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La crisis del Partido Popular

Reunión improvisada entre Rajoy y San Gil en Vitoria

La presidenta del PP dice que dejará su cargo si no recupera la confianza en el líder de su partido

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha mantenido una reunión improvisada con la presidenta del partido en País Vasco, María San Gil, después de acudir a la capilla ardiente del guardia civil y visitar a los heridos del atentado perpetrado por ETA contra la casa cuartel de Legutiano (Álava) la pasada madrugada, han informado fuentes populares.

La reunión, a la que también han acudido otros dirigentes del PP vasco, como Antonio Basagoiti, Carmelo Barrio, Leopoldo Barreda y María José Usandizaga, ha sido sobre las ocho de la tarde en un hotel próximo al aeropuerto de Foronda (Vitoria), mientras Rajoy esperaba la salida de su vuelo con destino a Madrid.

Éste es el primer cara a cara entre Rajoy y San Gil después de que el pasado domingo la dirigente del PP vasco anunciara en un comunicado que abandonaba la ponencia política que el partido prepara para el congreso de junio por diferencias de criterio "fundamentales", lo que ha generado la división del partido entre partidarios y detractores de San Gil.

La reunión se ha producido horas después de que San Gil afirmara que durante el proceso de redacción de la ponencia política sintió una "quiebra de confianza" en la dirección nacional de su partido. En consecuencia, ha decidido adelantar la convocatoria del congreso regional del PP vasco al mes de julio -su celebración no estaba prevista hasta marzo, una vez celebradas las autonómicas en las que ella es la candidata a lehendakari-. Si la confianza perdida no se recupera antes del congreso regional, se retirará para que sea otro candidato quien presida el partido en País Vasco.

Se sintió "engañada"

San Gil ha llegado a asegurar que se sintió "engañada" a lo largo del "duro" proceso de negociación que supuso la redacción de la ponencia política del PP en la que en todo momento hubo "discrepancias de fondo y de forma". También ha admitido que, al confrontarse dos planteamientos antagónicos, Rajoy designó un interlocutor, José María Lassalle, que fue claro y directo, con quien discutía y debatía pero, al no haber una postura clara, el viernes se puso en contacto con Rajoy, quien admitió sus enmiendas al texto.

El domingo se dio una lucha por intentar modificar y cambiar determinados artículos que San Gil consideraba "imprescindibles y necesarios", entre ellos lo que se referían al Estatuto catalán y el Estatuto Vasco. "Se me intenta imponer una nueva redacción y como soy muy tozuda, a regañadientes y de mala gana, se admite, al final, el texto de la ponencia", contó San Gil.

Según la presidenta del PP vasco, el problema que tuvo para llegar a no firmar la ponencia "no es el texto" por el que peleó hasta el último minuto y consiguió que, al final, "no quedara más remedio que sacar adelante". Hay un problema de quiebra de confianza en la dirección general, suficientemente grave como para que diera "un paso atrás" y no avalara con su presencia esa ponencia, ha afirmado.

La ponencia política del PP fue presentada finalmente ayer martes en la sede nacional del partido en Madrid por los otros dos ponentes del texto, el presidente del PP canario, José Manuel Soria, y la senador por Girona, Alicia Sánchez Camacho. Los dos mantuvieron durante la rueda de prensa que San Gil compartía el "100% del texto".

La presidenta del PP vasco convocó por sorpresa a los medios de comunicación esta mañana y tres días después de expresar a través de un comunicado su marcha de la ponencia política del PP. San Gil ha comparecido también el día en que la banda terrorista ETA ha vuelto a atentar en el País Vasco. Una furgoneta bomba ha estallado esta madrugada en la casa cuartel de Legutiano (Álava) causando la muerte a un guardia civil y heridas a otros cuatro agentes.