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La DGT recula con su plan de instalación de radares

Pere Navarro, que tenía previsto tener instalados 2.000 cinemómetros a final de la legislatura, dice ahora que colocará un máximo de 200 anuales

No se sembrarán las carreteras con radares fijos. La instalación de estos dispositivos de vigilancia del tráfico debe ser medida y meditada. Así lo aseguró el director de Tráfico, Pere Navarro, que ha renunciado al objetivo que se había marcado de acabar la actual legislatura con 2.000 radares sobre el asfalto. "No puede haber un crecimiento infinito", ha subrayado.

Navarro ya adelantó en EL PAÍS el 6 de noviembre de 2009 que el número óptimo de cinemómetros para la extensión de la red española de carreteras era de dos millares, aunque esta mañana afinó más y especificó que éstos se irán colocando de forma escalonada, a razón de entre 150 y 200 anuales. Como actualmente hay 520 radares fijos (principalmente en las autopistas y autovías), para alcanzar los 2.000 se necesitarían al menos ocho años.

El director de Tráfico también señaló que no se instalarán radares en carreteras convencionales con una intensidad de vehículos diaria inferior a 6.000. "Allí, por supuesto sí podrán actuar los radares móviles", aseguró. En un desayuno informativo del Foro Nueva Sociedad celebrado esta mañana, Navarro señaló que el debate sobre cuál será el número definitivo de radares no está aún cerrado, pero avanzó que la idea de calcular el número óptimo en función de los kilómetros de carreteras se está aplicando en otros países europeos.

"Habrá un límite y si quieres colocar un radar en otro punto de la red tendrás que quitarlo de otro [sitio, donde estuviera previamente ubicado]. Es una idea que se está conformando en Europa y está bien", explicó. Una teoría que está muy lejos del "habrá radares para todos" que el director de Tráfico ha pronunciado.

De hecho, en los dos últimos años, Tráfico ha huido de colocaciones masivas y ha ido instalando los dispositivos de control de forma muy puntual. La ubicación de cada uno de ellos la decide las autoridades y expertos de una comisión creada en cada provincia. Tras estudiar las ubicaciones más idóneas, la comisión remite su petición a la DGT.

El compromiso de instalación de 2.000 cinemómetros figura también en el programa electoral socialista confeccionado en 2008 para esta legislatura: "Se potenciará el uso de las nuevas tecnologías para la vigilancia y control de la disciplina del tráfico ampliándose hasta 2.000 los puntos de control de velocidad por radares fijos en nuestras carreteras".

Un compromiso que fue recordado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la inauguración del centro automatizado de denuncias de León, el siete de junio de 2008: "El presidente del Gobierno ha reiterado que la reducción de la siniestralidad y de las víctimas en la carretera es uno de los principales objetivos de su gabinete, que tiene intención de instalar hasta 2.000 radares fijos a lo largo de la legislatura", informaba Efe.

Límites de velocidad

El director de Tráfico también quiso zanjar el debate sobre un eventual aumento de los límites de velocidad en autopistas y autovías. Y señaló que países tan avanzados en seguridad vial como Suecia, Holanda y Gran Bretaña, están entre los 111 y los 120 kilómetros por hora.

Pere Navarro señaló por otra parte que toda la recaudación de la Administración General del Estado por multas se destinará, como hasta, ahora a "financiar la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, las campañas de la DGT, financiar programas, proyectos y actuaciones de prevención de accidentes, pero no para subvencionar a víctimas propiamente dicho".

También alertó sobre el consumo de alcohol al volante y señaló que el año pasado la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil denunció a 102.000 conductores que circulaban con una tasa de alcohol superior a la permitida, y que los agentes instruyeron diligencias a 17.000 conductores por delitos relacionados con la conducción y el consumo de alcohol.

Tráfico mira al norte, y entre las iniciativas que más le gustan está la separación de los carriles con vallas para evitar los adelantamientos en las carreteras de un solo carril por sentido (las carreteras convencionales). Navarro reconoció que "se reduce la velocidad de circulación", pero que "es exponencial la reducción de accidentes".

50.000 carnés retirados

El portavoz socialista en el Congreso de los Diputados, José Antonio Alonso, encargado de presentar al director de Tráfico en el desayuno informativo organizado por Economía Fórum, señaló que desde que se puso en marcha el nuevo permiso de conducir, 50.000 automovilistas se han quedado sin carné al agotar todo el saldo de puntos. Alonso fue ministro del Interior en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero y la persona que fichó a Navarro para el departamento de Tráfico. Éste siempre recuerda cómo Alonso le marcó como prioridad absoluta la implantación del sistema de descuento de puntos. El portavoz parlamentario socialista recordó que desde 2003 ha descendido un 43% el número de fallecidos en las carreteras españolas.

Navarro por su parte quiso destacar que alrededor de 15.000 automovilistas pierden cada año el carné al quedarse sin puntos, "lo que significa el 0,06% del censo de conductores". "Son pocos", apostilló, "pero pueden hacer mucho daño".

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