Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

División entre las asociaciones de jueces sobre el etarra que pidió el voto para Bildu

Expertos en derecho constitucional aseguran que es un "hecho jurídicamente irrelevante"

"Un hecho aislado", "jurídicamente irrelevante", pero también un acto que coloca a ETA y a Bildu "en el mismo plano" y un "indicio suficiente". Las principales asociaciones de jueces tienen posiciones encontradas sobre la propaganda de Bildu del etarra Ander Errandonea, que ayer al salir de la cárcel después de 25 años enarboló una pancarta con el nombre de la formación rehabilitada la semana pasada por el Tribunal Constitucional.

La mayoría de los juristas consultados opina, en cualquier caso, que no basta para reabrir el caso e impugnar las candidaturas de la formación para el 22-M. Se trata, por ejemplo, de la postura de Jueces para la Democracia, de corriente progresista. "No es indicio suficiente", explican desde la asociación, "porque nos encontramos ante un suceso concreto en el que una persona manifiesta algo particular". "Se trata de un hecho insignificante desde el punto de vista jurídico", apunta su portavoz, José Luis Ramírez Ortiz. "El expreso no es un candidato y Bildu no puede pagar por un acto ajeno", añade antes de comparar lo que ocurrió con otro escenario relativamente frecuente: "Es como si consideráramos como indicio válido [para impugnar la candidatura] las banderas preconstitucionales que a veces ondean en los mítines del Partido Popular".

Pablo Llarena, de la mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura y presidente de la Audiencia Provincial de Barcelona, no comparte esa opinión. "Se da la conjunción de la presencia de un expreso de ETA que no ha mostrado arrepentimiento unida a la colocación en el mismo plano de la organización terrorista y de Bildu, por eso se puede considerar como hecho significativo" para que la Fiscalíaestudie el caso, razona. La ley permite actuar contra un partido aunque haya iniciado la campaña electoral si concurren nuevas circunstancias constitutivas de delito, además de las que ya ha descartado el Tribunal Constitucional en su sentencia.

En este caso, sin embargo, "lo que pasó no tiene ninguna relevancia a efectos de una demanda", insiste Eduardo Vírgala, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad del País Vasco. "Puede resultar moralmente y políticamente repugnante, pero nada más", apunta, recordando que mucho más grave hubiera sido precisamente la circunstancia opuesta, es decir, que un miembro de Bildu manifestara su apoyo a ETA. "Pero este hecho no demuestra que la organización terrorista ha diseñado la candidatura de Bildu, como ha dictado la sentencia del Constitucional. Otra cosa es que el acto de ayer sea rechazable para mí, pese a no ser jurídicamente suficiente", concluye.

Desde la Asociación Francisco de Vitoria, de corriente centrista, matizan que "se trata de un hecho aislado, de un indicio que de por sí no es suficiente". Pese a ello, Marcelino Sexmero, magistrado portavoz de la asociación, aclara que la propaganda de ayer "demuestra que existe una relación de Bildu con el entramado de la izquierda abertzale". Aunque "para reabrir el caso durante la campaña electoral en los plazos que establece la ley, debería haber más indicios. De momento no es suficiente".