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Los manifestantes llevan a los juzgados la actuación policial en El Cabanyal

El Gobierno investiga los hechos.- La policía justifica su actuación por agresión previa de los manifestantes y asegura no tener constancia de heridos

La batalla campal entre policías y vecinos desencadenada el jueves en el barrio valenciano de El Cabanyal por los derribos de viviendas ordenados por la alcaldesa, Rita Barberá, se ha saldado, de momento, con ocho denuncias de otros tantos manifestantes contra la actuación policial. Se prevé que este número siga creciendo.

La Plataforma Salvem el Cabanyal también ha presentado dos denuncias: una en los juzgados contra la Policía Nacional, y otra en la comisaría de la propia Policía Nacional contra la Policía Local. La Delegación del Gobierno, por su parte, investigará los hechos, según ha anunciado la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.

El Gobierno investigará

De la Vega, que fue cabeza de lista por Valencia en las pasadas elecciones generales, ha hecho un llamamiento a la calma "para evitar situaciones indeseables" y ha recordado que el Ejecutivo ha aprobado presentar un recurso de inconstitucionalidad contra la ley de la Generalitat que da vía libre a los derribos en el barrio. "Ahora corresponde hablar a la justicia", ha asegurado la vicepresidenta para concluir que son "muy conscientes de la tensión" que existe entre los vecinos de El Cabanyal, informa Jorge A. Rodríguez.

La investigación tendrá su punto de partida en el informe que el Cuerpo Nacional de Policía ha hecho ya sobre los incidentes y al que ha tenido acceso EL PAÍS. El escrito justifica el "uso mínimo de la fuerza", como califica la carga policial, en una "violenta agresión" previa por parte de los manifestantes. Además, asegura que "no hay constancia de personas heridas como consecuencia de la carga", pese a las imágenes de la actuación, y sí de ocho agentes lesionados.

Según el relato que hace el informe, la Policía Local solicitó el apoyo de una unidad antidisturbios para despejar la vía pública y comenzar los trabajos de derribo ante la presencia de "grupos de personas de la denominada Plataforma Salvem el Cabanyal y colectivos incardinados en el denominado Movimiento Ocupa, contrarios a las actuaciones citadas, llegando a un número de 100 / 120 personas".

Cuando los agentes procedieron a posibilitar el acceso de la retroexcavadora que debía proceder al derribo, se inició "una violenta agresión de las personas allí concentradas, algunas de ellas embozadas, con capuchas y bufandas, mediante el lanzamiento de piedras, botellas, palos, hierros, y otros objetos contundentes", momento en el que se lleva a cabo "una primera carga".

"Posteriormente", prosigue el texto, unas 50 personas, "en acción previamente acordada invaden la vía pública y se sientan en la calzada de la calle para impedir el paso". Los agentes procedieron entonces a desalojar a los manifestantes, que se resisten con "patadas y puñetazos", mientras proseguía el lanzamiento de objetos.

Es entonces, según la versión oficial, cuando "se emplea la fuerza mínima imprescindible" para su desalojo.

La policía recoge en su informe que ocho agentes fueron heridos en los altercados, mientras asegura que "no hay constancia de personas heridas como consecuencia de la carga".

Calma después de la tormenta

La mañana fue tranquila en el Cabanyal. Los vecinos, convocados a las 8.00 en el bulevar San Pedro por la plataforma Salvem el Cabanyal, recibieron con aplausos la noticia que les transmitieron sus portavoces. Gran cantidad de gente ha comentado, periódico en mano, los enfrentamientos con las policías nacional y local.

Todo empezó cuando un grupo de policías nacionales que custodiaban una excavadora chocó con un reducido grupo de jóvenes que lanzando basura y piedras trataban de evitar el avance de la máquina a la zona de derribo.

Las fuerzas de seguridad avanzaron y cargaron contundentemente contra medio centenar de vecinos, aproximadamente, que estaban sentados en el suelo, con los brazos en alto, para evitar que la máquina pasase. Hubo dos detenidos, que ya están en libertad, y dos heridos que se llevó una ambulancia y que ya han sido dados de alta. Los ocho policías que sufrieron heridas, leves, también se encuentran en buen estado.