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Reportaje:

'La patata', de momento, se queda en su sitio

Una sentencia da la razón a Andrés Nagel e impide al Ayuntamiento de Amorebieta trasladar su escultura

El Ayuntamiento de la localidad vizcaína de Amorebieta no podrá mover de su ubicación actual la escultura del artista guipuzcoano Andrés Nagel. El juzgado de lo Mercantil nº 1 de Bilbao considera que el Consistorio "no está legitimado para alterar el enclave de la obra, conocida popularmente como La patata.

La sentencia obliga al Consistorio vizcaíno a cumplir el contrato que firmaron los anteriores responsables municipales en 2002. El titular del Juzgado, Edmundo Rodríguez Achútegui, ha dado la razón al escultor, que había solicitado que se mantuviera su pieza en la rotonda para la cual había sido concebida ya que, de lo contrario, se atentaría contra a la integridad de la obra.

Se trata del mismo juez que desatendió hace meses la demanda millonaria del arquitecto Santiago Calatrava contra el Ayuntamiento de Bilbao por la modificación de su puente Zubi Zuri. En esta ocasión, la resolución considera que "no hay interés público que justifique el incumplimiento contractual" y añade que es posible mejorar la calidad de vida de los vecinos de Amorebieta con la reforma urbanística, manteniendo al mismo tiempo la obra en su sitio.

La excepción del interés público

El alcalde de Amorebieta, David Latxaga, ha reconocido hoy estar "muy satisfecho" con la sentencia y ha destacado que el juez dictamina que "no se puede prohibir al Ayuntamiento la reubicación de la escultura", como requería su autor.

El alcalde ha anunciado que el Consistorio no recurrirá el fallo, ya que éste permite el cambio de sitio de la escultura en beneficio del "interés público", lo que constituyó uno de los principales argumentos defendidos por el Ayuntamiento durante el juicio. Por tanto, el Amorebieta podrá trasladar la obra cuando exista un plan municipal para ello en beneficio del interés público.

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