Mayor Oreja admite que en 1998 el Gobierno acercó presos para "crear un ambiente"

Aznar asegura que el PSOE tiene problema con la ley y "se dedican a buscar atajos".- Bono afirma que cuando Zapatero dijo que se cortaban los contactos con ETA, "se cortaron".- Eguiguren sugiere que había un infiltrado en 'el Faisán'.- El PSE denuncia "la actitud rastrera" del PP y de "la extrema derecha" respecto a la lucha antiterrorista del Gobierno

El exministro del Interior Jaime Mayor Oreja ha asegurado hoy que tal vez fue una "ingenuidad" el acercamiento de presos de ETA a cárceles próximas al País Vasco que decidió el Gobierno presidido por José María Aznar durante la tregua de 1998-1999. Mayor, que acusa al actual Ejecutivo de mantener una negociación con los terroristas, ha reconocido que el objetivo de aquel movimiento de presos fue "crear un ambiente" propicio para la negociación, aunque ha rechazado que esta existiera.

"Hubo 103 aproximaciones. Lo hicimos porque hubo mucha presión, mucho deseo de que nos tomáramos la tregua en serio. Yo propuse 63 pero después me plegué. En cualquier caso, creo que no fue relevante. Es verdad que pensamos que había que crear una atmósfera, un ambiente. Se podrá pensar si fue un error o no. Tal vez fue una ingenuidad, pero no había negociación", ha dicho.

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En una entrevista en la cadena Cope, el exministro ha justificado que uno de los enviados del Gobierno a una de las reuniones con los etarras, Javier Zarzalejos, asegurara al terrorista Mikel Antza que no buscaban "la derrota de ETA". Mayor Oreja ha reconocido que pudo haber "frases incorrectas" pero que no se negoció ningún acuerdo político.

Mientras, el expresidente del Gobierno José María Aznar acusó ayer por la noche a los socialistas de dedicarse a buscar atajos como "la guerra sucia de los GAL" o la negociación con ETA en lugar de dedicarse a aplicar la ley y el Estado de derecho. Aznar, que durante su mandato también mantuvo contactos con la banda terrorista durante la tregua de 1998-1999, respondía así al vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien por la mañana había afirmado que la delicada situación que vive ETA actualmente se debe a que las cosas se hicieron "bien" durante la última tregua, en la que el Gobierno "no se fió" de la banda terrorista para que no ocurriera como en la tregua de 1998, durante la cual los terroristas se rearmaron.

Sobre dicha tregua, el expresidente aseguró que en ese momento el Ejecutivo se limitó a corroborar si iba en serio o no. "Corroboramos que no iba en serio y actuamos en consecuencia", ha afirmado.

Aznar sale así al paso de la publicación de las actas que ETA redactó sobre las reuniones que se mantuvieron entre terroristas y enviados del Gobierno durante la tregua y a las declaraciones de los mediadores del Ejecutivo que publica hoy EL PAÍS. "Creo que los socialistas tienen un problema siempre con la legalidad y con la ley, porque en lugar de dedicarse a aplicar la ley, el estado de Derecho, a lo que se dedican es a buscar atajos. A veces buscan el atajo de la guerra sucia del GAL o buscan el atajo de la negociación", aseveró Aznar en una entrevista en VEO7.

En este sentido, el expresidente del Gobierno ha advertido de que cuando alguien en el Gobierno defiende una actuación al margen de la ley y se empieza a sentir orgulloso de eso, "se acaba como en otras épocas dando patadas a las puertas y eso es muy malo", en otra alusión al vicepresidente.

Eguiguren niega que el Gobierno tenga acta

Jesús Eguiguren, uno de los mediadores en las conversaciones entre el Gobierno y ETA, ha reconocido que sí hubo una reunión entre el Ejecutivo y ETA tras el atentado de la T-4 de Barajas pero que no se trató de ninguna "negociación". "Presidentes y líderes europeos" dijeron que la banda tenía algo "importante" que anunciar por eso accedimos a encontrarnos de nuevo, pero no dijeron nada nuevo.

El presidente del PSE, en declaraciones a la cadena SER, ha negado que el Gobierno disponga de actas sobre las reuniones con ETA y ha restado importancia a las incautadas a Thierry. Eguiguren ha dicho que él no se reconoce en esos documentos y que cree que fueron redactados para convencer a los miembros de ETA de que la culpa del fracaso de las negociaciones la tenía el Ejecutivo. También ha sugerido que la oprecaión policial del bar Faisán en Irún se retrasó porque "había gente infiltrada" y ha revelado que un miembro de la banda terrorista le confesó que la propia organización así lo sospechaba.

Bono defiende a Zapatero

Por otro lado, el presidente del Congreso, José Bono, ha asegurado hoy que cuando el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo "que se habían cortado las negociaciones y los contactos" con ETA, "se cortaron" y ha añadido que "si alguien actuó en contra" de lo que dijo el Gobierno, "es su responsabilidad".

El exministro de Defensa, que se mostró siempre muy crítico con el proceso de paz, ha negado "rotundamente" en Onda Cero que su salida del Gobierno se debiera a la necesidad de facilitar dichas negociaciones, tal y como publica hoy el diario La Razón.

El presidente del Congreso ha recordado cómo el 11-M, cuando el entonces ministro del Interior, Ángel Acebes, dijo ese día que la autoría de los atentados era de ETA, él dijo que entre Acebes y el portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegui, se quedaba con Acebes. "Como puede imaginar, si entre Acebes y Otegui yo me quedo con Acebes, entre ETA y el Gobierno, yo siempre me quedo con el Gobierno, sea éste el que sea", ha remachado.

El PSE denuncia al PP y la "extrema derecha"

Precisamente, el secretario general del PSE de Álava, Txarli Prieto, ha denunciado "la actitud rastrera" del PP y de "la extrema derecha" respecto a la lucha antiterrorista del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Además, ha reiterado que los socialistas están "muy orgullosos" de lo que hizo el Gobierno y el partido en el proceso de paz de 2006.

"Nosotros estamos muy orgullosos de lo que hicimos desde el Gobierno y de lo que hicimos como partido, que fue poner lo mejor de nosotros mismos para intentar alcanzar un escenario de paz. Era una oportunidad, existían condiciones para que esa oportunidad se explorase, el Gobierno arriesgó mucho y el Partido Socialista también", ha indicado.

"Para luchar contra el terrorismo", ha continuado Prieto, "es imprescindible que haya confidentes, que haya información, que haya topos, que haya una serie de cosas con las que se trabaja en la lucha antiterrorista".

En esta línea, ha destacado que "es imprescindible que haya, a veces, comunicación". "La ha habido con todos los gobiernos, algunos que ahora se rasgan las vestiduras desde otras opciones políticas, en realidad, están actuando de forma farisea, porque han hablado con terroristas porque creían que, en ese momento, que a través de ese diálogo se podía alcanzar esa situación o ese escenario de paz", ha manifestado.

"Siempre se han asumido riesgos con todos los gobiernos, lógicamente con éste también, pero, sin ninguna duda, dentro de los cauces de la Ley, dentro de la tolerancia y de los márgenes que la Ley permite. Por lo tanto, ningún temor a estas investigación [en referencia al caso Faisán] y sí mucha preocupación por la actitud rastrera que el PP y algunos personajes de la extrema derecha están haciendo de ese tiempo de lucha contra el terrorismo de ETA", ha apuntado.

El presidente del Congreso de los Diputados, José Bono aseguró hoy antes de entrar en el hemiciclo del Congreso de los Diputados para presidir la sesión de control, que "acabar con ETA es más importante que ganar las elecciones".Vídeo: AGENCIA ATLAS

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