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El Hipódromo de la Zarzuela volverá a los años treinta

El Ayuntamiento aprueba un plan de rehabilitación y ampliación que devolverá al conjunto su diseño original y mejorará sus condiciones de uso

El Hipódromo de la Zarzuela recuperará el aspecto que presentaba cuando se inauguró en los años treinta. La Junta de Gobierno del ayuntamiento de Madrid ha aprobado, en su primera reunión del curso político, la rehabilitación y ampliación del recinto. El Plan Especial que regulará las obras prentede proteger y poner en valor las instalaciones, favoreciendo "la funcionalidad de las instalaciones, tanto para las carreras de caballos como de las actividades derivadas de este uso". Tras su aprobación inicial, el proyecto se someterá a información pública durante un mes.

El documento urbanístico hace hincapié en el respeto a los valores históricos, artísticos y arquitectónicos del Hipódromo, una construcción que se incluye en el Catálogo de Edificios Protegidos del Plan General de Madrid con nivel 1 de protección, grado singular -el máximo posible-, y que fue declarado Bien de Interés Cultural, con la categoría de monumento, en octubre de 2009. El conjunto fue diseñado por los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez, con la colaboración del ingeniero Eduardo Torroja, que fue el autor de las tribunas.

Las obras autorizadas contemplan la adaptación y redefinición de los recorridos peatonales y de los que utilizan los caballos; la recuperación de la fachada del restaurante; el derribo de construcciones sin valor adheridas a los edificios históricos; y la restauración de las tribunas actualmente en desuso. Según el Ayuntamiento, "los trabajos permitirán poner en valor el conjunto, recuperar su diseño original y mejorar las condiciones de uso". Se rehabilitarán las estructuras y las envolventes de las tribunas para recuperar su diseño de 1934, incluyendo los tambores de comunicación vertical. Se recuperarçan las galerías de comunicación, hoy desaparecidas, y el aspecto original del paddock, evitando los cruces que se producen actualmente en los recorridos de los caballos hacia la pista y del público en general. En la zona de ensilladeros, se definirá un espacio para futuras ampliaciones. En el área de servicios y venta de entradas se generarán los espacios necesarios para facilitar el tránsito de espectadores, así como su comodidad y seguridad en todo el Hipódromo.