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La policía judicial excava en el chalet del 'caso kárate'

Es el segundo registro que se lleva a cabo en el domicilio de Torres Baena

La policía judicial realizó esta mañana, por orden del juez instructor Miguel Ángel Parramón, un nuevo registro en el chalet de Fernando Torres Baena en Playa de Vargas (en el municipio grancanario de Agüimes). Esta vez la policía ha acudido a la vivienda del principal imputado en el llamado caso kárate, una supuesta trama organizada de abusos a menores, con una excavadora y ayuda del Ejército de Tierra, con la que se está rastreando el jardín. Torres Baena y su pareja, la también imputada María José González, ambos presos en la cárcel de Salto del Negro, estuvieron presentes en el registro.

Los agentes han inspeccionado una especie de zulo semienterrado en el que, según fuentes cercanas al caso, no se ha encontrado nada. La excavación continuará mañana.

Las partes no conocen por el momento las razones del registro. Una de las hipótesis que se manejan es que se estén buscando restos de fetos por las declaraciones de las presuntas víctimas. Pero, aunque algunos menores han asegurado ante el juez que había chicas que abortaban, los testimonios no indican que se hayan producido interrupciones de embarazo clandestinas. Sí se habla, en cambio, de la píldora del día después.

Varias menores han declarado que Fernando Torres Baena no usaba anticonceptivos cuando mantenía relaciones sexuales con ellas. Una chica explica que "cuando tenía 16 años, Fernando eyaculó dentro de ella", según consta en el sumario judicial, y que, aunque él decía que quería tener hijos con ella, "le convenció para que Mary [María José González] le comprara píldoras abortivas". Añadió que otra menor se había quedado embarazada y había abortado, aunque no precisa dónde ni cómo.

Otra de las menores relató al juez que solía mantener relaciones sexuales con Fernando sin preservativo y que una vez temió haberse quedado embarazada. En este caso la menor asegura que no le sugirieron abortar, sino que Fernando le comentó que, si finalmente estaba encinta, dirían a sus padres que el padre era un compañero. Algunas chicas dijeron que Torres Baena sí usaba preservativos cuando se acostaba con ellas, y otras, que no pero que "eyaculaba fuera". Otro menor también afirma que se utilizaba como anticoncepción "la marcha atrás".

Otra de las hipótesis es que se busquen pruebas relacionadas con la desaparición de Yeremi Vargas, que fue alumno de un monitor de la escuela de Torres Baena. Pero la juez instructora de ese caso rechazó hace semanas hacer una excavación por este motivo.