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El inspector de Hacienda acorralado

El acusado por la supuesta trama de corrupción en la Inspección de Hacienda en Cataluña no convence en sus explicaciones por la compra de un piso a Núñez y Navarro

Las monótonas sesiones del juicio por la supuesta trama de corrupción en la Inspección de Hacienda en Cataluña acabaron esta mañana a cuenta del interrogatorio de Manuel Abella, responsable de Unidad encargada de las empresas inmobiliarias. El fiscal Emilio Sánchez Ulled se mostró implacable con el acusado, que ha acabado contra las cuerdas y no ha sabido ofrecer una explicación convincente sobre cómo pagó un dúplex que compró a la constructora Núñez y Navarro en 1994, cuando hacía un año que era el responsable de las inspeccionar a ese grupo de empresas.

La vivienda en cuestión se tasó en 625.052 euros pero Abella pagó 486.819, incluidos los 162.273 que le costaron las obras de reforma. La cuota que empezó pagando Abella era de 3.681 euros, que por entonces era superior a su sueldo. La fiscalía solicita para él penas que suman 19 años de cárcel y sostiene que Núñez y Navarro sobornó al acusado para que las inspecciones tributarias le fueran favorables a la constructora.

Abella ha relatado esta mañana al tribunal que sufragó la compra con 60.000 euros de una herencia de su madre que, por cierto, reconoció no haber declarado a Hacienda, así como y con la venta de otros pisos. Sin embargo, los números que le hizo el fiscal de viva voz no cuadraron y todavía quedaron decenas de millones por justificar. "Cada uno gestiona su patrimonio como le da la gana", replicó Abella. "De acuerdo. Pero porqué le dio a usted la gana de gestionarlo así", le inquirió la magistrado Carmen Sánchez Albornoz, presidenta del tribunal de la Sección Novena de la Audiencia de Barcelona. El acusado se reiteró en sus explicaciones poco convincentes.

Amigo personal

Cristóbal Martell, abogado del grupo Núñez y Navarro, ha explicado que el precio de compra del dúplex fue el precio de mercado y que las condiciones que le ofertó la oficina bancaria de Caixa de Catalunya a Abella eran las mismas que podía disfrutar cualquier ciudadano. En el expediente interno de la caja a propósito de esa hipoteca se anotó la expresión "es amigo personal de José Luis Núñez", ex presidente del F. C. Barcelona. "El señor Núñez no conoce de nada al director de la oficina", ha explicado el abogado.

Mañana se reanudará el juicio y la declaración de Abella a las preguntas del fiscal. El inspector es el único al que la fiscalía acusa de amañar las actas a diversos grupo de empresas, como el grupo Torres o la inmobiliaria Ibusa.