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Un 'picasso' agujereado y una venta arruinada

El millonario Steve Wynn agujerea 'El sueño' justo después de obtener 110 millones por él

Imagen de la subasta de 'El sueño' en 1997 en Christie's, cuando Wynn se hizo con la obra.
Imagen de la subasta de 'El sueño' en 1997 en Christie's, cuando Wynn se hizo con la obra. AP

La combinación de un codo imprudente con una enfermedad que afecta a la visión periférica ha dado al traste con la venta de arte más millonaria de la historia. El multimillonario Steve Wynn tuvo que deshacer el trato por el que un comprador se comprometió a pagarle 139 millones de dólares por El sueño de Pablo Picasso. La razón: nada más venderlo Wynn dañó el cuadro con un codo, haciéndole un agujero del tamaño de una moneda.

Steve Wynn acababa de vender El sueño, un retrato de su amante Marie-Thérèse Walter que Picasso pintó en 1932, al coleccionista de arte Steven Cohen por 139 millones de dólares (110 millones de euros), el precio más alto jamás pagado por una obra de arte, cuatro millones por encima del retrato Adele Bloch-Bauer I de Gustav Klimt, vendido de forma privada en julio de este año.

Otro cuadro del pintor malagueño, Muchacho con pipa, ostenta el récord de precio en subasta, con 104 millones de dólares (82,8 millones de euros).

Retinitis pigmentosa

Tras finalizar la venta, Wynn, que sufre retinitis pigmentosa, una enfermedad ocular que afecta a la visión periférica, estaba enseñando el cuadro a unos amigos cuando levantó el brazo para mostrar un detalle y, al bajarlo, agujereó con su codo la tela, provocando un agujero del tamaño de una moneda, según ha relatado en su blog la guionista Nora Ephron, presente en el momento del accidente.

"En ese momento, su codo se estrelló contra el cuadro. Hubo un ruido terrible. En el medio, había un agujero negro del tamaño de un dólar de plata", escribe la guionista. "Mirad lo que he hecho. Gracias a Dios he sido yo", fue la reacción de Wynn, según Ephron.

La noticia ha sido confirmada por la oficina del multimillonario, que compró la obra en 1997 por 48,4 millones de dólares. Ahora, Wynn, que ha amasado su fortuna con la propiedad de casinos de Las Vegas como el Mirage o el Bellagio, sostiene que se quedará con el cuadro y que intentará arreglarlo.