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El segundo accidente más grave en 30 años tras el de Chinchilla de 2003

No se producía un suceso ferroviario de esa envergadura desde que 19 personas que viajaban en un Talgo entre Madrid y Cartagena murieron en junio de 2003 en un choque con otro tren de mercancías

El accidente ferroviario de esta madrugada en Casteldefells Playa (Barcelona), en el que al menos 12 personas murieron y 17 resultaron heridas, es el segundo más grave registrado en España en las últimas tres décadas tras el ocurrido en Chinchilla (Albacete) en 2003.

El 3 de junio de 2003, 19 personas que viajaban en un Talgo que cubría la línea entre Madrid y Cartagena murieron tras chocar con otro tren de mercancías en Chinchilla. Una cincuenta de personas resultaron heridas como consecuencia del impacto entre ambos trenes.

Según una investigación posterior, el accidente en Chinchilla se produjo porque el factor de circulación dejó el semáforo de salida de la vía en que se encontraba el Talgo en verde, cuando venía un mercancías en sentido contrario, procedente de Murcia.

El 21 de agosto de 2006, siete personas murieron en un accidente de ferrocarril registrado en la localidad palentina de Villada. Además, otras 95 personas resultaron heridas.

Un tren Intercity 280 que cubría la línea Vigo-Hendaya descarriló a la altura de la localidad palentina de Villada. Seis vagones y la máquina del tren descarrilaron para, posteriormente, volcar sobre el pavimento.

Otro de los accidentes más grave ocurrió en Pamplona en marzo de 1997. En esta ocasión, 18 personas murieron y 94 resultaron heridas tras descarrilar un tren en la capital de Navarra.

En agosto de 1993, doce personas fallecieron tras chocar un tren de pasajeros y otro de mercancías dentro de un túnel de la localidad asturiana de Vega de Anzo.

A estas tragedias habría que sumar por su gravedad la que ocurrió en junio de 2006 en Valencia, cuando el descarrilamiento de un convoy de en la red de MetroValencia se saldó con 43 víctimas mortales y 47 personas heridas.

En Europa, el accidente ferroviario con el mayor número de víctimas mortales ocurrió noviembre de 2000 en los Alpes austriacos, concretamente en la localidad de Kaprun. El incendio en un túnel atrapó un funicular que transportaba esquiadores, perdiendo la vida 155 personas.