Seat fabricará en China el primer SUV eléctrico de Cupra, diseñado en Martorell

El grupo Volkswagen decide asignar la producción del Cupra Tavascan, a la venta en 2024, a la planta de Hefei, en la región de Anhui, “para aprovechar sus sinergias”

El Cupra Tavascan, en una imagen promocional de Seat.
El Cupra Tavascan, en una imagen promocional de Seat.SEAT (EFE)

El grupo Volkswagen, al que pertenece Seat, ha decidido asignar a la fábrica que tiene en Hefei (en la región china de Anhui) la producción del primer SUV 100% eléctrico de Cupra, el modelo que llevará el nombre de Tavascan y que estará a la venta en Europa a partir de 2024. Este coche, diseñado y desarrollado en la planta de Seat en Martorell (Barcelona), se fabricará en China para “aprovechar las sinergias” de la planta, en la que está previsto que se produzca otro modelo eléctrico del grupo, apuntan fuentes de la compañía. Pese a fabricarse en la nueva factoría china, se usará como centro de exportación, ya que no está prevista su venta en el país asiático.

Es la primera vez que un modelo diseñado en Martorell se fabrica en China, concretamente en una planta de nueva creación que cuenta con la llamada plataforma modular eléctrica MEB, pensada expresamente para hacer coches eléctricos. El Cupra Tavascan será de hecho el primer modelo que salga de las líneas de producción de la factoría de Hefei, que ha sido creada para albergar la fabricación de distintos modelos eléctricos del grupo alemán, y con un tamaño suficiente para la economía de escala. “Con la producción de MEB de última generación, un nuevo porfolio de vehículos totalmente eléctricos y soluciones de alta tecnología, Anhui se convertirá en un importante centro de e-movilidad en el Grupo Volkswagen”, señalan fuentes de Seat, que destacan el aprovechamiento de las sinergias “al agrupar familias de producto en fábricas multimarca de todo el mundo”.

Las mismas fuentes destacan que por ahora no está previsto producir otros vehículos de Seat en China para su exportación, a la vez que tampoco hay planes para que Seat y Cupra —la marca con la que Seat quiere dar el paso a la electrificación— empiecen a vender en el país asiático. Se trata de un mercado muy competitivo y complejo para que el grupo Volkswagen entre con una marca como Cupra, pero a la vez es un país con muchas ventajas para que se fabriquen ahí los coches eléctricos, a la espera de que el grupo emprenda la electrificación de sus plantas, también las españolas, para lo que anunció ya una inversión millonaria apuntalada por el Perte del vehículo eléctrico. En China, Volkswagen puede aprovechar el bajo coste de la mano de obra o el acceso inmediato a piezas y materiales electrónicos que se fabrican ahí.

Seat destaca que la fábrica de Anhui “era la planta con la capacidad y la tecnología adecuadas en el momento de planificar la producción”. En esta planta se llevará a cabo de forma combinada la producción de vehículos totalmente eléctricos, trabajos de I+D, control de calidad, ingeniería y pruebas.

El anuncio llega en un momento en el que la fábrica de Martorell está con bajos niveles de producción. Según un comunicado del comité de empresa de Seat de este viernes, Martorell cerrará el año con 366.000 unidades fabricadas, un 26,8% menos que en 2019, cuando se fabricaron 500.000 vehículos. El comité califica la cifra de “excepcionalmente baja” y la explica por los problemas que ha sufrido Seat y el conjunto de la industria automovilística a consecuencia de los cuellos de botella para el suministro de piezas.

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Sobre la firma

Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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