Los inmigrantes ya deambulan por Jaén

Los parados locales cubren las necesidades de mano a obra a un mes de la campaña de la aceituna

La crisis y el hambre no entienden de mensajes institucionales. El Gobierno central y la Junta de Andalucía habían redoblado este año las campañas para informar a los inmigrantes de que no hace falta mano de obra foránea en la campaña de recogida de la aceituna porque las necesidades están cubiertas con los parados locales. Así y todo, más de un centenar de inmigrantes deambulan ya por la provincia de Jaén en busca de un trabajo en los tajos, a pesar de que aún falta un mes para el inicio de la campaña olivarera.

La concentración de inmigrantes, en su mayoría magrebíes y subsaharianos y procedentes de otras provincias españolas donde han finalizado las campañas agrícolas, es especialmente visible en la capital jiennense, donde el centro de transeúntes, con capacidad para 45 plazas, lleva varios días desbordado. Tanto el Foro Social como Cáritas han pedido la urgente apertura de los 20 albergues para temporeros de la provincia, con capacidad para 800 plazas, pues de lo contrario advierten que serán muchos los inmigrantes que se vean obligados a dormir en la calle.

Más información
La recogida de la aceituna en Jaén tampoco precisa temporeros nacionales
Los albergues de la aceituna se abrirán a todos los temporeros

Los albergues para temporeros no suelen abrir hasta mediados de noviembre y, en todo caso, su función es la de servir de tránsito para los que buscan un trabajo en la aceituna. De hecho, su estancia máxima se ha acortado este año de cinco a tres días. Además, el subdelegado del Gobierno en Jaén, Fernando Calahorro, indicó que este año se va a extremar el control de los inmigrantes que carezcan de permiso de trabajo y de residencia. Con todo, la presión social impidió que prosperara el anuncio de la Administración de que los albergues vetarían la entrada a los sin papeles.

Solamente en la provincia de Jaén, la campaña de la aceituna moviliza unos 100.000 trabajadores. Sin embargo, a los 65.000 inscritos en el Régimen Agrario de la Seguridad Social hay que añadir este año los más de 52.000 parados de la provincia, lo que ha llevado a las instituciones a pedir que no vengan trabajadores foráneos para no crear tensiones en las explotaciones agrarias. El convenio del campo de la provincia de Jaén no contempla la obligatoriedad de los empresarios a dar alojamiento a los temporeros. Tampoco es habitual realizar contrataciones en origen.

El problema no es nuevo. El año pasado llegaron a concentrarse en Jaén más de medio millar de inmigrantes en busca de un trabajo en la recogida de la aceituna. Los centros de acogida se colapsaron y muchos de ellos dormían al raso.

Varios inmigrantes en el Centro de Acogida de transeuntes de Jaén.
Varios inmigrantes en el Centro de Acogida de transeuntes de Jaén.JOSÉ MANUEL PEDROSA

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS