Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
SI YO TE CONTARA... HISTORIAS DE LOS LECTORES

Einstein nunca tendrá acento gallego

Tendríamos un futuro prometedor si omitiésemos un punto importante: el país en el que nos encontramos

Herman Hesse escribía en su obra maestra Demian (1968) "Quería tan sólo intentar vivir lo que tendía a brotar espontáneamente de mí. ¿Por qué había de serme tan difícil?" Yo no soy Hesse, soy un investigador postdoctoral de 29 años de la Universidad de Vigo, pero me siento identificado con esta frase. La Xunta de Galicia pone punto y final al prometedor y bien estructurado plan INCITE de investigación, y este año ya no salen convocatorias para solicitar contratos para investigadores gallegos: ni para que continúen los que están, ni para que vuelvan los que se han ido (algún país se beneficiará de todo el dinero invertido en la formación de estos cerebros).

La gestión de la investigación en Galicia siempre fue una vergüenza, pero ahora creo que se han hundido en el fango del fondo. No vale de nada trabajar en un tema interesante y con aplicabilidad, ni publicar en revistas científicas internacionales, ni participar en congresos, ni realizar estancias en Universidades extranjeras de gran prestigio. Tenemos una buena formación, y tendríamos un futuro prometedor si omitiésemos un punto importante, el país en el que nos encontramos. Porque resulta que vivimos la comunidad autónoma gallega. Y resulta que aquí no se quiere saber nada de la investigación. Porque aquí la educación, la calidad de las Universidades, la cultura, el futuro, el prestigio y el honor no importan lo más mínimo. Aquí sólo importa hacer edificios.

La investigación es el motor de la sabiduría, y la sabiduría los cimientos sobre los que hay que edificar la catedral del progreso. Pero claro, el progreso es algo etéreo. Nosotros los investigadores (presentes y futuros) no queremos enriquecernos, sólo queremos trabajar, porque tenemos vocación, porque queremos saber y entender, porque sólo así se pueden conseguir soluciones a los problemas que asolan a esta nuestra sociedad tan pluricultural y democrática. Así que señores amos del dinero y garabateadotes del organigrama gallego: sean honestos y no nos engañen más, porque el problema no es la falta de dinero público ni de calidad personal, es la falta de interés y de voluntad de hacer una ciencia real. Y cuando se pregunten por enésima vez porqué Galicia no va bien reflexionen sobre lo que ya dijo Alejandro Dumas en el S XIX, ¿por qué siendo tan inteligentes los niños son tan estúpidos los hombres?