El caos aéreo acapara los actos del 32 aniversario de la Constitución

Bono asegura en su discurso que quienes recurren al "chantaje" no vencen "ni vencerán".- Zapatero, abucheado a su llegada al Congreso, y Rajoy, recibido con aplausos, gritos de "presidente" y abucheos

José Luis Rodríguez Zapatero charla con Mariano Rajoy, durante los actos conmemorativos del Día de la Constitución.
José Luis Rodríguez Zapatero charla con Mariano Rajoy, durante los actos conmemorativos del Día de la Constitución.EFE

La celebración del 32º aniversario de la Constitución estuvo marcada por las consecuencias de la huelga salvaje de los controladores que paralizó el espacio aéreo español durante la jornada del viernes y obligó al Gobierno a decretar, por vez primera en democracia, el estado de alarma. El presidente del Congreso, José Bono, en su intervención habitual en esta jornada, aseguró que "los únicos culpables del caos aéreo del fin de semana han sido los controladores aéreos, que han recurrido al chantaje al Estado para defender sus privilegios". Bono remarcó que "ni han vencido en esta ocasión ni vencerá quien lo intente de nuevo".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, justificó, en una breve intervención justo llegar al Congreso, la decisión de militarizar a los controladores porque permitió "resolver en 24 horas" el pulso que le dirigieron al Estado.

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Confirmó que el jueves comparecerá en el Congreso para dar explicaciones sobre esa decisión y confió en que no haya necesidad de prorrogar el estado de alarma, que caduca en 15 días, aunque precisó que dependerá de la actitud de los controladores. En caso de necesitar la prórroga, requeriría la ratificación del Congreso.

Zapatero defendió que fuera el portavoz del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, quién compareciera a explicar el estado de alarma. Su presencia habría sido necesaria en el caso de que la huelga salvaje se hubiera prorrogado al sábado.

Aunque la declaración del estado de alarma es inédita, en España dijo que la Constitución no lo recoge entre los principios fundamentales sino en las relaciones entre el Gobierno y las Cortes. Vino a decir, con ello, a que, pese a su nombre aparatoso, no supone una restricción de derechos más que a un colectivo muy limitado de ciudadanos.

Explicó que informó al líder de la oposición, Mariano Rajoy, de los hechos y que éste le deseó que "tuviera bueno mano" en la resolución de los hechos. Rajoy defendió la decisión de Zapatero de militarizar a los controladores aéreos, aunque le pedirá explicaciones en el Congreso sobre la gestión de esta crisis.

Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, responsabilizó a la cúpula de los controladores de la huelga salvaje. Aclaró que "no se pueden tomar decisiones generalizadas" sobre los controladores ya que la decisión de la huelga salvaje fue tomada por sólo 500 de los 2.400 controladores.

Previamente, unos 200 ciudadanos esperaban desde una hora antes del mediodía en la Plaza de las Cortes la llegada de las autoridades. A pesar de lo criticados que fueron los abucheos del Día de la Hispanidad, Zapatero, que ha llegado 10 minutos antes de las 12.00, ha sido recibido con gritos de "fuera" y pitidos a su llegada al Congreso. En los pasillos, Zapatero ha hecho una breve declaración en la que ha subrayado la utilidad de la Constitución para garantizar la convivencia y articular la democracia y también para "resolver problemas serios" como los que España ha vivido en los últimos días con el paro masivo de controladores aéreos. Por este motivo, Zapatero ha afirmado que "merece ser homenajeada", al igual que "todos los que la hicieron posible, los que fraguaron el consenso constitucional".

Por su parte, el ministro de Fomento, José Blanco, ha llegado a la Cámara unos 10 minutos antes que el presidente y también ha sido recibido con gritos por parte de los ciudadanos. En su caso, muchos le han abucheado y otros le han lanzado gritos de ánimo por el conflicto de los controladores. La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha sido recibida igualmente con gritos de "¡fuera!" cuando entraba en el Congreso. Pocos minutos después de Zapatero ha llegado a Rajoy, quien ha sido recibido con una mezcla de aplausos, gritos de "presidente" y algunos abucheos por parte de los ciudadanos, a los que ha saludado sonriente. El presidente del PP ha hecho una breve declaración sin pregustas en la que ha defendido la "plena vigencia" de la Constitución y ha expresado su deseo de que "dure mucho tiempo".

Otro de los políticos que ha recibido la atención del público ha sido el senador y presidente honorífico del PP, Manuel Fraga, a quien muchos han aplaudido aunque alguno que otro le ha pedido que se jubile y "deje paso a la juventud". A su llegada al acto, el portavoz de IU en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, ha declarado que hoy "es la oportunidad para recuperar lo mejor de la Constitución", sus políticas sociales y "la primacía de la política sobre los mercados, la democracia, de los elegidos, sobre aquellos a quien nadie ha elegido y que intentan imponer sus dictados". "Creo que es un buen momento para recordar sus valores democráticos [de la Constitución]", ha añadido.

La portavoz del grupo popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, y el portavoz socialista, José Antonio Alonso, comparte paraguas durante el acto solemne de izado de la bandera nacional, con motivo del Día de la Constitución.
La portavoz del grupo popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, y el portavoz socialista, José Antonio Alonso, comparte paraguas durante el acto solemne de izado de la bandera nacional, con motivo del Día de la Constitución.EFE
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha sido abucheado hoy un grupo de personas que aguardaban la llegada de los políticos para los actos conmemorativos del Día de la Constitución. El líder de la oposición, Mariano Rajoy, también ha recibido abucheos a la llegada, aunque en su caso han ido acompañados del aplauso de muchas de las personas que se encontraban a las puertas del Congreso.Vídeo: AGENCIA ATLAS
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