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La pérdida de documentos confidenciales obligó a variar el dispositivo policial del Papa

El Gobierno asegura que "no hay riesgos" de seguridad por la pérdida de los papeles.-El dossier contiene datos de cámaras de seguridad, número de inhibidores y hoteles donde se aloja el séquito de Benedicto XVI

La pérdida de un dossier con información confidencial ha obligado a variar el dispositivo de seguridad previsto por la visita del Papa a Barcelona, que empieza mañana. Hace un mes, un funcionario del Ministerio del Interior perdió 11 hojas con datos policiales como el número de cámaras de seguridad y de inhibidores que funcionarán durante la visita, así como una relación de los hoteles donde se alojará el séquito de Benedicto XVI. El delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, ha admitido que el extravío de la documentación a obligado a variar algunos aspectos del dispositivo, que no ha concretado. El vicepresidente primero del Gobierno y ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado que la seguridad está "garantizada" para

la visita del Papa Benedicto XVI, que el domingo consagrará el templo de la Sagrada Familia. "Tenemos un plan de seguridad perfectamente chequeado y garantizado y el Estado garantiza, por supuesto, al cien por cien la seguridad de la visita del Papa", ha reiterado Rubalcaba.

El incidente habría quedado en la esfera de los mandos policiales de no ser por un vecino de Barcelona. El pasado martes por la noche, el hombre salió a pasear a su perro por la parte alta de la ciudad y halló unos papeles esparcidos y pisoteados por el suelo. Tras examinarlos, los llevó a una emisora catalana, Rac-1, que esta mañana los ha hecho públicos.

Los Mossos d'Esquadra han recogido esta misma mañana el dossier y están analizando el contenido. Fuentes policiales se preguntan por qué el hombre acudió en primer lugar a un medio de comunicación, y no a comisaría. "Me ha sorprendido la forma de habernos enterado públicamente", ha lamentado Rangel, quien ha añadido que el asunto "se detectó inmediatamente y se realizaron las correcciones necesarias".

La Delegación del Gobierno sostiene que los papeles se extraviaron hace un mes. Es de suponer, pues, que durante todo este tiempo los papeles han estado perdidos en algún lugar de Barcelona. El funcionario, en cualquier caso, informó inmediatamente a sus superiores. Una de las primeras medidas que tomaron los responsables del dispositivo fue modificar los teléfonos móviles y correos electrónicos asignados a veintiún mandos policiales y altos cargos, que aparecían en los documentos tras una reunión de alto nivel celebrada el 7 de octubre, precisamente para preparar la visita del pontífice.

En uno de los documentos, firmado por el jefe de sección de Seguridad Electrónica de la policía, se detallan el número de cámaras de seguridad y de inhibidores de frecuencias necesarios para el área de la Sagrada Familia. Otro de los papeles recoge el protocolo que establece cuándo debe entrar en funcionamiento el centro de coordinación operativa, así como las necesidades materiales y el número de agentes que se necesitarán. También aparecen direcciones IP con el nombre de usuario y la contraseña para acceder (datos que ya han sido modificados), un sistema para interceptar y analizar comunicaciones digitales y el nombre de un teniente coronel bajo las palabras Casa Real.

El Cuerpo Nacional de Policía considera que esta información no es especialmente sensible ya que se trata, sobre todo, de requerimientos "logísticos". Fuentes policiales han confirmado que, de todos los documentos que se podían haber perdido del dispositivo, éstos no son los más relevantes ni comprometedores. El delegado del Gobierno no ha querido aclarar quién fue el responsable de la pérdida, ni si se tomarán medidas disciplinarias contra él. Solo ha indicado que ese asunto "depende de los superiores jerárquicos" del funcionario.

La consejera de Justicia de la Generalitat, Montserrat Tura, ha tildado de "negligencia" la pérdida de los documentos, que "no pueden estar en la vía pública, de ninguna de las maneras". Tura ha reclamado una investigación para aclarar los hechos y saber a qué cuerpo policial pertenece la persona que los perdió. Los Mossos d'Esquadra aseguran que esa persona no es miembro del cuerpo de policía autonómica.