Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Más malestar que huelga

Unas 50.000 personas acuden a las manifestaciones en las tres capitales valencianas en una jornada de paro desigual.- La Generalitat y el Gobierno coinciden en una incidencia baja y los sindicatos cifran en un 78% el seguimiento.-Los servicios mínimos en el transporte se han cumplido.-Escasa actividad en los polígonos industriales.-Cinco detenidos por incidentes en Valencia y Alicante.-Carga policial contra manifestantes en Valencia

Los manifestantes, a su paso por la calle de Colón de Valencia.
Los manifestantes, a su paso por la calle de Colón de Valencia. JORDI VICENT

La jornada de huelga general en la Comunidad Valenciana se cierra con más malestar en las calles que en los puestos de trabajo. La jornada ha estado marcado por un seguimiento desigual del paro, cuya incidencia ha sido baja, según la Generalitat y el Gobierno. Los sindicatos, en cambio, cifran el seguimiento en un 78%. Como colofón de la huelga, unas 50.000 personas han acudido a las manifestaciones en las tres capitales de la Comunidad Valenciana.

En Valencia, los manifestantes han llenado el recorrido. Según los cálculos de este periódico, han asistido entre 25.000 y 30.000 personas, que han abarrotado las calles a lo largo de 1.600 metros de recorrido. De hecho, cuando la cabecera de la manifestación llegaba a la calle de Colón, junto a la sede de la Delegación del Gobierno, aún quedaba gente por salir de la plaza de San Agustín, el inicio del recorrido. La marcha ha transcurrido entre pitos y cantos. El grito más coreado ha sido "Zapatero, rectificación", al que algunos han respondido "Zapatero, dimisión".

En Alicante se han sumado a la protesta entre 10.000 y 15.000 personas, según cálculos policiales. Los sindicatos han calculado 40.000 asistentes -"sin paella ni autobuses" para atraerlos- que han desfilado en un ambiente tranquilo tras numerosas pancartas. Junto a El Corte Inglés de la avenida de Maisonnave se ha detenido un grupo de manifestantes para corear consignas contra el centro comercial, lo que ha llevado a la policía ha organizar un cordón de separación en previsión de posibles incidentes. El manifiesto leído al final de la marcha por los sindicatos convocantes (UGT, CC OO, Intersindical Valenciana y CGT) concluye así: "Viva la clase trabajadora y a la mierda la reforma laboral".

La manifestación en Castellón ha arrancado despacio y ha tardado una hora en llegar al final del recorrido ante la subdelegación del Gobierno en la plaza de María Agustina. Los participantes -unos 5.000 según cálculos de EL PAÍS, y 20.000, según los sindicatos- han caminado por las calles cantando "¡así no!". A la marcha han acudido sobre todo jóvenes y se han visto muchas pancartas contra la reforma laboral.

La Generalitat valenciana y el Gobierno han coincidido en sus balances sobre la huelga general en que la incidencia ha sido escasa y que se han cumplido los servicios mínimos pactados. Los sindicatos CC OO y UGT, por el contrario, consideran que el paro es un "éxito rotundo" y "sin discusión", y cifran el seguimiento en un 78%.

El consejero de Gobernación, Serafín Castellano, del PP, ha cifrado en un 8% el seguimiento en Educación, del 4,4% en Sanidad y del 8,03% en la función pública (incluida justicia). Castellano ha destacado también que los servicios mínimos pactados se han cumplido y ha resaltado la ausencia de incidentes destacables. Por su parte, el delegado del Gobierno, Ricardo Peralta, no ha dado cifras, pero ha destacado que la huelga está teniendo "escasa incidencia en la normalidad ciudadana y productiva". Ambas administraciones han subrayado la ausencia de incidentes destacables. Durante la mañana, han sido detenidas dos personas en Alicante -por romper cristales y por un incidente ante la empresa de recogida de basuras-; dos en Valencia por resistencia a la autoridad en un enfrentamiento ante una sucursal bancaria, y una persona en Sagunto por alteración del orden público. Además, en el centro de Valencia se ha registrado una carga policial contra una manifestación cuando un grupo de jóvenes ha lanzado al aire unas sillas.

Por su parte, CC OO, UGT y la Intersindical Valenciana han destacado "el éxito de seguimiento" de los paros, especialmente en la industria y en el transporte, si bien han reconocido el carácter "limitado" de la huelga en los comercios regentados por empresario autónomos. "Nada puede ocultar la contundencia del paro alcanzado en las tres provincias", ha asegurado Francisco Molina, secretario general de CC OO-PV, quien ha subrayado la "normalidad" de la jornada, en términos generales, que ha atribuido "a la responsabilidad sindical" y "al civismo ciudadano".

La jornada ha registrado incidentes en diversos puntos, como horas antes del inicio oficial de la huelga, en el polígono industrial de Vara de Quart, donde unos piquetes intentaron impedir la salidad de las furgonetas de la empresa Valdisme, que reparte gran parte de la prensa regional en la Comunidad Valenciana. La policía actuó para impedir la actividad de los piquetes y hubo varios heridos, entre cuatro y seis, según distintas fuentes. Al menos uno de ellos a causa de la circulación de las furgonetas. En Alicante, por la mañana, resultó herido leve un delegado sindical y otro fue detenido, según fuentes sindicales, durante un "pequeño incidente" entre un piquete informativo y la Policía Nacional antes la empresa Inusa, que recoge la basura en Alicante.

Poca actividad en la industria

En los polígonos industriales la actividad ha sido escasa. El Parque Industrial Juan Carlos I, situado junto a la factoría de Ford en Almussafes (Valencia) ha estado parado. La empresa y UGT acordaron trabajar el sábado 18 y otros sindicatos lo han interpretado como una recuperación de horas de la huelga. Mientras, los principales polígonos en Valencia -Riba-roja, Fuente del Jarro, Vara de Quart- funcionaban esta mañana a medio gas. La imagen no era la de un festivo, pero tampoco la de un día ordinario. La mayoría de las grandes empresas ha abierto, como los centros logísticos de Mercadona y Carrefour, o empresas como Aguad de Valencia o Mariner. Las más pequeñas han permanecido cerradas. Según fuentes sindicales y policiales, no se han producido incidentes. Ni hogueras, ni sellado de cerraduras con silicona ni enfrentamientos con la policía o trabajadores que no secundaron la huelga. Fuentes de empresas como Mercadona destacaron la "normalidad" de la jornada. Desde los sindicatos, se transmitieron cifras de seguimiento entre los trabajadores del 80% al 90%.

En la provincia de Alicante, la industria ha amanecido mayoritariamente paralizada. Así, en los dos principales polígonos industriales de la capital, Atalayas y Pla de la Vallonga, el 90% de las persianas estaban cerradas. Los dos de Elche, Carrús y Parque Industrial, también están al ralentí, con poco movimiento de vehículos y casi ninguna nave industrial operativa. El polígono de Crevillent también ha estado paralizado.

En el caso de Castellón, la actividad ha sido en general escasa en los polígonos, aunque hay empresas que han trabajado, como en el petroquímico de El Serrallo junto al puerto de Castellón. La situación ha sido similar en el polígono de Bovalar, en Vila-real, y en el de Almassora, con muchas pequeñas naves cerradas. El paro se ha notado en el tráfico de entrada y salida de los centros industriales, donde los piquetes han estado a primera hora de la mañana.

Según el consejero de Gobernación, Serafín Castellano, ha funcionado "con dificultades" la distribución de mercancías y la entrada a los polígonos por cortes de tráfico aislados. Los datos de seguimiento de la huelga que maneja la Generalitat cifran el apoyo en el sector de la industria, energía y agua en el 20%; del 10% en la construcción es del 25% en servicios; del 30% en automoción y metal; del 25% en productos minerales y metálicos; del 15% en el sector del juguete y del 20% en la limpieza. El consumo de energía eléctrica ha bajado un 8% entre medianoche y las 9.00.

En otro punto caliente, Mercavalencia, los piquetes impidieron la entrada de camiones y hubo un incidente con una furgoneta de reparto de marisco a la que se le rompieron las lunas. También hubo un enfrentamiento con la policía y un trabajador resultó contusionado y le atendió una ambulancia. A la 1.20 llegaron los antidisturbios y despejaron la entrada para dejar pasar a una docena de camiones. Los piquetes se retiraron dos horas después. Según la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, el seguimiento en Mercavalencia ha sido del 50%.

En Mercalicante los piquetes "no han impedido el acceso a los camiones", según la dirección de esta empresa mixta, y no ha habido incidentes. Algunos vendedores afirman que ayer los clientes se llevaron más mercancía de lo habitual en previsión de la huelga. Hubo hasta un 50% más de ventas, según comentan.

A primera hora, los piquetes han intentado bloquear también los accesos a la ciudad de Valencia. La actuación de estos ha logrado cortar algunos carriles de los accesos de la V-21, de la Pista de Silla y de la avenida del Archiduque Carlos, lo que ha ralentizado el tráfico en dichos puntos. La policía ha actuado para despejar el tráfico y no se han producido incidentes. Los sindicatos se han quejado en Valencia de la "desproporcionada actuación policial", que a su juicio ha impedido "la libre circulación de cerca de 80 integrantes de los piquetes informativos". El secretario de Organización de UGT, José Javier Cubillo, ha denunciado que durante la noche hubo cargas "sin mediar palabra" que han causado cinco heridos.

Servicios mínimos en el transporte

Mientras, los servicios mínimos en los autobuses de la EMT y en el metro de Valencia se cumplían con normalidad. En las cocheras centrales de la EMT un piquete, formado por unas 50 personas de distintos sindicatos comprobaba que los vehículos que salían a cumplir el servicio correspondían a los servicios mínimos, estipulados en el 25%, ya que, según explicaron, en otras huelgas la empresa incumplía los mismos con más coches en las calles. Según el presidente del comité de empresa, Vicente Moreno, el seguimiento de la huelga es del 100%, y solo trabajaban los empleados obligados por los servicios mínimos. En cambio, la EMT ha estimado el seguimiento en un 58%, por encima de los mínimos marcados.

En el metro, han circulado en hora punta, entre las 7.30 y 9.00, uno de cada cuatro trenes de los que habitualmente están en servicios. Según UGT, el seguimiento de la huelgas es del 85%, mientras que la Generalitat lo sitúa en el 60%. Las estaciones de Patraix y Hospital han amanecido con silicona en las cerraduras, aunque se solventó el problema con rapidez. En el caso de los trenes de cercanías también se cumplen los servicios mínimos. De los 380 trenes habituales para Valencia y Castellón circulan 86.

A las siete de la mañana, los secretarios generales de los tres sindicatos convocantes, se han dado cita en la oficina central de Correos en la plaza del Ayuntamiento. Un numeroso piquete de un centenar largo de sindicalistas se ha concentrado en el mismo punto. Marga Sanz, coordinadora general de Esquerra Unida, se ha dejado ver en el mismo punto. Dos contenedores de basura bloqueaban la entrada de furgonetas en la calle Correos. Una veintena de sindicalistas se han animado a cortar el tráfico en la plaza del Ayuntamiento. El grupo se ha mantenido compacto durante un cuarto de hora larga hasta que agentes antidisturbios de la Policía Nacional han abierto el paso. Entre empujones y gritos se ha registrado alguna agresión aislada.

El piquete se ha distribuido a la entrada de todas las entidades financieras que se alinean a lo largo de la calle de Pintor Sorolla de Valencia. Un veterano sindicalista ha comentado que la presencia policial resultaba abrumadora con relación a otras huelgas.

Francisco Molina, secretario general de CC OO, ha celebrado los datos de seguimiento de la huelga en "grandes industrias y servicios estratégicos". En la enseñanza, sin embargo, el apoyo a la huelga ha estado por debajo del 20% en Primaria y entre el 15% y el 25% en ESO, según los sindicatos. "La huelga en sector de la enseñanza pública no universitaria ha sido muy fragmentaria", según CC OO. El sindicato destaca que el seguimiento en las universidades, por el contrario, ha sido prácticamente del 100% del personal docente. No obstante, en los colegios de Primaria, el seguimiento medio no llegó al 20%. En los institutos, donde por primera vez la Consejería de Educación y los sindicatos pactaron no fijar servicios mínimos para darle un empujón a la huelga, los paros oscilaron entre el 15% y el 25%. En algún instituto público como el IES Malilla de Valencia, la huelga se incrementó hasta el 33%, ya que de 66 profesores, 22 secundaron el paro.

La Consejería de Educación, que recibe los datos nominales de los docentes que no han trabajado porque secundan la huelga, ha informado antes de mediodía de que sólo el 8,08% del personal docente ha seguido el paro. En Sanidad, siempre según los datos que llegan a la consejería, ha sido mínimo: del 4% del personal. Los ambulatorios del centro de la capital han funcionado como en una "jornada laboral normal", según fuentes de la Administración.

En cuanto al comercio, los centros de El Corte Inglés en Valencia han abierto con normalidad sus puertas minutos antes de las 10 de la mañana, pese a la presencia de los piquetes informativos, que si han logrado a cerrar momentáneamente algunos comercios cercanos al centro comercial de la céntrica calle de Pintor Sorolla. Con una fuerte presencia policial en las puertas, los responsables de personal de El Corte Inglés han aguardado la entrada de las trabajadoras y trabajadores desde primera hora de la mañana, que se ha producido sin ninguna incidencia. En el cercano centro de la calle Colón, los sindicalistas sí han conseguido llenar de pegatinas, con lemas referidos a la huelga general, los escaparates, igual que en el centro de la calle Ruzafa. A las 10 de la mañana han entrado unos pocos clientes, entre despistados y sorprendidos por el ambiente, que registraba una actividad similar a la de un domingo pero con la mayoría de comercios abiertos. En el centro comercial de la avenida de Francia de Valencia, los piquetes tan sólo han tenido una presencia testimonial, poco visible. En Alicante, medio centenar de delegados sindicales, han increpado a los pocos clientes que entraban en El Corte Inglés de la avenida de Maisonnave.