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Marruecos responde "no" a lo que pide España

Gobierno y partidos políticos marroquíes rechazan, a petición de Mohamed VI, cualquier intervención extranjera para resolver la crisis desatada por la expulsión de la activista saharaui

Marruecos ha dicho "no" a España. Y lo ha hecho de forma solemne y contundente. No va a hacer concesiones para resolver la crisis desatada por la expulsión de El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, de la activista saharaui Aminetu Haidar en huelga de hambre desde hace 17 días en el aeropuerto de Lanzarote. A instancias del rey Mohamed VI el ministro de Asuntos Exteriores, Taieb Fassi-Fihri, se reunió el martes por la noche con los líderes de todos los partidos políticos con representación parlamentaria. Juntos rechazan "cualquier intervención extranjera" sobre el "caso Haidar" "cualquiera que sea su origen", incluso si la formula un Gobierno amigo como el español.

El rechazo queda plasmado en un largo comunicado difundido hoy bajo el título: "La clase política expresa su indignación y se niega a ceder al chantaje". El texto es de una virulencia inusual contra los independentistas saharauis y el Frente Polisario al que vincula con el secuestro de los tres cooperantes españoles el domingo en Mauritania.

Rabat vincula al Polisario con el secuestro de los tres cooperantes españoles

La reunión entre el ministro y los secretarios generales de los partidos ha estado "básicamente dedicada al caso particular [de Haidar] así como a la petición, formulada hoy [martes 1 de diciembre], de las autoridades españolas de que se le entregue un pasaporte marroquí".

El ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos mencionó, a principios de semana en Estoril (Portugal), que Haidar podía solicitar un nuevo pasaporte en un Consulado de Marruecos en España, pero que también cabía la posibilidad que le fuese devuelto el que le fue retirado, el 14 de noviembre, por la policía marroquí en El Aaiún. Eso es exactamente lo que reclama la activista para poder regresar a la ciudad en la que vivía con sus dos hijos y su madre.

Órdenes desde el exterior

"Haidar", responde el comunicado, "se ha colocado a sí misma en esta situación, al servicio de una agenda política fijada por los que la dan las órdenes desde el exterior", en alusión a Argelia y al Frente Polisario. Su actuación "es un desafío a las autoridades marroquíes y una provocación ante los sentimientos nacionales". "El conjunto de las fuerzas vivas del país (...) manifiestan su rechazo de ceder al chantaje", prosigue. "Los partidos políticos piden al Gobierno de Su Majestad el Rey que no acceda a la petición de las autoridades españolas".

El texto concluye tratando de achacar parte de la responsabilidad del secuestro de los españoles en Mauritania al Frente Polisario. Ese ataque "es la demostración de la implicación de varios grupos en actos terroristas perpetrados en la región con la connivencia probada de personas que residen en los campamentos de Tinduf", en el sureste de Argelia y controlados por el movimiento independentista. Las fuerzas de seguridad españolas y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), el principal servicio secreto, están convencidos de que la rama de Al Qaeda en el Magreb está detrás del secuestro de los cooperantes.

El cónsul de Marruecos en Las Palmas, Abderamán Leibek, puso hoy en duda que Haidar esté haciendo una huelga de hambre y afirmó que le expediría un nuevo pasaporte "en media hora" si pide perdón a su rey por el "acto de traición a su patria" cometido en el aeropuerto de El Aaiún. Haidar rellenó la ficha policial y en el apartado sobre su lugar de residencia escribió Sáhara Occidental en lugar de Marruecos.