Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Tercera operación contra el entramado etarra

Las distintas actuaciones se enmarcan en el alto el fuego decretado hace mes y medio y en una fase política decisiva en Euskadi

La segunda operación policial contra Segi en menos de un año se suma a las llevadas a cabo recientemente contra otras organizaciones satélite de la banda terrorista ETA. El pasado 14 de septiembre, un dispositivo de la Guardia Civil permitió la detención de nueve personas y la consecuente desarticulación de la cúpula de Ekin, el aparato político encargado de hacer cumplir las directrices etarras entre los distintos colectivos de la izquierda radical abertzale. Dos semanas después, el Cuerpo Nacional de Policía asestó un duro golpe al aparato internacional, Askapena, con otros siete arrestos.

Desde entonces se han sucedido dispositivos de menor calado, como el que el 29 de septiembre golpeó las propias estructuras internas de ETA con la detención de tres personas acusadas de colaborar en la reconstrucción del comando Donosti. El pasado día 13 fue arrestado en Francia uno de los presuntos responsables de relaciones internacionales de Segi y ayer mismo uno de los radicales que en 2001 atacó a una patrulla de la Ertzaintza con varios artefactos incendiarios en la localidad vizcaína de Portugalete.

Las distintas operaciones se enmarcan en el alto el fuego decretado hace mes y medio por ETA y en una fase política decisiva en Euskadi, con una teórica apuesta de Batasuna por las vías democráticas en exclusiva, aunque sin una condena expresa del terrorismo etarra todavía, y una creciente demanda de protagonismo político para la formación ilegalizada.

El propio dirigente abertzale Arnaldo Otegi ha reconocido desde la cárcel, en una entrevista con EL PAÍS, que "la estrategia independentista es incompatible con la violencia armada". Y el presidente Zapatero ha dado credibilidad esta semana a esos supuestos movimientos al asegurar que "no serán en balde".