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El Ayuntamiento descarta prohibir que los buses de turistas paren en la Sagrada Familia

Los vecinos de este barrio consideran que estos vehículos colapsan la circulación

El Ayuntamiento de Barcelona descarta prohibir la parada frente a la Sagrada Familia de los autobuses privados que dan servicio a los turistas, tal y como reclaman los vecinos de este barrio por considerar que estos vehículos colapsan la circulación, sobre todo durante el verano y los fines de semana. El edil de Movilidad, Francesc Narváez, ve inviable esta petición porque "hoy por hoy es imposible prohibir que los autobuses aparquen allí", ya que éste es uno de los principales medios de transporte utilizado por los turistas que pasan por Barcelona para acercarse al templo de Gaudí, más de 150 de estos vehículos en los días de mayor afluencia.

Los vecinos denuncian que los conductores que "descargan" turistas en las calles Sardenya o Marina, en un punto donde sólo pueden parar unos instantes, suelen estacionar con el vehículo con el motor encendido, a la espera de que los visitantes vuelvan a subir, o, si no, se dedican a dar vueltas por la zona con el autobús, creando problemas de tráfico, hasta que recogen de nuevo al pasaje.

No obstante, Narváez asegura que las peticiones de los vecinos "no van a caer en saco roto" y que el Consistorio está buscando soluciones, aunque recuerda que los residentes rechazaron -porque afectaría a una zona verde- la propuesta municipal de construir un aparcamiento subterráneo de tres plantas, en la plaza Gaudí, para sacar los vehículos de la superficie.

Una regulación más estricta

Tras el fracaso de un aparcamiento de pago destinado a autobuses que el Ayuntamiento instaló en la esquina de Consell de Cent con Cartagena, los vecinos exigen una regulación más estricta: la prohibición de que estos vehículos puedan parar frente a la Sagrada Familia, y la construcción de un aparcamiento disuasorio más próximo, en el entorno de la plaza Hispanidad (Diagonal-Aragón). Los autobuses dejarían allí a los turistas, quienes sólo tendrían que recorrer unos 300 metros hasta el templo, ha explicado el responsable de Urbanismo de la Asociación de Vecinos Sagrada Familia, Joan Balanyach.

"No despreciamos esta idea y la estudiaremos, sobre todo ahora que se prevé la transformación del sector del nudo de Glòries, que afectará al tráfico de esta zona de Diagonal", subraya Narváez, quien reconoce la dificultad de intervenir en una zona que concentra tanto tráfico de personas y vehículos en sólo dos manzanas. La asociación de vecinos va más allá en sus peticiones para apaciguar el tráfico, y plantea la peatonalización de los viales cercanos a la Sagrada Familia durante los fines de semana, para dar espacio a los miles de turistas diarios y también a los residentes.