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La farmacéutica Esteve da entrada a un inversor alemán y se prepara para una etapa de adquisiciones

El grupo Lubea obtiene una participación minoritaria del 26% de la compañía catalana, que no descarta salir a Bolsa en el medio plazo

Josep Catà Figuls
Farmaceutica Esteve
El consejero delegado de la farmacéutica catalana Esteve, Staffan Schüberg, acompañado por el director financiero, José Luis Urbieta.Andreu Dalmau (EFE)

La familia Esteve, propietaria de la compañía farmacéutica que lleva su nombre y representante de una larga historia de sagas familiares al frente de laboratorios catalanes —el suyo fue fundado en 1929 por Antoni Esteve Subirana en Manresa (Barcelona)— ha decidido dar un paso más en la nueva etapa de la compañía. Tras ceder el mando ejecutivo a un directivo externo a la familia en 2017, este miércoles ha anunciado que ha dado entrada a un grupo de inversión privada en su accionariado. El grupo alemán Lubea se ha hecho con una participación minoritaria del 26% en Esteve, con el objetivo de que sea el soporte financiero que necesita la empresa en la senda de expansión y adquisiciones que ha emprendido. El grupo inversor tendrá presencia en el Consejo, al que se incorporarán consejeros independientes y en el que la familia seguirá teniendo la mayoría, pero la compañía no descarta a medio plazo su salida a Bolsa.

La decisión de dar entrada al capital privado en el accionariado del histórico laboratorio se enmarca en la estrategia que, desde hace más de un lustro, decidió seguir Esteve. La compañía, dedicada a la producción de medicamentos para patologías neurológicas como el Alzheimer, psiquiátricas y en medicamentos contra el dolor (sus productos históricamente más conocidos son Afterbite, Dormidina o Triptomax), así como en áreas de oftalmología o patologías crónicas, redefinió su plan estratégico en 2018, y decidió centrarse en medicina especializada y en ser propietaria de sus productos. Esto llevó al año siguiente a desinvertir en su división de genéricos, a adquirir en 2020 la farmacéutica alemana Riemser, y a entrar en nuevos mercados (el año pasado, en Portugal e Italia).

“En 2018 decidimos que queríamos ser relevantes en innovación, y seguir siendo importantes para la salud de la gente. Para esto necesitábamos fortalecer nuestro negocio en medicamentos de los que somos propietarios, porque nos da más flujo de caja para seguir invirtiendo. Pero aún no estamos en la posición de tomar grandes riesgos”, ha explicado el consejero delegado, Staffan Schüberg, que ha pilotado la nueva estrategia desde que llegó en 2017. En un desayuno informativo para dar a conocer los resultados del año pasado, Schüberg ha explicado que para seguir siendo relevantes, la compañía tiene que tomar mayores riesgos, para lo que es necesario tener acceso a capital. Así ha justificado la búsqueda de un inversor privado, una operación en la que la empresa ha sido asesorada por Morgan Stanley y Faus Moliner.

El grupo Lubea tendrá el 26% de Esteve Healthcare. Esta sociedad concentra el negocio farmacéutico del laboratorio familiar (tiene la división de farma, y la división de CMO, que se dedica a fabricar principios activos para otros laboratorios), y la familia seguirá teniendo el 74% de las acciones mediante el grupo Esteve Lifesciences. Este mismo años, la sociedad se separó del resto de negocios que tiene la familia, que por otro lado seguirá controlando al 100% la Corporación Químico Farmacéutica Esteve, la sociedad inversora que es propietaria del 50% de Esteve Teijin Healthcare, del 50% de Isdin, y del 15% de Hangzou Jiuyuan Gene Engineering.

El consejero delegado no ha detallado cuánto dinero supone la entrada de Lubea, pero ha destacado que el capital invertido es “significativo”. Schüberg ha destacado que por ahora no se está estudiando una salida a Bolsa, pero no lo ha descartado: “Tenemos la instrucción de gestionar la compañía como si estuviera en Bolsa, y la opción de salir a Bolsa siempre está ahí, no es un futuro inmediato pero diría que es bastante posible en su debido tiempo”. La inyección de capital permitirá a Esteve ir a buscar oportunidades en el mercado, y el consejero delegado ha explicado que les interesan compañías que estén en las áreas de oncología, oftalmología y de cuidados.

La compañía facturó 644 millones de euros en 2022, un 15% más que el año anterior, y obtuvo un resultado bruto de explotación (ebitda) de 125 millones (el año anterior fueron 87 millones). El beneficio antes de impuestos, de 99 millones, triplicó al del año anterior.

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Sobre la firma

Josep Catà Figuls
Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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