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Agresión a los abogados de uno de los implicados

El Colegio de letrados pide que se impidan las manifestaciones y concentraciones durante el caso

El abogado José Manuel Carrión, que defiende a Javier Delgado, hermano del principal imputado en el asesinato y violación de Marta del Castillo, Miguel Carcaño, ha sufrido una agresión por parte de una treintena de manifestantes.

Las personas concentradas en los aledaños del juzgado rodearon al letrado y a su compañero de bufete y les agredieron con patadas y golpes, además de lanzarles naranjas. "Siento vergüenza ajena por esas personas que me agredieron. Ha sido vergonzoso", afirmó Carrión.

Ninguno de los policías que presenciaron la agresión intervinieron para detenerla, entre gritos de "asesinos, judas y cabrones" de los manifestantes. Los letrados pudieron librarse finalmente de sus agresores gracias a que se refugiaron en un coche de la Policía Local que en esos momentos pasaba por la calle.

Los mismos ciudadanos golpearon con las manos varios vehículos policiales en los que creían que eran trasladados algunos de los imputados y también al taxi en el que se montó uno de los acusados, Samuel Benítez, que estaba citado como testigo.

Respecto a esa agresión, el padre de Marta, Antonio del Castillo, ha dicho a los periodistas: "No debemos llegar a esos límites" porque "una cosa son las palabras y otra llegar a las manos".

El decano del Colegio de Abogados de Sevilla, José Joaquín Gallardo, por su parte, ha pedido que se impidan las concentraciones o manifestaciones en las inmediaciones de las sedes judiciales y que el dispositivo judicial de este caso incluya protección a los letrados que asisten al juicio.

Tras calificar como "muy graves" y "sumamente lamentables" los hechos "tercermundistas" de hoy, Gallardo ha subrayado el comportamiento "vergonzante" de los agresores, que "acaba denigrando injustamente a toda la ciudad de Sevilla ante la opinión pública nacional".

El decano de los abogados, que ha lamentado que el interés mediático de este caso "se está desbordando más allá de lo razonable", ha afirmado que los hechos de hoy son "impropios de una sociedad civilizada".