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59 años, dos meses y 13 días esperando ser rey

Carlos de Inglaterra bate el récord como heredero en el Reino Unido

Carlos de Inglaterra se acaba de convertir en el heredero al trono británico que más tiempo lleva esperando a acceder a él. El actual príncipe de Gales, que se convirtió en heredero aparente a los tres años, cuando su madre accedió al trono el 6 de febrero de 1952, ha batido el récord de 59 años, dos meses y 13 días que hasta ahora ostentaba el que luego sería Eduardo VII.

Dada la longevidad de algunas mujeres de la familia, el record que acaba de alcanzar Carlos de Inglaterra se puede convertir en poco menos que imbatible. La reina Isabel II cumple hoy, 21 de abril, los 85 años -aunque el cumpleaños se celebra oficialmente en junio- y goza de una salud excelente. Su madre Isabel, la Reina Madre, murió cuando tenía 101 años y siete meses y medio, en el año 2002.

Carlos, que tiene ahora 62 años, no fue nombrado príncipe de Gales -el título que se otorga al heredero de la corona- hasta que tenía nueve años, pero era el heredero aparente desde los tres. El heredero aparente es aquel destinado a heredar el trono salvo que se cambien las normas que rigen la sucesión. El heredero presunto es un heredero que puede perder esa condición si nace alguien que tiene más derecho a reinar. Por ejemplo, si la princesa Ana, segunda hija de la reina Isabel II, hubiera sido la primogénita, habría sido heredera presunta hasta el nacimiento de Carlos porque los varones tienen preferencia sobre las hembras en las normas que regulan la sucesión en la monarquía británica. Una discriminación de género que el Gobierno cree que hay que empezar a pensar en suprimir.

Eduardo VII se convirtió en heredero el día que nació, el 9 de noviembre de 1841, porque su madre, la reina Victoria era monarca desde 1837, antes de que él naciera. Tuvo que esperar su turno hasta que ella falleció, el 22 de enero de 1901. Mientras ella había llegado al trono con tan solo 18 años y reinó durante casi 65 años, él tenía ya 59 años cuando fue proclamado monarca y su delicada salud le permitió reinar durante poco más de nueve años.

Aunque su reinado fue corto, tuvo un papel relevante en las relaciones exteriores británicas gracias a sus conexiones familiares: fue el primer monarca británico que visitó Rusia; se distanció de su primo, el Kaiser Guillermo II: y favoreció la alianza con Francia, la famosa entente cordiale. Monarca en una era convulsa, de explosión industrial y política, marcada por la eclosión del socialismo y los movimientos de igualdad hombre-mujer, Eduardo VII comprendió que la monarquía necesitaba de la pompa y de la mística popular para no ser arrastrada por los tiempos de cambio.