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Zapatero suma a Emiratos a los inversores extranjeros en las cajas con 150 millones

Las empresas españolas han obtenido contratos por 1.400 millones en dos meses.- El presidente continúa su gira después de cerrar en Catar compromisos de inversión en España por 3.000 millones de euros

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha concluido hoy su gira por el golfo Pérsico en Emiratos Árabes Unidos con una cascada de anuncios de contratos e inversiones para empresas españolas. El príncipe heredero del emirato de Abu Dhabi, el jeque Mohamed bin Zayed al Nahyan, confirmó el lunes por la noche al presidente español que su país participará con 150 millones de euros en la capitalización de una caja de ahorros, cuya identidad no se reveló. De esa cantidad, 100 millones ya estaban comprometidos y otros 50 se suscribirán a corto plazo. Además, portavoces de Moncloa hicieron pública la adjudicación a empresas españolas de contratos en este país por valor de 1.400 millones de euros (1.900 millones de dólares). Aunque estos contratos, de los que se han beneficiado empresas como Indra o Amper, se han materializado en los dos últimos meses, fuentes oficiales vincularon su adjudicación a los preparativos del viaje de Zapatero.

Se confirma así el carácter económico de la visita de Zapatero a dos de las monarquías petroleras del golfo Pérsico, Catar y Emiratos. Este segundo país ha sido en el último trienio el primer inversor extranjero en España, gracias a la compra de la petrolera Cepsa, por la que acaba de desembolsar 4.800 millones de dólares, que se suman a los 3.900 millones que ya invirtió en 2009. El lunes en Doha (Catar), Zapatero obtuvo compromisos por al menos 3.000 millones de euros, de los que más de 2.700 corresponden a sendas inversiones en una empresa energética y otra de telecomunicaciones y 300 a una caja de ahorros.

Los dos gobiernos difundieron un comunicado conjunto en el que anuncian la creación de un comité para impulsar las inversiones. Además, aunque el régimen emiratí está muy lejos de ser democrático, el comunicado señala que ambos países "siguen muy de cerca los acontecimientos" en el Norte de África y Oriente Próximo y "consideran que el proceso hacia la democracia, el desarrollo económico y la justicia social merecen respeto y apoyo, sin menoscabo del principio de no injerencia"; alusión esta última al temor de las monarquías petroleras a que alguien les diga cómo tienen que organizarse.

Zapatero tendrá ocasión de demostrar hoy este apoyo con el viaje que tiene previsto realizar a Túnez, previa escala en Madrid. Si a última hora no se cancela, lo que está no descartado, el presidente español será el primer líder europeo que visita el país tras la huida del presidente Ben Ali. Zapatero puso ayer como modelo para los países árabes la transición española a la democracia. "Mi interés es escuchar y ayudar. Debemos estar ahí y España va a estar", afirmó.

Zapatero comenzó la jornada con una visita a Masdar, una ciudad ecológica con capacidad para 50.000 habitantes diseñada por el estudio de Norman Foster que debe estar concluida en 2013. El jefe del Gobierno visitó su instituto tecnológico donde departió con Jorge Rodrígiuez, un profesor de Lugo, y paseó en un vehículo eléctrico e inteligente que no necesita conductor. Ya en Dubai, visitó la feria de alimentación del golfo, en la que participan 123 empresas españolas; aunque en ninguno de los stand se servía alcohol y solo en uno de ellos se exponían derivados del cerdo.

3.000 millones en Catar

Visitar el golfo Pérsico en medio de las revueltas que sacuden el mundo árabe representa una operación de riesgo, pero un riesgo calculado. Zapatero arrancó ayer en Catar compromisos de inversión por más de 3.000 millones de euros. En la conferencia de prensa que ofreció en Doha con el primer ministro catarí, Hamad bin Jaber al-Thani, el presidente se presentó con una "buena noticia": el fondo soberano de este emirato petrolero (QIA) participará con 300 millones en el proceso de capitalización de las cajas de ahorros españolas.

Pero ese es solo el aperitivo, porque se ultiman tres operaciones de inversión en empresas españolas de energía y telecomunicaciones por una cuantía que calificó de "muy importante" y que fuentes de La Moncloa cifraron en al menos 3.000 millones. Está previsto que las negociaciones culminen en los próximos diez días y que todo esté listo cuando, en abril, visite España el emir de Catar, el jeque Hamad bin Khalifa al-Thani, con quien se reunió ayer Zapatero.

Representantes españoles y cataríes ultiman la creación de un fondo conjunto para inversiones en España y América Latina, siguiendo el ejemplo de la compra, por Qatar Holding, del 5% de la filial brasileña del banco Santander por 1.950 millones de dólares en octubre pasado.

Zapatero abordó también en Doha la adquisición de la constructora alemana Hochtief (de la que Catar posee el 9%) por parte de la española ACS. El primer ministro del emirato no quiso pronunciarse sobre la pugna que mantiene ACS con los gestores alemanes por el control de la compañía, pero se mostró partidario del diálogo y en contra de "operaciones hostiles". Fuentes de La Moncloa estimaron que Catar podría facilitar un acuerdo entre las dos partes.

Además, los dos países firmaron ayer un acuerdo de cooperación en infraestructuras de transporte que facilitará que empresas españolas participen en el pastel de 150.000 millones de dólares que Catar prevé invertir en el Mundial de futbol de 2022. El hecho de que la fundación de la jequesa de Catar patrocine al Barça es una buena carta de presentación, además de una "elección inteligente", según el presidente Zapatero.

Esta lluvia de contratos y petrodólares supone, en su opinión, un "certificado de confianza" en la economía española, en un momento en que su tímida recuperación se ve amenazada por la inflación. El presidente atribuyó ayer el repunte del IPC al encarecimiento del petróleo e insistió en que la recuperación de la económica española "está en marcha" y se comprobará "en el primer trimestre del año".

Admitió, sin embargo, que el mantenimiento a medio plazo del alto precio del crudo supondrá una complicación, por lo que defendió las medidas de ahorro adoptadas por el Gobierno, como la reducción del límite de velocidad en autovías a 110 kilómetros por hora. Frente a las críticas, sostuvo que esta medida, "además de ahorrar, salva vidas y contamina menos". No obstante, insistió en su carácter temporal. "¡Ojalá dure el menor tiempo posible!", afirmó.