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Los escándalos de corrupción que afectan al PP

El PP se instala en la teoría de la conspiración ante el aluvión de pruebas del 'caso Gürtel'

Cospedal acusa al Gobierno de "crear tramas donde no las hay" y tacha de "repugnante" la investigación policial de la red.- Rubalcaba le pregunta por qué defiende a los "repugnantes"

La suave "contundencia" de Mariano Rajoy ante los casos de corrupción que enfangan al PP ha permitido que se escuchen con fuerza otras voces dentro de la formación que parecían ya historia y que, lejos de ser desautorizadas, van ganado fuerza. El viernes, Francisco Álvarez-Cascos, ex ministro de Fomento y ex secretario general del PP durante la etapa en que la trama corrupta empezó a hacer negocios con el partido de José María Aznar como trampolín, hilvanó una teoría de la conspiración que hoy ha seguido tejiendo la secretaria general del PP, que ha vuelto a cargar contra el Ministerio de Interior al rebufo de las palabras del viernes de Álvarez-Cascos.

Cascos aseguró a Onda Cero: "La policía que investiga al PP es una policía de camarilla (...) dedicada a fabricar y preconstituir pruebas". La dirección del PP refrendó el ataque, aunque ciñéndose únicamente a la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía. En cualquier caso, quiso puntualizar que era una denuncia "política". "Si el señor Álvarez-Cascos ha hecho estas declaraciones es porque tiene bases sólidas para hacerlas", concluyeron las fuentes consultadas por EL PAÍS.

Mayor Oreja: "Es perfectamente posible"

Fue precisamente en ese sentido en el que puso el acento ese día la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, que respondió con una exigencia a Álvarez-Cascos: "Que vaya a los tribunales o rectifique". Él respondió que ya había denunciado "hechos falsos y calumniosos" referentes a sus supuestos viajes a Canarias pagados por la trama. Y así quedó la cosa hasta hoy.

Esta mañana, Cospedal ha asegurado en Onda Cero (la misma emisora en la que Álvarez-Cascos soltó su acusación el viernes) que "algunos mandos policiales han pretendido manipular seguramente algún tipo de informe" del caso Gürtel. Así, de un plumazo ha trasladado la culpa al Ministerio de Interior, cuya posición ha calificado de "impresentable". "Cuando alguien dice algo tan importante lo que hay que hacer es investigar a aquel que se siente perseguido y manipulado por parte de los mandos políticos de la policía, lo que no hay que hacer es insultarle", ha dicho Cospedal.

El eurodiputado del PP Jaime Mayor Oreja, que hoy pronunciaba una conferencia en la universidad madrileña Rey Juan Carlos, ha asegurado que es "perfectamente posible" que haya policías fabricando pruebas incriminatorias, pues si Álvarez-Cascos lo denuncia, "sus razones tendrá". A los dirigentes del pasado y presente del PP ha respondido el ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, que ha acusado a ese partido de tratar de "defender a sus repugnantes -en alusión a los implicados en la trama corrupta- atacando a la policía, a jueces y fiscales", un comportamiento en su opinión "insostenible e indefendible". El ministro, que ha inaugurado esta mañana unas jornadas sobre agresiones a policías, ha dejado clara su "perplejidad" ante las palabras de Cospedal. "¿Si [los implicados en la trama] tienen un comportamiento repugnante, por qué para defenderles acusan a la policía de comportamientos repugnantes como fabricar pruebas?", ha asegurado.

Los sindicatos policiales se siente insultados

La Confederación Española de Policía (CEP) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) han respondido también duramente a las acusaciones de Cospedal. Para el (SUP), es un "insulto" que Cospedal haya secundado, sin aportar pruebas, la acusación de Álvarez-Cascos de que "una camarilla de policías" ha falsificado pruebas en el caso Gürtel. Igualmente, el CEP le ha reprochado su apoyo a unas acusaciones "tan graves" sin aportar pruebas y sin acudir al juzgado para denunciar los hechos. A su juicio, "no es conveniente que el Cuerpo Nacional de Policía esté en la arena política y sea utilizado como arma arrojadiza". Por este motivo, ha reclamado a los dirigentes populares que, si no aportan pruebas, "obvien referirse a los policías o a determinados policías".

La número dos de Rajoy, en cualquier caso, no se ha amilanado. "Lo repugnante es que crear tramas que ellos sufrieron en sus propios partidos y en sus propias carnes donde no las hay", ha respondido en una rueda de prensa. "Lo repugnante es que se haya intentado archivar" la investigación sobre el supuesto chivatazo a ETA durante la tregua "para proteger a unos policías". "Eso sí es repugnante en un Estado de derecho, en el que lo que tiene que hacer un ministro del Interior es investigar cuando se denuncian malos funcionamientos del Estado de derecho. En los países democráticos se investiga, no se acusa a los que denuncian", ha concluido.

El afecto de Cospedal por las teorías conspiratorias no es nuevo. Ya lo intentó el pasado verano, al denunciar desde la playa las supuestas escuchas ilegales de la policía a su partido, sin que hasta ahora se hayan aportado pruebas ni se haya retirado esa acusación.