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Lindsay Lohan cambia la moda de Cannes por un brazalete para medir el alcohol

Una juez de Los Ángeles impone a la actriz el uso de la pulsera al ausentarse el pasado jueves de una cita con la justicia

De Cannes a la cruda realidad. Esa es la transición de la polémica actriz Lindsay Lohan quien en menos de 48 horas pasó de las fiestas del festival francés a la decisión de la juez Marsha Revel en Los Ángeles de imponer a la actriz el uso en todo momento de un brazalete que detecta el consumo de alcohol.

Lohan, 23 años, tiene prohibido el alcohol desde su arresto en 2007 por conducir ebria. Es una de las restricciones impuestas en su libertad condicional así como su asistencia a clases contra el alcohol o continuas pruebas de alcoholemia. Sin embargo su ausencia el pasado jueves de una cita con la justicia hizo que la juez aumentara las restricciones con el uso de este brazalete (conocido por sus siglas en inglés de SCRAM) capaz de detectar por el sudor la presencia del alcohol en el sistema de la persona que lo utiliza. El accesorio le será colocado en las próximas horas.

Lohan se personó en el tribunal de Beverly Hills vistiendo un sobrio traje pantalón negro y gafas oscuras. El respeto a la corte que mostró su indumentaria no se reflejó en su puntualidad, presentándose 10 minutos tarde a su cita. La juez aceptó la justificación del abogado Chapman Holley de que su cliente se había visto retenida por el circo mediático que levanta su presencia pero no mostró clemencia cuando el mismo letrado pidió que el nuevo accesorio fuera sustituido por más pruebas de alcoholemia ya que el brazalete puede dificultar el trabajo de la actriz.

La decisión podría haber sido más dura a juzgar por la primera orden de arresto que dictó la juez cuando Lohan no se personó la semana pasada en el tribunal mientras fotos suyas desde el Festival de Cannes inundaban la red. La actriz justificó su ausencia asegurando que su pasaporte le fue robado en Francia, argumento que cayó en oídos sordos. Revel solo levantó la orden de arresto cuando la actriz pagó 100.000 dólares como fianza.

La vida de la joven estrella de Chicas Malas o Ponte en mi lugar se ha convertido en el ejemplo de los excesos de Hollywood. Su carrera se ha visto eclipsada por una continua lista de escándalos y problemas con la ley. Lohan ya vistió el mismo brazalete hace tres años cuando lo aceptó de manera voluntaria tras su primer arresto por conducir ebria.

La actriz tendrá que volver a comparecer en los tribunales el próximo 6 de julio y el incumplimiento de cualquiera de las cláusulas puede ser castigado con seis meses de cárcel. Entre los proyectos laborales de la actriz están varias sesiones fotográficas así como un posible rodaje en Texas que se puede ver aplazado por culpa de su último enfrentamiento legal. Lohan también está negociando su próximo trabajo como Linda Lovelace, una de las principales actrices del cine porno gracias a la película Garganta Profunda.