La "manifiesta animadversión" de Gemma Gallego contra Garzón

El magistrado pide su recusación en las deliberaciones para decidir su suspensión de funciones

La vocal del CGPJ Gemma Gallego, de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM), ha exteriorizado "su manifiesta animadversión" contra el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, razón por la cual el magistrado pide su recusación como miembro de la comisión que delibera sobre su suspensión de funciones.

Previamente a su nombramiento como vocal de Consejo General del Poder Judicial, Gemma Gallego era la titular del Juzgado de Instrucción Número 35 de Madrid, al que correspondió la causa de la supuesta falsificación de un informe pericial que "una notabilísima falta de consistencia intentaba vincular la posesión de ácido bórico en poder de un implicado en los atentados del 11M con anteriores aprehensiones de esa sustancia a miembros de ETA", alega Garzón en su recusación.

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Durante el transcurso de la investigación que el magistrado hizo de los hechos, imputó a los peritos "que de forma tan acrítica e irracional habían aparentado esta inexistente vinculación". Garzón recuerda que Gemma Gallego "revirtió la situación para exculpar a aquellos e imputar sin motivo" al comisario general de policía científica, y otros profesionales de la policía, que habían desestimado por insolvente aquella supuesta vinculación y que posteriormente fueron absueltos por la Audiencia Provincial de Madrid.

Dos meses después de estos hechos, Gemma Gallego fue aupada al CGPJ a propuesta del Partido Popular. "Desde entonces, y posiblemente sintiéndose desautorizada por la Audiencia, esta vocal se ha caracterizado como miembro de la comisión disciplinaria por una constante persecución" de Garzón "hasta un punto poco razonable" y que muestra, según el juez de la Audiencia Nacional, una nula disposición para afrontar de forma objetiva y serena el estudio" de la posible suspensión del magistrado.

Como ejemplos de esta animadversión, Garzón cita tres casos:

Cuando la comisión disciplinaria del CGPJ rechazó la queja interpuesta por la Generalitat valenciana contra Garzón por haber instruido el caso Gúrtel, Gemma Gallego se quedó sola para impugnar el archivo y solicitar que las actuaciones se remitieran al servicio de inspección. Esta vocal habría redactado un voto particular insinuando que el juez "tenía la costumbre de intervenir en causas cuya instrucción" no le correspondía.

En segundo lugar, Garzón recuerda que cuando la comisión disciplinaria le impuso en junio de 2009 "una sanción de 300 euros por falta leve con dos votos a favor incluso del archivo" por dejar libres por error a dos narcotraficantes turcos, Gemma Gallego se descolgó proponiendo contra él una desmedida sanción por falta muy grave, que se castiga con la suspensión o la expulsión de la carrera.

Por último, el magistrado señala que cuando Antonio Panea y José Luis Mazón propusieron que se le sancionara por haber pedido un permiso para ir a Perú, la comisión acordó el archivo de semejante denuncia, "huérfana de todo sentido", pese al voto en contra de Gema Gallego.

Imagen de Gemma Gallego del 28 de julio de 2009 junto a Miguel Collado, en una reunión del pleno del CGPJ.
Imagen de Gemma Gallego del 28 de julio de 2009 junto a Miguel Collado, en una reunión del pleno del CGPJ.CRISTÓBAL MANUEL

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