El arbolado de Montera, víctima de la carga y descarga
Más de la mitad de los 87 alcorques sufren desperfectos
El arbolado de la calle Montera no pasa por su mejor momento. Más de la mitad de los 87 árboles de una de las calles más transitadas de la ciudad tiene su alcorque desgastado, cuarteado o directamente destrozado. Cuatro árboles están muertos y dos alcorques, permanentemente inundados, aguardan nuevo inquilino. Los vaivenes de pesados camiones de proveedores y la falta de cuidado de sus conductores son, según el Ayuntamiento, los culpables de los destrozos.
Un paseo distraído por esta calle, remodelada en 2007, es suficiente para observar como la mayoría de los alcorques -cubiertos por una base rosada de material permeable por la que apuesta el Ayuntamiento para evitar la suciedad y los socavones- están mal conservados. Desgaste, grietas y también socavones de todos los tamaños. Trampas fáciles para pies descuidados. Justo lo que se pretende evitar.
"Esto [el alcorque] no parece nada resistente. El invento está fenomenal porque si alguien no ve muy bien pues no se tropieza, pero ahora está lleno de baches igual", opina Alfonsi tras el mostrador de una tienda de vestidos de novia. "Nosotras lo vemos y los sufrimos todos los días porque nos hemos pegado cada tropezón viniendo al trabajo... Hasta cuando salimos a enseñar el escaparate nos tropezamos también", comentan dos empleadas de una tienda de bolsos señalando un par de baldosas que sobresalen frente a la puerta de su negocio (los camiones también revientan el pavimento).
En la concejalía de Medio Ambiente aseguran que el mal estado de los alcorques no es causa necesaria del deterioro de los árboles y que cuando llegue el momento, no especifican cuándo, se procederá a la restitución del arbolado y sus bases. La imagen empieza a repetirse también en la calle de Fuencarral.



























































