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El Parlamento catalán rechaza vetar el 'burka' en época electoral

En el Parlament, CiU y PSC tumban la propuesta del PP con los mismos reproches que ambas formaciones recibieron tras aprobar la prohibición a nivel municipal

Cataluña ha descartado vetar el uso del burka porque la medida esconde un interés partidista en vísperas de elecciones. Todos los grupos del Parlament han rechazado en bloque esta tarde la propuesta del PP que reclamaba la prohibición del uso del velo integral -el burka y el niqab- en espacios públicos para defender la integridad de la mujer. Esta es la segunda vez que el Parlament de Cataluña vota la prohibición del burka a propuesta del PP. En aquella ocasión, el 1 de julio de 2010, CiU, entonces en la oposición votó a favor del veto mientras los partidos del Gobierno tripartito -PSC, ERCe ICV- rechazaron la propuesta por mayoría simple.

Pese a manifestarse en contra de este tipo de prendas, todos los partidos de la comisión de inmigración han tachado la propuesta de "irresponsable", "interesada" y "manipuladora". "El PP pretende hacer un uso partidista de la inmigración", ha señalado la portavoz de CiU, Anna Figueres. "No es una realidad que veamos en las calles. El problema para la mujer no es el burka sino lo que hay detrás de esta prenda", ha advertido su homóloga del PSC, Consòl Prados.

Las críticas de ambos partidos calcan las que estos recibieron cuando las secciones de una y otra formación promovieron y aprobaron el veto al burka en distintos Ayuntamientos catalanes en verano del año pasado. CiU, por su parte, ha admitido que pretende legislar para prohibir el uso del velo integral "pero al margen de cualquier proceso electoral", ha precisado Figueres.

El PP se ha limitado a replicar los argumentos que CiU y PSC defendieron en los consistorios de Lleiday Tarragona: que el uso del burka atenta contra los valores de la sociedad occidental y contra los derechos de la mujer, por lo que la clase política debe acordar un rechazo contundente a esta prenda. "El burka es una jaula que hace invisible a quien lo lleva. La igualdad de la mujer nos ha costado muchos esfuerzos y tenemos que defenderla", ha ilustrado el portavoz del PP, Rafael Luna.

CiU y PSC, por su parte, han asumido el discurso que los expertos les exigían el pasado verano. "No es la manera de resolver los problemas de discriminación femenina", ha apostillado CiU. "No confunda a la gente, no estamos hablando del derecho de las mujeres", ha advertido el PSC.

Un veto inspirado por el PSC y CiU

Precisamente fue el PSC quien prendió esta mecha: el pasado mayo, el alcalde socialista de Lleida, Àngel Ros, impulsó la primera prohibición del burka en España "para defender la dignidad de las mujeres". A su estela se añadió el consistorio de El Vendrell, donde el alcalde convergente Benet Jané celebró el veto como un hito "para la igualdad de la mujer". Tras ellos, otros consistorios de distintas localidades se sumaron a la medida con el apoyo de CiU y PSC. Hasta que el PP empezó a impulsar la misma prohibición en decenas de ayuntamientos y la elevó al Senado, lo que coincidió con las primeras críticas de socialistas y convergentes.

ICV, única formación que ha rechazado el veto el burka en todos los frentes, resumió la amenaza de dejar un tema tan sensible en la mano de los partidos. "Es una propuesta-ficción, apenas hay casos de mujeres que usan burka, es un fenómeno casi inexistente", señaló el portavoz de la formación, Jordi Miralles. "Es una irresponsabilidad que puede fragmentar nuestro país y ser contraproducente para los derechos de las mujeres".

El veto del uso del velo integral, precisamente, está suspendido por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) en Lleida. El alto tribunal catalán entiende que la prohibición puede atentar contra el derecho de las personas que usan burka, además de legislar sobre un aspecto que ya está recogido por la ley: la obligación de las personas a identificarse por motivos de seguridad. "Parece que quiera hacerse una ley a propósito simplemente para que aparezcan en ella los términos burka y niqab", ha lamentado Miralles.

El resto de ayuntamientos en los que se ha aprobado el veto admiten que no han sancionado ninguna persona por este motivo desde que se aprobó la prohibición; tampoco han detectado ninguna mujer con burka en las dependencias municipales ni se han dirigido a alguno de estos colectivos para tratar de abordar la discriminación de la mujer desde la mediación municipal.

Según SOS Racisme, se estima que hay varias decenas de mujeres que usan velo integral en Cataluña que en todo caso no superarían la cincuentena. "Se quieren hacer más leyes sobre el tema que no personas que visten burka", ha ironizado sobre la polémica el sociólogo experto en el Islam, Jordi Moreras. En el Parlament, previsiblemente, el veto volverá a debatirse después de los comicios municipales.