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ELECCIONES CATALANAS

Artur Mas: "Ya nos tocaba vivir una noche así"

El futuro 'president' alcanza la catarsis tras siete años "con todos los vientos en contra"

"Ya nos tocaba vivir una noche así. Este año, sí", ha celebrado Artur Mas desde el estrado del salón de actos del hotel Majestic de Barcelona con los resultados definitivos en la mano. La espina, ya extraída por la victoria aplastante de CiU, ha quedado a la vista de todos después del discurso. "Ahora que ya estamos en familia, aunque nos vea todo el mundo", ha dicho Mas en dirección a los asistentes después de haber lanzado su discurso oficial ante las cámaras, "tengo que deciros que habéis sido unos compañeros de viaje extraordinarios. Os lo agradezco porque sé que lo habéis pasado muy mal durante muchos años. Pese a las victorias que han sido insuficientes. Gracias".

Antes ya había insistido en la dureza de esa travesía en la oposición. "Agradecemos ante todo al ejército de resistencia. A todos los que han navegado con nosotros con todos los vientos en contra", insistió. Minutos después, ya en el balcón del Majestic, agasajado por cientos de seguidores y recordando las escenas de felicidad que solo había vivido como segundo de Pujol, Mas entonó el himno de Els Segadors y se le vio finalmente feliz. Siete años después. "Ya era hora", se desgañitó. "Ya era hora, esta vez, sí".

Esa carga ha dominado todo su discurso y dominará también, si cumple lo dicho, la forma de gobernar de los convergentes. "Recibimos la victoria con una mezcla de sentimiento, emoción, responsabilidad y esperanza. No presumimos de ella, nos sentimos los servidores de Cataluña y no sus salvadores. Nos lo hemos autoimpuesto y así será estos próximos años", insistió con la dureza en el rostro de las últimas noches electorales. Esta vez, por fin, cerró el discurso alzando la copa de cava del futuro president de la Generalitat.

Mas pasó de recordar lo desabrido de los años pasados -en la oposición- a la amenaza de los años futuros, cercados por una crisis de alcance cada vez más inquietante. "Necesitamos a todo el país porque los tiempos que nos esperan no serán fáciles", insistió. "Pero actuaremos con gran sentido de responsabilidad. Y esperanza". La misma que le ha llevado, dos elecciones después, a la noche de la catarsis definitiva del Majestic.