Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Crisis financiera mundial

De la Vega: "España estará en Washington"

La vicepresidenta confía en las gestiones del presidente Zapatero en la Cumbre Asia-UE para lograr una invitación a la reunión del G-20 de noviembre convocada por Estados Unidos

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha asegurado hoy que está convencida de que España estará en todas las reuniones, al ser preguntada sobre la presencia del Ejecutivo español en la cumbre para abordar la crisis financiera que se celebrará en Estados Unidos el 15 de noviembre. De la Vega se ha referido a la celebración de la Cumbre UE-Asia, la Cumbre Iberoamericana de la próxima semana y finalmente a la que tendrá lugar en Estados Unidos. "Estoy convencida de que España estará en Washington", ha recalcado la número dos del Gobierno.

Ante una nueva pregunta sobre esta misma cuestión, sobre si las declaraciones del vicesecretario general del PSOE, José Blanco, y del ministro de Industria, Miguel Sebastián, no facilitan que España esté en esa cumbre, De la Vega ha insistido en que "más allá de las declaraciones, lo que importa es el trabajo diplomático que se está realizando, que es razonable y se corresponde con la capacidad y el prestigio de nuestra diplomacia".

Ofensiva diplomática

Estas declaraciones llegan en medio del despliegue diplomático lanzado por el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, para asistir a la reunión que intentará refundar el modelo económico para salvar la crisis financiera. A la cita, convocado por Washington como anfitrión, está convocado en principio el G-20, grupo que reúne al G-8 (selectivo de primeras potencias mundiales) más una lista de los principales países emergentes.

El Gobierno español ha realizado gestiones ante el Congreso estadounidense y la Casa Blanca, aunque no con el presidente George W. Bush, informa Miguel González.

Zapatero se encuentra hoy en Pekín la cumbre Asia-Europa para reunir más apoyos de cara a intentar estar en la reunión del 15 de noviembre. La séptima cumbre Europa-Asia reúne entre hoy y mañana a los máximos dirigentes de 43 naciones, con la crisis financiera mundial como tema principal. El jefe del Ejecutivo español quiere aprovechar su viaje para recabar apoyos a la pretensión de España de participar en la cumbre de Washington, ya que varios de los países asiáticos de la ASEM -como China, India, Japón, Indonesia y Corea del Sur- forman parte del G-20.

Formato cerrado

Tras la foto de familia, se ha podido ver a Zapatero conversar con el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, y con el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, dos de sus valedores -junto al primer ministro británico, Gordon Brown-. Fuentes oficiales de la delegación japonesa han dado por hecho que el formato de la cumbre de Washington está cerrado.

Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se ha mostrado hoy favorable a ampliar el número de países que acudirán a la reunión del 15 de noviembre. Ban señala en un comunicado que es misión de la organización que dirige liderar "un multilateralismo incluyente que quede reflejado en cualquier discusión sobre las reformas del sistema monetario y financiero internacional".

El presidente del Gobierno ha reclamado en este foro una reforma del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ha apoyado las medidas de emergencia puestas en marcha para rescatar a los sistemas financieros, pero ha advertido de la tentación de caer en el proteccionismo. Zapatero, en un breve discurso en la cena de la reunión, ha abogado por dotar al FMI de un nuevo mandato y de nuevos mecanismos de supervisión de los mercados, y ha propuesto que este organismo facilite préstamos a las economías emergentes con problemas.

Zapatero ha achacado la situación actual a "una crisis de responsabilidad", en la que "unos pocos se han enriquecido mucho y la mayoría se está empobreciendo". "Los mercados no confían en los mercados" dado el alto grado de especulación y de irresponsabilidad por el que han pasado. Además, ha instado a las potencias emergentes, y en especial a China, a desempeñar un papel importante para la estabilidad de los sistemas financieros y la corrección de desequilibrios.