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La angustiosa espera de las familias

Los allegados de los fallecidos en el accidente de Castelldefels reciben atención psicológica en un centro cívico

Ya han pasado 17 horas desde el fatídico momento en el que una treintena de personas fueron arrolladas por un tren en la estación de Castelldefels Playa: doce de ellas han muerto y catorce más (8 hombres y 6 mujeres) han resultado heridas. La noche, habitualmente muy larga en Cataluña por la celebración de la verbena de San Juan, se ha teñido este año de tragedia.

Las familias que durante la noche desconocían el paradero de sus allegados van despejando las dudas: algunos han aparecido por casa; otros figuran en la lista de heridos que maneja la Generalitat y pueden ir a cuidarlos al hospital. Los terceros van haciéndose a la idea que, si no figuran en la lista y no aparecen ya a estas horas, el nombre de su familiar es uno de los 12 fallecidos que todavía no se han podido identificar. Las autoridades ya han avisado que la identificación será "ardua y larga". Según el coordinador del equipo de psicólogos que atiende a los familiares, la mayoría de las víctimas son de origen lationamericano.

Un equipo de cinco psicólogos atiende a la cincuentena de personas que se han acercado hasta el centro cívico que ejerce de improvisada sede de las familias de los afectados. Hasta el local se acercan grupos de jóvenes, adultos angustiados, todos preguntando por su amigo o familiar. Los facultativos los reciben y su trabajo, explican, se basa simplemente en escuchar y proporcionar una voz cálida al dolor. "Es un proceso largo y duro", recalca Andreu Cuadrado, coordinador de los psicólogos.

Las familias reciben información cada tres horas y solo en caso que se inicien los procesos de identificación -los cuerpos están en la Ciudad de la Justicia- serán trasladados a L'Hospitalet. El desfile es lento, y todos buscan lo mismo: respuestas. "Mi hija todavía no ha vuelto a casa. Nos ha llamado un familiar para explicarnos lo que había pasado porque nosotros no lo sabíamos. Al ver que no estaba en casa nos hemos alarmado y hemos venido a buscarla a la playa", ha explicado Rosa Muñoz, madre de una joven de 18 años que tenía previsto pasar la verbena en Castelldefels. Muñoz ha sido derivada al Centro Cívico, donde le han dicho que su hija no figuraba en la lista de heridos, y se ha ido a buscarla manteniendo la esperanza: "espero que esté tomando el sol en la playa y todo haya quedado en un susto tremendo".

Las circunstancias del accidente, que investiga el Ministerio de Fomento, también han suscitado los comentarios de las familias. Algunas de ellas no entienden porque el paso superior de la estación, cerrado al estar habilitado uno subterráneo, no se abrió para la verbena de San Juan, un día de masiva afluencia en el pequeño apeadero de Castelldefels playa.