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Detenidas nueve personas por defraudar 52 millones a Hacienda al importar coches de lujo

La organización utilizó empresas ficticias y testaferros para importar ilegalmente más de 3.500 vehículos sin abonar el IVA.

La Guardia Civil ha detenido a nueve personas por supuesto fraude a la Hacienda Pública de más de 52 millones de euros tras una operación en la que ha desmantelado una red que utilizaba empresas ficticias y testaferros para importar ilegalmente más de 3.500 vehículos sin abonar el IVA.

La operación Tuareg, que se ha desarrollado en Navarra, Madrid y Guipúzcoa, se ha saldado con la detención de las nueve personas referidas, entre los que se encuentran los integrantes de la cúpula de la organización, administradores de empresas y testaferros, ha informado la Dirección General de la Guardia Civil.

Las investigaciones, en colaboración con la Agencia Tributaria y la Hacienda Foral Navarra, comenzaron cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la existencia de un grupo de empresas que podrían haber estado importando vehículos llevando a cabo una actividad irregular en la matriculación de vehículos de lujo y defraudando en el pago de los impuestos del IVA.

Vehículos de Alemania y Bélgica

Posteriormente, se constató la existencia de una red que se dedicaba a las adquisiciones intracomunitarias de vehículos procedentes de Alemania y Bélgica, eludiendo el pago del impuesto especial de matriculación de vehículos y el IVA, para lo cual utilizaban empresas ficticias dirigidas por testaferros.

El procedimiento para realizar el fraude consistía en matricular cada vehículo por primera vez en España, asignándole un valor muy inferior al real del mercado. De esta forma, pagaban como impuesto especial una cantidad insignificante para el tipo de vehículo del que se trataba. Eludían el pago del IVA apoyándose para ello en la red de sociedades ficticias y testaferros que se encargaban de falsificar los documentos de importación de los vehículos. En algunos casos la red llegó a pagar menos de 50 euros por la matriculación de vehículos de las marcas Porsche o Ferrari, de forma que a la vez eludían los impuestos, ejercían una competencia desleal y perjudicaban gravemente a los importadores legales del sector.