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El Prado tiene nueva inquilina

'La Venus del espejo' regresa a España para una exposición

El famoso cuadro regresa a España para la exposición  Las Fábulas de Velázquez .
El famoso cuadro regresa a España para la exposición Las Fábulas de Velázquez. EFE

La Venus del espejo, una de las obras más emblemáticas de Velázquez que se conservan fuera de España, ha sido colgada esta tarde en las paredes del Museo del Prado, donde formará parte de la exposición que la pinacoteca dedicará este mes al maestro sevillano.

La obra, que pertenece a la National Gallery de Londres, ha seguido el protocolo habitual en este tipo de traslados, según han explicado fuentes del Prado, y podrá ser contemplada por los visitantes del museo a partir del próximo día 20 en la exposición Las Fábulas de Velázquez. La muestra está incluida en el programa de actos de celebración de la inauguración de la mayor ampliación de la historia del museo y ha sido organizada para conmemorar los 188 años de vida de la pinacoteca.

La Venus del espejo, óleo sobre lienzo de 122,5 por 177 centímetros, es uno de los grandes atractivos de la exposición, en la que se profundizará en la faceta del maestro sevillano como pintor de historia a través de 28 obras pintadas por él y 24 de otros artistas. Exhibida por última vez en el Museo del Prado en 1990, con motivo de la antológica dedicada a Velázquez, se trata de la única obra que se conserva del maestro sevillano en la que aparece una mujer desnuda, aunque se sabe que pintó alguna más. Es, además, el primer desnudo integral de la pintura española (estaba prohibido en España pero Velázquez, protegido por el rey, se atreve a realizarlo, eso sí, de espaldas).

Una azarosa historia

Sobre la identidad de la modelo, cuenta la Wikipedia que, como en el caso de la Maja desnuda de Goya, hay diversas teorías. Se pensó en la pintora italiana Lavinia Triunfi, que habría posado para él en Roma. Últimamente ha ganado auge la hipótesis de que era una amante romana del pintor, a quien éste dejó embarazada. Diversos documentos prueban la existencia de un hijo ilegítimo. La autoría del cuadro es indiscutible, pero sobre su fecha de ejecución existen diferentes teorías. La pintura aparece inventariada en el año 1651 entre los bienes de Gaspar Méndez de Haro, sobrino del Conde Duque de Olivares, lo que hace suponer que debería ser anterior a 1648, año en que Velázquez emprendió su segundo viaje a Italia, del que no regresó antes de la fecha del citado inventario. Otra posibilidad es que pintara la obra en Italia durante los dos años en los que residió allí y luego fuera enviada a España antes de su regreso.

Estuvo desde 1688 a 1802 en poder de la Casa de Alba, donde llegó después del matrimonio del Duque de Alba con Cristina de Haro y Guzmán, hija del marqués del Carpio, del que heredó el cuadro. La pintura fue incautada, de 1802 a 1808, por Manuel Godoy a la muerte de la duquesa Cayetana de Alba. En 1808 el cuadro fue adquirido por G.A.Wallis para W. Buchanan, de Londres, que lo tuvo hasta 1813. Posteriormente pasó a manos de George Yates, quien poco después lo vendió a J. B. S. Morrit (Yorkshire) por 500 libras. En 1905 fue vendido a la casa Agnew and Son, de Londres y en 1906 lo adquirió la National Gallery por 45.000 libras.

En 1914, el lienzo fue acuchillado por una sufragista inglesa que le dio siete puñaladas que apenas si se notan. En la actualidad se exhibe protegido por un espejo. Velázquez trata el tema de Venus ante el espejo de una manera muy diferente a los artistas venecianos, dándole un sesgo personal y muy español al tema de la mujer tendida. La deidad, que en la pintura del sevillano se humaniza hasta el punto de ser tan sólo una mujer, está de espaldas y su rostro tan sólo se adivina en el espejo que sostiene el cupidillo. Con gran ironía, el pintor presenta de forma borrosa el rostro de la belleza.