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Rajoy: "España tiene sed de urnas"

El líder del PP reconoce que harán falta recortes cuando gobierne, aunque "no serán sacrificios inútiles como ahora"

Mariano Rajoy, presidente del PP, cree que "España tiene sed de urnas". Aupado por las encuestas, el líder de los populares ha clausurado esta mañana la convención nacional del PP, que se ha celebrado durante los últimos tres días en Sevilla. "Ha sido el discurso del próximo presidente", ha señalado a la salida Javier Arenas, el responsable de los populares andaluces a la salida de la convención.

El discurso de Rajoy ha estado dominado por el convencimiento de que llegarán al Gobierno central en las próximas elecciones. Lo único que esperan del PSOE los españoles es "que anuncie la fecha de las elecciones", según el presidente del PP.

El líder del PP ha aparcado algo las críticas hacia el PSOE y a José Luis Rodríguez Zapatero para hablar del futuro, de su futuro al frente del país: "Vamos a recibir la peor herencia institucional, económica y social que haya recibido un Gobierno democrático en España".

Rajoy ha reconocido que serán necesarias reformas. Ha enumerado algunos de los sectores en los que se necesitarán cambios (sistema financiero, mercado laboral, fiscal, energética y educación), pero sin concretar nada sobre sus planes de futuro ni fijar qué se debe cambiar. Respecto a los recortes que se tendrán que llevar a cabo, el presidente del PP ha asegurado para tranquilizar a quien esté pensando en votarle que "no serán sacrificios inútiles como los de ahora y tampoco serán los más débiles quienes los soporten": "Estamos pagando un precio altísimo a cambio de nada".

Rajoy ha intentado lanzar un mensaje de tranquilidad para los sectores más desprotegidos de la sociedad, a los que ha intentado convencer de que la solidaridad y la justicia social no son "patrimonio de ninguna fuerza política": "Si acaso, pueden ser patrimonio de aquellos que saben gestionar la economía".

El líder del PP también lanzó mensajes en positivo sobre el futuro del país -"España no es un caso perdido"- e incluso se comprometió a una especie de regeneración de la política. "Creemos en una política ejemplar", ha llegado a decir. En las tribunas le aplaudían personas imputadas en casos de presunta corrupción como Carlos Fabra, Francisco Camps o Joaquín Ripoll. Rajoy también prometió "transparencia", aunque el PP ni siquiera ha ofrecido aún el dato de cuál es el presupuesto del partido para esta convención de tres días, financiada en buena parte con fondos públicos, ya que al PP le llega casi el 90% de sus ingresos de subvenciones públicas.