Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La policía detiene en Valencia a dos hombres a los que relaciona con el 11-M

Sus huellas estaban en el piso de Leganés y en el coche abandonado en Alcalá de Henares

La policía ha detenido hoy a dos hombres en Valencia por su presunta relación con los atentados del 11 de marzo en Madrid. Los arrestados son el argelino Abdelkrim Beghadali, de 41 años y domiciliado en la localidad valenciana de Tavernes de la Valldigna, y el sirio Safwan Sabagh, de la misma edad y residente en Valencia. Las huellas dactilares en un libro hallado en el piso de Leganés en el que el 3 de abril se suicidaron siete supuestos terroristas, y dos números de teléfono encontrados en el coche localizado el 13 de junio en Alcalá de Henarés (Madrid) han sido las pistas que han conducido a estas detenciones.

Así lo ha anunciado hoy el ministro de Interior, José Antonio Alonso, que ha precisado además que ambos sospechosos fueron detenidos ya los pasados 22 y 23 de marzo por su posible relación con los atentados, aunque fueron puestos en libertad sin cargos el 24 de ese mes, al no encontrar el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo indicios para incriminarles.

Sin embargo, las huellas en un libro encontrado por la policía en la vivienda sita en el número 40 de la calle Carmen Martín Gaite de Leganés (Madrid) han conducido ahora de nuevo hasta Beghadali, que fue arrestado a las 11.15 cerca de su domicilio de Tavernes de la Valldigna. Beghadali es imán de la mezquita de Torrent (Valencia), y en su día lo fue también de la del barrio de Russafa, en la capital levantina. Lleva 15 años residiendo en España, y está casado con una vallisoletana, con la que tiene tres hijos.

Menos de una hora después, a las 12.05, era arrestado en Valencia el otro sospechoso, a cuyo nombre estaban los dos números de teléfono —uno fijo y otro móvil— anotados en un papel hallado en el vehículo Skoda Fabia que la policía detectó en junio en Alcalá de Henarés. Los agentes rastrearon ambas líneas; la fija correspondía a un local comercial que el sospechoso regentaba en Valencia. De esta investigación se pudo deducir la supuesta implicación de Sabagh en el 11-M, según Alonso.