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Pospuesto el juicio por la falsa operación de rescate en Irak de una niña española

Una mujer pagó a un supuesto estafador para buscar a su hija, llevada al país asiático por su exmarido.- La vista se realizará el 14 de noviembre

La madrileña Leticia Moracho tiene que espera hasta el 14 de noviembre para el juicio de un supuesto estafador que aprovechó de la pesadilla que se inició con el secuestro de su hija Sara en septiembre de 2006 por su exmarido, Abbas Alí, de nacionalidad iraquí. La vista estaba programada para hoy pero ha sido retrasado por los magistrados.

La expareja de Moracho, con la que convivió durante 16 años, se trasladó al país asiático con la niña, que entonces tenía siete años, y no permitía que viera a su madre. Durante los tres años que duró el secuestro Leticia trató de recuperar a Sara, que se encontraba con su familia paterna en una vivienda de la ciudad de Basora, al sur de Irak. Y no lo consiguió hasta acudir al país, y gracias a las gestiones de la embajada española en Bagdad, la niña pudo regresar a España. Pero antes de acudir a Irak y lograr la liberación de su hija Leticia Moracho llegó a contratar los servicios de David R. H. para que rescatara a la menor. Pero todo fue una estafa, ya que realmente no era ningún experto en seguridad. De hecho, el presunto estafador ya había sido condenado con anterioridad a seis meses de prisión por apropiación indebida en un juzgado de Vitoria (Álava).

Hoy desde las doce de la mañana los magistrados de la Sección 15 juzgarán la presunta estafa realizada por David R. H., por la que la fiscalía le pide cinco años de cárcel. Según la acusación del ministerio público, David R. H. mantuvo distintas conversaciones con Leticia Moracho en las que le ofrecía sus servicios como responsable de la empresa High Security Services. "En dichas conversaciones le hacía saber que podría lograr el rescate de la hija menor de ésta, retenida por su padre en Basora desde hacía dos años".

De esta manera, presentándose como un experto en seguridad, el acusado, según la fiscalía, envió un correo electrónico dirigido a Leticia Moracho el 26 de octubre de 2007 presentando un modelo de contratación de sus servicios y otro posterior, del 18 de febrero de 2008, en el que ponía en su conocimiento que la operación de rescate se podría dar "muy bien" y que contaba con ayuda en el barrio de Basora donde se encontraba retenida la menor, lo que facilitaría su rescate.

Según el fiscal, todo fue mentira, pese a lo que exigió a Leticia Moracho 90.000 euros en pago por sus servicios. De los 90.000 euros 46.000 debía pagarlos por anticipado, por lo que Leticia se reunió el 21 de febrero con el presunto estafador, al que le entregó 30.000 euros y 15.000 dólares norteamericanos. Para revestir de credibilidad sus presuntas gestiones, el acusado realizó sendos viajes a Erbil (Kurdistán), en la zona norte del país asiático, a unos 1.000 kilómetros de Basora, del 29 de abril al 1 de marzo de 2008 y del 20 al 26 de abril del mismo año, "sin haber realizado gestión alguna para la directa puesta en libertad de la menor, y sin haber obtenido, siquiera, el preceptivo visado que le permitiera la entrada en territorio irakí más allá de la zona kurda. La fiscalía pide también que David R. H. indemnice a Leticia Moracho con 43.920 euros.

El caso de la madrileña Leticia Moracho de su hija Sara saltó hace unos años a los medios de comunicación tras dar a conocer que su expareja sentimental se había llevado en septiembre de 2006 a la hija de ambos a su país de origen, Irak, aprovechando un fin de semana en el que la madre se la dejó para que pudieran verse. Mientras la mujer denunció ante la Guardia Civil a su expareja por haberse llevado a su hija sin su consentimiento y por tenerla allí "retenida", el hombre solicitó ante la justicia iraquí la custodia de la niña.

La justicia de Irak dio la razón al padre y dictó que Leticia podría ver a su hija el día 15 de los meses impares del año, desde las 08.00 horas hasta las 14.00 horas, pero ella luchó por que la pequeña regresara a España con ella. La niña no pudo volver a su país de nacimiento hasta marzo de 2009, gracias a las negociaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores y de la Embajada de España en Irak.

He logrado sacarla "de un infierno", comentó Leticia el 22 de marzo de 2009 tras aterrizar en Barajas con su hija, que ya tenía 11 años. La familia materna aseguró también que la menor había estado viviendo durante tres años "rodeada de ratas, basura y cadáveres, en lo que es todo menos una ciudad con ley", en referencia a Basora.