarse cuando otros necesitan el asiento).
Soy usuaria de Metro diariamente .Yo no tengo inconveniente en ceder mis asiento a las personas que tienen prioridad... Pero he de decir que, cuando una persona coge el metro y su trayecto dura más de 15 minutos (como es mi caso, que de tres cuartos de hora /ida y tres cuartos de hora /vuelta no bajo), muchas veces vamos "pertrechados" con nuestros libros (que nos ayudan a combatir el aburrimiento soberano que te invade pasados los primeros diez minutos) y sobre todo, con los oídos distraídos inundados de la música que sale de los auriculares que llevamos puestos para hacer que el trayecto resulte lo más agradable posible... No es una disculpa, pero.. .¡es que muchas veces no te das cuenta de que alguien necesita el asiento hasta que ya es demasiado tarde!!... especialmente con embarazadas (muchas veces en invierno no se distingue bien el estado de buena esperanza, no es coña...) y ancianos. Por favor, la gente que necesita el asiento que ocupamos...aunque no sea de los de ocupación prioritaria! ¡Que lo pida, que no se corte! ¡Es para ellos!... No creo que nadie se negase....
Me gustó mucho leer este artículo. Yo soy de Nueva York y éste es unproblema aquí también. Nunca he visto a alguien del sueño falso paramantener su asiento, pero a menudo simplemente hay gente que ignora y no mira a una persona mayor. La gente tiene que ser más cortés y renunciar a su asiento, incluso si ellos no quieren ponerse de pie. El único tipo de transporte público cuando esto no es un problema es en los autobuses. Hay una fila de asientos en la parte delantera que se reservan para las personas mayores. Nunca he visto a alguien se niegan a renunciar a su asiento. Me pregunto, cuál es la diferencia entre los buses y el metro? ¿Por qué la cultura es tan diferente? ¿Existe una diferencia similar en Madrid?
A mi, me ha pasado cuando tenía unos 25 años, de levantarme para ceder el asiento, no sé si era reservado o no, siempre me levantaba para dejar el sitio a alguien que consideraba que lo necesitaba, y venir alguien 15 ó 20 años mayor que yo, sentarse en el asiento y no dejar que lo ocupe la persona a la que yo quería cedérselo. También han llegado a empujarme por detrás para conseguir el asiento que yo iba a ocupar, y lo hizo una persona de unos 45 años, aproximadamente, o sea que la educación no va con la edad. Por cierto lo de hacerse el dormido, es una práctica común en el metro de Madrid, yo he visto a personas que cierran los ojos cuando ven a alguien "potencialmente peligroso" para "su" asiento e ir entrabriendo de vez en cuando uno de sus ojos, para ver cuándo desaparece el peligro.
"Primero en tiempo, primero en derecho"....Es una màxima en abogacia y derechos humanos. Lugares reservados para ciertos grupos es sexista y separacionista. Actos de discriminaciòn, segregaciòn, marginaciòn, etc. Todos somos iguales ante las leyes. Si un anciano, mujer embarazada o discapacitado asesina a alguien igual la juzgaran. En Mèxico no hay ninguna ley que te obligue a ceder tu asiento a alguien. Es un acto de civismo, educaciòn, etc. Pero no todos somos educados o si?....ahora si insultenme...ja ja ja ja!!
Yo respeto en.ceder los.asientos.reservados pero creo que.tampoco ea obligación de uno ceder un asiento que.no esta reservado las personas que.suban al tranaporte publico deben tener.en.cuenta esto si un tren con 100 asientos de.los cuales 20 son reservados y los otros 80 no y son libre y me siento en.uno de.ellos tampoco es justo que me.levante salv que vea un caso extremo pero hay personas que te piden.el asiento aunqie si son adultos mayorea tienen toda la vitalidad o son nadres con niños pero que caminan 4 años amas ellos tambien deberían tener.consideración hacia nosotros los demás ususarios si ven.un tren lleno esperar otro.
la fibromalgia si es una discapacidad y esta considerada como discapacidad motora por la OMS, pero el coraje que tienes hacia la sociedad te va a enfermar mas
Mi sugerencia es: Y creo sería genial, poner junto o arriba de estos pictogramas, unos enormes cuernos. Y todos en el vagón tendríamos algo de que reír para todo el día. Genial no? Saludos
Pues yo ya enfadada con unos dolores horribles lesionada tras un accidente y tras hacer todo Madrid en metro sin que absolutamente nadie me cediera el sitio (3 líneas ida y tres de vuelta), cuando una chica se ha acercado a mi para decirme que había un sitio en otro lado he dicho bien alto que muchas gracias a esas ocho personas que tenía delante y que en 10 estaciones y viéndome que no podía sostenerme no han sido capaces de cederme el sitio, cinco de ellas se han bajado del vagón por vergüenza, creo que si hiciésemos esto más a menudo la gente se concienciaría para no pasar vergüenza vamos por puro egoísmo, yo con 34 y operada de las rodillas mientras pueda siempre cedo el sitio y me da vergüenza que gente absolutamente normal baje la mirada,por cierto las otras 3 han bajado la mirada y no sabían donde meterse, ah y todos entré 30 y 50 años para que luego digan de los jóvenes.
pues yo en el camion o metro prefiero ceder el asiento a una persona mayor que a cualquier mujer por muy buena que este, total como dicen estan jovenes todavia pueden ir de pie y aun que se molesten
Lo que no se puede tener es mala educación por ninguna de las dos partes. Yo cuando uso el metro en fin de semana o por la tarde casi nunca me siento. Pero a primera hora de la mañana sí que suelo sentarme, tengo que decir que a esa hora veo a muy pocos jubilados haciendo uso del transporte público (normal, porque estoy hablando de antes de las 7 de la mañana). Hace poco tuve que sufrir que mientras estaba sentada leyendo y escuchando música una señora me llamara la atención de muy malos modos diciendo que quería sentarse. Le dije levantándome en el acto y sin haberla aún ni mirado que lo sentía porque no la había visto (la verdad) y tuve que aguantar otras perlitas (normal si lee artículos como éste en el que se da la idea en el mismo título de que la gente "finge leer" con tal de no ceder el asiento). Para terminar la grata experiencia, la señora dudo que tuviera más de 50 años (aunque entiendo que eso puede engañar) por lo que aunque la hubiera visto, no la hubiera cedido el asiento porque no me hubiera parecido una persona mayor. Entiendo que la gente podía ir más atenta, pero si te ves obligado a pedir el asiento no sobra nunca pedir las cosas educadamente por si la persona en cuestión no está "fingiendo" leer. Otra cosa que yo he visto son personas que teniendo cualquier problema físico creen que este es "evidente" para los demás maleducados que no les ceden el asiento. Obviamente alguien con muletas o vendado es evidente que está lesionado y tiene que sentarse, pero he visto a personas que acompañaban a alguien sin ninguna lesión visible empezar a gritar en el vagón de que si la persona tenía tal lesión en la pierna o en el pie y que no había educación. Si tienes una lesión está claro que tienes que sentarte pero tienes que entender que algunas lesiones pueden ser no muy evidentes para los demás (a lo mejor tú notas que andas con cierta dificultad pero no es muy visible para el resto o no se nota caminando dos pasos para entrar en el vagón) por lo que que menos que informar con educación en vez de empezar a gritar en el vagón asumiendo que todo el mundo te ha visto y sabe tu problema y que han decidido no cederte el asiento. Yo, quizá por las horas a las que uso el transporte público veo más gente cansada y en sus cosas que gente que premeditadamente decide ser maleducada.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Sobre la firma

Isidoro Merino
Redactor del diario EL PAÍS especializado en viajes y turismo. Ha desarrollado casi toda su carrera en el suplemento El Viajero. Antes colaboró como fotógrafo y redactor en Tentaciones, Diario 16, Cambio 16 y diversas revistas de viaje. Autor del libro Mil maneras estúpidas de morir por culpa de un animal (Planeta) y del blog El viajero astuto.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_